Clausurada la plaza de toros
portátil por no cumplir la normativa legal
El PSOE autorizó festejos sin
contar con el visto bueno de los técnicos por la falta de medidas de
seguridad del coso
La
Delegación
de Licencias de Apertura que dirige Teresa Ruiz-Sillero ha decidido
clausurar la plaza de toros portátil de la localidad por no cumplir
con los requisitos de seguridad que se establecen en el decreto
143/2001, por el que se regula el régimen de autorización y
funcionamiento de las plazas de toros portátiles. La Dirección
General de Espectáculos Públicos y Juego de la Consejería de
Gobernación de la Junta de Andalucía remitió un escrito al
Ayuntamiento en el que consta que la licencia de la citada plaza
caducó el 3 de abril de este año.
Al
proceder a la renovación, el ingeniero responsable de la citada
concejalía informó a la delegada de que el recinto carece de
diversas medidas de seguridad y que desde la Consejería de
Gobernación habían demandado en diversas ocasiones la mejora de las
mismas, concretamente desde agosto de 2006. En un informe anterior a
esta fecha, se detecta que el coso chiclanero no presenta
acreditación de resistencia al fuego de materiales, carece de
numeración en las localidades para que se establezcan de esta forma
pasillos que garanticen una correcta evacuación del recinto en caso
de emergencia y no cuenta con espacios para personas con
discapacidad.
GARANTIZAR LA SEGURIDAD
“Aunque
nos pesa tener que llevar a cabo esta clausura
–comentó la concejala Teresa Ruiz-Sillero-, hemos decidido
actuar de esta forma para garantizar, sobre todo, la seguridad de
las personas. Hemos seguido las recomendaciones de los técnicos que
aseguraban que no firmarían un informe favorable por la existencia
de estos defectos”. “Hemos actuado un paso por delante de lo
que podría ocurrir”, agregó, ya que la Junta de Andalucía podría
haber actuado de oficio y clausurar este recinto cuando quisiera,
imponiendo, además, sanciones al Ayuntamiento.
La
concejala afirmó que el anterior equipo de gobierno había autorizado
espectáculos en este recinto sin contar con el visto bueno de los
técnicos por la falta de medidas de seguridad del mismo, una
práctica que se negó a repetir y que tildó de “gravísima”.
Ruiz-Sillero aseguró que no puede solicitar la renovación de esta
licencia porque está vinculada a un escrito firmado por el anterior
vicepresidente de la Gerencia de Urbanismo, Joaquín Muriano,
de 20 de febrero de este año, en el que se recoge que los terrenos
en los que se ubica la plaza serán puestos a disposición del
adjudicatario de la cesión del derecho de superficie de las
parcelas, de propiedad municipal, en La Longuera, para la
construcción y posterior gestión de centro comercial y de ocio, lo
que comportará el desmantelamiento del coso taurino.
BUSCARÁN UNA ALTERNATIVA
Por
otro lado, conseguir que esta plaza de toros portátil consiga los
requisitos de seguridad exigidos (sobre todo en lo relativo al
tratamiento innífugo de la misma) supondría un desembolso superior
al propio valor de la plaza. Es precisamente por esto por lo que la
concejala de Licencias de Apertura se compromete a buscar de
inmediato una solución alternativa que pase por el alquiler de una
nueva plaza, de forma que la afición taurina de la localidad no se
vea perjudicada por el cierre y, en cambio, pueda acudir con total
garantía a cuantos espectáculos se celebren en la misma.