La integridad política de Mª Ángeles Polanco, en entredicho 

 

            El abandono del cuatripartito por parte del PSA ha generado una conmoción en Chiclana. El ciudadano de a pie no lo esperaba, ni lo entiende, y ahora se pregunta qué pasará en los próximos meses. Por cierto, no se puede tener a un ciudad como Chiclana en la incertidumbre de si pactará o no. Que dé la cara y lo diga abiertamente en vez de marear la perdiz.  

La razón aducida por el PSA no cuela, entre otras razones porque la chirigotera Mesa Antitransfuguismo es una entidad sin crédito alguno, sobre todo tras ver lo que han hecho en las tres reuniones celebradas y los resultados de éstas, pero al partido de Mª Ángeles Polanco le ha servido para quitarse de en medio. Declarar tránsfuga a Marín y no hacerlo con sus siete concejales de partido, ni incluir a los ediles del PA y a la propia Polanco, que formaron parte del pacto, demuestra para qué se formó esta carnavalesca Mesa.  

Aunque la concejala ha declarado a distintos medios de comunicación, PUENTE CHICO entre ellos, que nunca pactaría con el PSOE ni apoyaría una moción de censura contra el tripartito, parece ser que ya se ha olvidado de sus palabras y el pacto está rubricado o a punto de hacerse. Causa sonrojo pensar que esta edila apoye a los socialistas, pero mucho nos tememos que en octubre o en diciembre, a lo sumo, se presente esa moción de censura que devuelva a Román la alcaldía.  

Las componendas ya han empezado y las trabas para conversar con Nadine Fernández, considerada tránsfuga por la mesa chirigotera antes citada, van a desaparecer, ya que en noviembre se tratará el asunto y, así lo han dicho ya el PSOE (el verdadero manejador de los hilos de IU) y el partido que la crucificó cuando apoyó el pacto con el PP, PSA y PA. 

            Dicen los socialistas y su partido filial (IU) que el tripartito no tiene razón de ser, pero si hay pacto habrá otro tripartito, que esta vez sí tendrá razón de ser, entre otras cuestiones porque lo forman ellos, y ya se sabe que estos defensores de la democracia, autodenominados de izquierdas, que no quiere decir que lo sean, lo que hacen siempre es en defensa de los ciudadanos, aunque los únicos que se benefician son ellos con sus buenos cargos y buenísimos sueldos. 

            Es inconcebible que Polanco no quiera gobernar con tránsfugas y no le importe hacerlo con personas que han cometido numerosas ilegalidades (Román, hay muchas sentencias que lo demuestran, no es una opinión de PUENTE CHICO), que tiene a Verdugo, Ruiz Piñero, Román, Moreno y Muriano denunciados ante la Fiscalía por asuntos urbanísticos, algunos de ellos muy graves. Muriano, por ejemplo, anterior concejal de Urbanismo, previsiblemente, será denunciado en el juzgado como presunto prevaricador por conceder la licencia de primera ocupación al Hotel Barceló.  

            Si Polanco pacta, como parece que hará, con los socialistas, demostrará que esa integridad de la que ha hecho gala en todo este tiempo, no era más que una fachada. Mucho le han tenido que ofrecer para que acepte formar parte de un equipo de gobierno en el que además de estos imputados, estará una concejala –DECLARADA TRÁNSFUGA- que ha consentido que su pareja, con la que convive, edifique ilegalmente un garaje y con una presunta prevaricación encima por unos documentos firmados mientras era edila de Personal, a pesar de las advertencias de compañeros y sindicatos de que no lo hiciera. 

            Si el PP le ofreció el oro y el moro para que siguiera en el cuatripartito, ¿cuánto le ha ofrecido el PSOE para que le apoye? Polanco, si tiene un poquito, sólo un poquito, de ética, no puede, ni debe, pactar con los socialistas.

 


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