El PSOE machaca a Chiclana tras la pérdida de la alcaldía 

            Hace ya medio año que Chiclana cuenta con un nuevo equipo de gobierno. Los veintiocho años del PSOE al frente de la ciudad han pasado a la historia, pero ha sacado a la luz el mal perder de los socialistas, acostumbrados a hacer lo que les daba la gana sin que nadie les tosiera. Gobernar también a nivel provincial y autonómico, y a veces nacional, les daba un carácter de impunidad que ha llevado a nuestra localidad a un desorden urbanístico y medioambiental que será muy difícil arreglar en varias décadas. 

La proliferación de viviendas ilegales con la anuencia de los distintos alcaldes, la construcción de casas sin licencia de los propios concejales gobernantes, la destrucción masiva de masa forestal y otras menudencias por el estilo, ha sido lo habitual en estos años en los que Saucedo, Mier, Jiménez Barrios y Román han estado al mando. Pero el 27 mayo de 2007 dio la vuelta la tortilla y los que mandaban pasaron a la oposición, dejaron de ser los amos del cortijo y eso no lo llevan bien. Desde el primer momento han empezado a ponerle zancadillas al cuatripartito, y a los chiclaneros, porque no debemos olvidar que el nuevo equipo gobernante representa a todos los ciudadanos, los que les votaron y los que no, y que todo lo que hagan irá en beneficio o perjuicio de todos sus habitantes. 

Perjudicar al actual equipo de gobierno es perjudicar a Chiclana y eso es lo que lleva haciendo el PSOE local, provincial y regional desde el día siguiente de la toma de posesión de Ernesto Marín como alcalde. A la retirada de las subvenciones para la Fábrica de la Luz y Brake hay que sumarle otras en medio ambiente. Lo último ha sido el cierre del vertedero de La Victoria, sin avisar, a la tremenda, cuando en catorce años han pasado olímpicamente del mismo a pesar de las numerosas denuncias de los ecologistas y de los vecinos colindantes.  

También han pasado de los dos fallos judiciales del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía y Tribunal Supremo, que conocían y ocultaron, comprando Manuel Jiménez Barrios el silencio de los denunciantes para que éstos no ejecutasen las sentencias, como certifica el documento que publicamos este mes. Es inaudito, por no emplear otros adjetivos más duros, que un alcalde llegue a ese extremo, con dinero público, en vez de limitarse a cumplir lo que ordena el juzgado, e incumpliendo durante tres años más la legalidad vigente, teniendo el vertedero abierto sin, además, buscar alternativas al mismo cuando conocía su ilegalidad y que en ese lugar no podía existir una instalación de ese tipo, como así lo reflejaron en el PGOU que ellos mismos redactaron. 

Sin embargo, el PSOE (Consejería de Medio Ambiente y delegación provincial) no ejecutó el cierre en todo este tiempo, pero sí lo ha hecho en cuanto perdieron la alcaldía en manos del cuatripartito, lo que indica una clara negligencia por un lado y partidismo y no saber perder por otra. Estamos convencidos que de continuar Román gobernando el vertedero seguiría funcionando sin problemas, incumpliendo la ley como hasta ahora. Ése es el estilo de gobernar del PSOE, la carencia de ética que tiene, lo poco o nada que le importa cumplir la ley. Esperamos que los chiclaneros se den cuenta de ello y se lo hagan pagar en las próximas elecciones como se merecen: seguir en la oposición muchos años más. Se lo están ganando con creces.

 


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