Las ratas empiezan a
abandonar el barco
En primer lugar, una aclaración. El titular nada
tiene que ver con mi consideración hacia el dimisionario. Es
una frase hecha que viene al pelo y que se utiliza cuando
alguien pierde y los que estaban en el proyecto lo abandonan
al poco tiempo. Esto es lo que ha sucedido con Juan Luis
Belizón, que ha tenido el valor de irse, reconociendo
que su trabajo en la pasada campaña electoral fue un fracaso
y ante éste, lo mejor es irse. Otros, con más
responsabilidad –yo diría que toda- siguen en sus cargos y
sin hacer autocrítica, culpando al pacto de su derrota y
empleando malas artes contra los que ahora gobiernan la
ciudad.
EL PSOE, EJEMPLO DE ALIANZAS CON TRÁNSFUGAS
Es vergonzosa la campaña que siguen haciendo
contra los miembros del cuatripartito, con insultos,
chanzas, pintadas y pegatinas. Eso, les guste o no, es
fascismo. Hay que saber perder y el PSOE demuestra cada día
que pasa que no han sabido encajar la derrota. Lo votos son
los que son. En vez de seguir con la cantinela de los
tránsfugas, que ya hasta su propio partido la ha desterrado
a nivel nacional, y que IU ha dejado claro que no lo son al
no haberse ido a otra formación política. ¿Por qué ese
interés de los socialistas en seguir llamando a estos ediles
lo que no son, cuando tienen mucho que callar en este
sentido, lo último, la compra en Gran Canaria de un
tránsfuga, que le ha permitido gobernar, y en Jabugo
(Huelva) de un edil del PP? ¡TOMA YA!
PINTAN BASTOS PARA ROMÁN
Belizón ha sido el primero en irse, pero no será
el último. En fechas cercanas irán abandonando otras
personas que no están de acuerdo con Román, ni con su forma
de hacer política. A su lado seguirán, como es lógico, los
concejales que están en la Corporación, aunque puede que
alguno no aguante mucho más tiempo viendo los espectáculos
de sus compañeras en los plenos. Sólo los que no tienen
oficio ni beneficio seguirán al lado de la persona que se ha
cargado el partido en tan poco tiempo. Hay que comer.
Pintan bastos para Román y más ratas seguirán dejando el
barco en breve tiempo. La asamblea de septiembre va a ser
una olla a presión. Los que siempre dicen “Sí, bwana”
tendrán que enfrentarse a los que llevan mucho tiempo
esperando este momento, el de cantarle al todavía secretario
local las cuarenta. En el PSOE ya han empezado a moverse los
descontentos.
PACO LÓPEZ

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