Puente Chico


Jesús Iglesias, un hombre comprometido.

Jesús Iglesias, ese  hombre de la gorra y el perrito 

El buey es de donde pace, no de donde nace. Con esta frase contestaba Jesús Iglesias a quien le preguntaba por qué, siendo gallego, sentía tan profundamente por este pueblo que le hacía luchar tanto por conseguir mejorarlo, en lo que sus posibilidades le permitieron.

Desde que hace ya dieciséis años vino a vivir aquí, como capitán de corbeta de la Armada, retirado, no quiso que su vida se tornara pasiva e intentó llenar su entonces tiempo libre con actividades que estimularan su espíritu inquieto. En cada cosa que emprendió puso todo su corazón y empeño por lograr que lo que estuviera mal o fuera injusto, a su criterio, cambiara, sin perder nunca la esperanza de alcanzar sus metas.

Como presidente de la Asociación de Alumnos de la EOI, en la que  estudió  tres idiomas, peleó por conseguir que tuviera edificio propio, por mejorar los tan escasos medios humanos y materiales y porque no se discriminara por razón de la edad. La EOI le reconoció su esfuerzo nombrándole Alumno de Honor.  

REIVINDICADOR 

En esa época fue cuando supe de la existencia de la figura del Defensor del Pueblo Andaluz, a quien tantas y tantas veces dirigió sus escritos. Quién no ha sido alguna vez partícipe de su recogida de firmas para alguna de estas causas, carpeta en mano, o quién no lo ha visto portando alguna pancarta…  

Jesús en la protesta en el Pinar del Hierro

También recuerdo el verano en el que en la Biblioteca Municipal se pudo estar a menos de 30 grados, por fin, porque instalaron el aire acondicionado, tras marcarse como objetivo conseguir que la gente pudiera disfrutar de dicha dependencia en unas mejores condiciones. 

Mención  aparte merece  la incansable pelea por conseguir una mejora en los problemas de las calles de las Albinas; pavimentación, basuras, inundaciones, tráfico…. Ha sido el transmisor de los problemas que sufren en esa zona donde vivía. ¿Quién redactará ahora los escritos en los que reclamaba la atención del gobierno municipal y que tantas veces ha sido testigo el Registro del Ayuntamiento?  

Tuvo una colaboración activa como miembro de la AVV Antonio Machado, de la que formó parte de la directiva. Admirable fue su perseverancia en su intento por evitar la construcción del hotel de la Plaza Mayor, como en muchos otros temas de interés  popular. 

LABOR SOCIAL

Y todo este trabajo lo realizó sin esperar nunca nada a cambio, más que el bienestar de los vecinos de Chiclana y hacer algún amigo más, que era la forma en la que crecía su satisfacción y enriquecimiento personal. Sirvan estas líneas para reconocerle su labor social. Ese hombre de la gorra y el perrito… 

Manolo, así se llama el perro, o Manuel, como él le llamaba haciendo gala de su educación. Él y todos los que te conocimos bien, te echamos de menos.

ESTEFANÍA IGLESIAS PIÑERO


 


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