Puente Chico


Lectura del manifiesto de la asociación convocante

Los muertos por las tropas franquistas fueron homenajeados en el cementerio San Juan Bautista 

La Asociación para la recuperación de la memoria histórica social y política de Chiclana realizó un emotivo acto en su recuerdo  

 

            El pasado 20 de julio tuvo lugar en el cementerio San Juan Bautista un homenaje a las víctimas de la represión franquista, organizado por la Asociación para la recuperación de la memoria histórica social y política de Chiclana. Se dieron cita alrededor de cien personas. Se leyó un manifiesto y se dieron a conocer los nombres de las personas que fueron ajusticiadas y represaliadas. 

            El acto fue muy emotivo. La mayoría de las personas tenían ya una edad, algunas incluso estuvieron presentes cuando hace setenta y dos años comenzó la guerra civil. El 20 de julio fue cuando las tropas franquistas entraron en Chiclana, por eso se eligió esta fecha para celebrar el homenaje a los que fueron ajusticiados, que será la que a partir de ahora sirva para recordar a estas personas cada año. La explanada de la entrada fue el lugar elegido. 

            La presidenta de la entidad, Leonor Sánchez Díaz, leyó un manifiesto en el que dejó constancia de la barbarie cometida en nuestra ciudad desde que las tropas franquistas llegaron a ella. Hizo referencia a los que fueron ajusticiados y no se olvidó de los que durante muchos años sufrieron la cárcel y la represión por tener, simplemente, unas ideas distintas. 

Lectura del manifiesto de la asociación convocante

PLACA Y FLORES 

            Isabel Canto, nieta de una de las víctimas, leyó los nombres que conocen de las personas que murieron en esas fechas, así como de los represaliados que se conocen. Pedro Jiménez, ex–concejal socialista, también leyó un sentido escrito en el que condenaba lo sucedido hace más de siete décadas. 

            Finalmente, muchos de los presentes depositaron flores sobre una placa que se colocó en el cementerio, con la bandera republicana y de la CNT al lado. La nota entrañable la dio un viejo republicano, con su bandera y su uniforme militar, que casi no se podía sostener en pie y que aguantó el acto de forma estoica y emocionada.