Puente Chico


La manifestación del pasado 15 de enero reunió alrededor de setecientas  personas bajo el lema Chiclana se hunde

Cabeza de la manifestación

El cuatripartito la tilda de fracaso y acusa al PSOE de orquestarla, mientras que los organizadores dicen que fue un éxito y se desmarca de los socialistas 

            El pasado 15 de enero tuvo lugar por las calles chiclaneras una manifestación organizada por la Plataforma por Chiclana con el lema Chiclana se hunde. Según la Policía Local y Guardia Civil comenzaron unos 350 y terminaron el doble.  

            Fue más el ruido que las nueces, porque lo que empezó como una posible huelga general terminó en lo que se vio por nuestras calles, con todos los comercios abiertos, el ritmo de vida y trabajo de cada día y con poco apoyo ciudadano a esta protesta, quizás porque no había motivos para ella. Sin embargo, siete meses después de llegar a la alcaldía, el cuatripartito ha sufrido la primera manifestación.  

A este ritmo, en cuatro años pueden caer otras seis más, justificadas o no, a no ser que, tras las elecciones de marzo, José María Román pase a la reserva y los nuevos dirigentes socialistas cambien la estrategia del enfrentamiento y la mentira constante por una oposición leal y no la barriobajera de ahora. La plataforma se basó en el cierre del vertedero de La Victoria para esta protesta, aunque mezclaron de todo un poco para darle consistencia. 

            En la cabecera de la manifestación estaban importantes miembros del PSOE. Días antes, la plataforma dijo que querían hablar con el alcalde al finalizar, pero estaban seguros de que éste no les recibiría. Sin embargo, Ernesto Marín y varios ediles del equipo de gobierno estuvieron en el Ayuntamiento dispuestos a recibirlos.

Es más, informaron a los representantes de la citada plataforma, a través del jefe de la Policía, que el regidor les escucharía, pero desistieron, quizás porque no lo esperaban y les estropeó el discurso que tenían preparado para la ocasión. El desplante no venía a cuento, ya que de lo que se quejaban era de no ser atendidas sus demandas, por lo que tendrían que haberse entrevistado con el alcalde. A no ser que en realidad eso les diera igual, ya que la protesta tenía otra finalidad, claramente política y partidista. 

EL PSOE ESTUVO DETRÁS 

            El equipo de gobierno calificó de “fracaso” el acto, acusando al PSOE de estar detrás. Se basan en que sus principales dirigentes “iban en la manifestación, algunos de ellos formaban parte de la plataforma y otros fueron traídos de ciudades cercanas”, y que los argumentos dados “son los mismos que los socialistas llevan seis meses proclamando”.  

También acusaron de mentir a los miembros de dicha plataforma: “Dicen que no les queremos recibir, cuando nos hemos con los transportistas, maquinistas y con la portavoz, perteneciente al grupo de asistencia a domicilio, y así lo reconoció en el pleno cuando preguntó al final de éste, diciéndole el alcalde que se les iba a ayudar”. 

            También desmienten que el equipo de gobierno cambiara el recorrido de la manifestación, “ya que esto corresponde al subdelegado del Gobierno (Sebastián Saucedo)”. Reseñar que esto motivó entre los propios manifestantes momentos de tensión, ya que mientras la portavoz pedía calma, otros (el hermano de Cándida Verdier, también presente, sobre todo) querían asaltar el Ayuntamiento, aunque finalmente las aguas volvieron a su cauce. 

PACO LÓPEZ

 


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