 |
|
Este derribo
auspiciado por el PSOE nos cuesta una multa |
La Consejería de Cultura multa
con 30.000 euros a Chiclana Natural por derribar la fachada
de la nueva sede e insta a devolverla a su estado original
El PSOE consintió esa demolición
a pesar de la negativa de la Consejería y se auto sancionó por una
presunta infracción urbanística
La Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía,
a través de la Delegación Provincial de Cádiz, ha sancionado a la
empresa pública Chiclana Natural con una multa de 30.000
euros y “la obligación de la reconstrucción del inmueble demolido
a su estado originario”, en referencia a la demolición de la
fachada del edificio destinado a albergar la nueva sede de dicha
empresa, situado en la Plaza de España.
El 22 de septiembre de
2005, Chiclana Natural remitió a la Delegación Provincial de
Cultura el proyecto de demolición y ejecución del edificio de
oficinas, recibiendo un informe desfavorable de la Comisión
Provincial de Patrimonio Histórico el 14 de octubre. Concretamente,
la citada Comisión estableció que se debía conservar la fachada con
todos sus elementos. A raíz de este informe desfavorable,
Chiclana Natural vuelve a presentar una nueva propuesta
el pasado 13 de enero, que fue aceptada finalmente por la Comisión.
Finalmente, obviando las
indicaciones de la Delegación Provincial de Cultura, se procede a la
demolición de la fachada, obviando también la propia licencia
urbanística concedida por la GMU, que, asumiendo la resolución de la
Comisión Provincial, obliga también a la conservación de la
fachada.
AUTOSANCIÓN
En consecuencia, en mayo
de 2007, rizando el rizo, el vicepresidente de la Gerencia municipal
de Urbanismo (entonces Joaquín Muriano), incoa expediente
sancionador a Chiclana Natural (que también vicepreside) y
al arquitecto del proyecto por una presunta infracción urbanística.
Por su parte, Chiclana Natural alega que en ningún momento
contrató la demolición de la fachada, procurando su mantenimiento.
Desde la empresa pública
manifiestan en las alegaciones presentadas que “en todo caso la
demolición habría sido debido a razones de necesidad o de emergencia
por el estado del edificio o para seguridad de la zona circundante”.
La empresa pública tenía de plazo hasta el pasado 26 de noviembre
para presentar las alegaciones que los técnicos considerasen
pertinentes.
MALA GESTIÓN DEL PSOE
Una vez analizada la
resolución, el delegado de Medio Ambiente y Urbanismo, José Pedro
Butrón, ha manifestado que “tomaremos las medidas legales
necesarias para que los chiclaneros no se vean afectados por las
malas gestiones del equipo de gobierno anterior”. Al fin y al
cabo, “una multa tan cuantiosa como ésta, de 30.000 euros, no
perjudica un equipo de gobierno que gestiona mal, sino a los
ciudadanos contribuyentes. Es su dinero el que está en juego cuando
no se actúa con diligencia en un proyecto de este tipo, y eso no
vamos a permitirlo”.
Éste es un nuevo caso de
la herencia socialista, que los actuales gobernantes se han
encontrado y que ahora deberán solucionar porque José María Román
y los suyos han vuelto a pasarse la ley por la entrepierna.