Puente Chico


Esfenaía Benítez y la ex-directora de Cultura

María Fernanda Alcántara, directora de la Casa de Cultura y Teatro Moderno, presentó la dimisión un mes después de ser nombrada 

 

Adujo cuestiones personales, aunque no dijo cuáles, lo que crea dudas sobre su elección, ya que un mes antes no puso objeción alguna 

La directora de la Casa de Cultura, María Fernanda Alcántara, presentó su dimisión un mes después de haber aceptado el cargo. En la conferencia de prensa, que convocó junto a la concejala de Cultura, Estefanía Benítez, que fue quien la nombró, habló brevemente de cuestiones personales, sin entrar en detalles. La delegada elogió su valía, aunque visto lo visto, ésa, como en la mili, se le supone. 

Elegir cargos de confianza suele ser difícil porque tiene que reunir una serie de requisitos para el puesto. No vale cualquiera y si la persona elegida es por enchufe o por amiguismo, suele fracasar. Aunque lo preocupante es que sus decisiones afectan a miles de ciudadanos. Algo así ha ocurrido con la persona que la concejala de Cultura, Estefanía Benítez, designó como responsable de la Casa de Cultura y Teatro Moderno, María Fernanda Alcántara. Cuando se supo el nombre casi nadie la conocía, creando la consiguiente incertidumbre. Este puesto no es fácil y no sirve cualquiera. 

Ya en su presentación se apreció que no tenía nada claro sobre lo que haría en esta área tan importante. Quizás tan poco claro como lo tenía la propia concejala. Sus méritos como profesora nadie se los discute, al menos nosotros no, pero para ocupar este cargo, sí. Hace un mes todo eran parabienes, sonrisas y tiempo para todo; ahora, todo lo contrario. En un mes poco ha hecho, por decir algo, por lo que las palabras de Benítez el día que anunció su marcha no dejan de ser mero formulismo. La concejala se ha equivocado en la elección y ella es la responsable máxima del fiasco. 

María Fernanda Alcántara duró un mes

RECONDUCIR LA SITUACIÓN 

Quizás, si en vez de ir por libre y elegir a su antojo (lo mismo que ha hecho Guerrero) hubiese consultado con su partido, que es lo que hacen todos los concejales, al que ha obviado desde que salió elegida, otro gallo hubiese cantado. El PA tiene un proyecto de Cultura, personas idóneas para desempeñar las distintas funciones, emisora municipal incluida, pero la concejala no ha echado mano de él y se ha estrellado.

Hace un mes se dijo una cosa y ahora otra muy distinta. Dice Benítez que lamenta su renuncia, a lo mejor porque ella la nombró y suya es la culpa. Dijo también que en este corto espacio de tiempo había demostrado su gran valía y que había demostrado “estar sobradamente capacitada para desempeñar este cargo”. Lo dicho, palabras. Demostrar, en realidad, ha demostrado poco. Y somos benevolentes. 

REFLEXIÓN 

La ex-directora de la Casa de Cultura no explicó los motivos de su renuncia, sólo que "en estos momentos estoy dedicada a otras cuestiones personales que no me permiten dedicarme por entero y como debo a las funciones de este puesto". Y se quedó tan pancha. Esas cuestiones que cita debía haberlas puesto en la balanza cuando le propusieron el puesto. La elección no ha sido acertada y ahora Estefanía Benítez debería pensárselo antes de designar a otra persona.

 

Y hablarlo con el Partido Andalucista, por el que se presentó, fue apoyada para su elección, y al que se debe. Ir por libre no es bueno y con estas actuaciones está dando vidilla a un PSOE desquiciado, aportando motivos para criticar al cuatripartito, cuando el resto de formaciones no tienen culpa de lo que ella hace. 

Esta crítica es para que reflexione. No estaría de más. Y cuanto antes arregle sus diferencias con su partido, mejor. Todos saldremos ganando. 

PACO LÓPEZ

 


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