 |
|
Estefanía Benítez |
Estefanía Benítez, empleada de
Radio Chiclana, denuncia enchufismo y acoso laboral en la
emisora municipal
“Este medio está
completamente controlado por Román y sus lacayos”
Asegura que los trabajadores
hacen su labor en precarias condiciones y la mayoría sin contrato,
llevando casi dos décadas sin un convenio que regule su situación
Estefanía Benítez, trabajadora desde hace diecisiete
años de Radio Chiclana, ha denunciado los turbios manejos que
en esa radio municipal se llevan a cabo a instancias del PSOE y los
problemas que lleva años padeciendo, que se han incrementado en los
últimos meses tras hacer pública su inclusión en la lista del
Partido Andalucista con el número 2. Ha estado a punto de abortar,
padece depresión y ha tenido que pedir la baja. Por todo ello
presentó una demanda judicial, cuyo juicio se llevará a cabo el
próximo día 11.
Con estas declaraciones
pretende Estefanía Benítez “demostrar hasta qué punto el
régimen socialista manipula las empresas, los medios y hasta juega
con las personas”. Exculpa al director de Radio Chiclana,
Antonio Verdugo, y hace responsables al presidente de
Emsisa, José María Román: la vicepresidenta, Cándida
Verdier, y el gerente, Gonzalo Milleras.
La historia comienza hace
un año, en mayo de 2006, cuando se celebra una reunión en la radio
en la que se comunica que siete días después se iban a llevar a cabo
cambios en la programación, el principal de los cuales “es mi
cambio de horario y funciones”, que luego resulta ser el único,
puesto que sí se hicieron caso a las protestas de otras personas que
reclamaban permanecer en sus puestos por necesidades personales, de
estudios, etc., “que me parece correcto por parte de dichos
trabajadores y de la empresa, no así el trato discriminatorio para
conmigo al desoír mis razones y peticiones que no eran distintas a
las de mis compañeros”.
EN SU LUGAR, UNA ENCHUFADA
A la semana siguiente se
le releva del cargo de coordinadora del magazine matinal, la
obligan a trabajar de lunes a viernes de 15,00 a 22,00 h., sin más
compañeros la mayoría del tiempo y sin especificarse siquiera “cuál
es mi cometido en ese tiempo y estando parte de esas horas cubiertas
con grabaciones, con lo cual tengo que permanecer durante horas en
el centro de trabajo sin hacer absolutamente nada”. El día que
debía comenzar el nuevo horario que le impusieron “contratan a
una persona para que ocupe mi lugar que, sospechosamente, es la hija
de un miembro del Consejo de Administración de la empresa”.
 |
|
José María Román se ha
enfrentado a todos |
ESTATUTO DE LOS TRABAJADORES
Con todo ello “se está
incumpliendo claramente el Estatuto de los Trabajadores puesto que
se produce una modificación sustancial en las condiciones de trabajo
que no se me notifica 30 días antes como manda la ley, sino que se
expone verbalmente 7 días antes”. Tampoco se tuvieron en cuenta
la antigüedad (comenzó en julio de 1990), la experiencia “ni que
esté cursando estudios universitarios, ni circunstancias personales,
ni nada”. Una vez más –agrega Benítez-, el régimen
socialista que domina Chiclana demuestra que está, incluso, por
encima de la ley”.
DETERIORO DE SU SALUD
Todo esto produjo un
importante deterioro “en mi estado de salud, por lo que
me vi obligada a coger la baja laboral y a iniciar un tratamiento
con ansiolíticos y antidepresivos que he mantenido desde aquella
fecha hasta hace escasos meses, que tuve que interrumpirlo por mi
embarazo”. También se le indicó que los cambios realizados no
son revocables y que se trataba de una imposición.
Ese trato fue motivado “por
no ser sumisa a los intereses partidistas del equipo de gobierno
socialista en mi trabajo, puesto que siempre he intentado hacerlo
con total imparcialidad, venciendo muchos obstáculos y defendiendo
por encima de todo la democracia y la pluralidad”, ya que se
trata de un medio que, “hoy por hoy, está completamente
controlado por Román y sus lacayos”.
TRATO HUMILLANTE DEL ALCALDE
Estefanía Benítez solicitó
una entrevista con el alcalde, Román, como presidente de Emsisa,
empresa a la que pertenece Radio Chiclana: “Cuando llego a
su despacho me encuentro con que me esperaba acompañado de la
vicepresidenta de la empresa, Cándida Verdier, con lo que ya me
encontraba en desventaja por el poder que éstos ostentan y por su
superioridad numérica”. El trato que recibió en aquella
entrevista “fue humillante” y se burlaron y ridiculizaron
de términos como mobbing o depresión.
A la salida del despacho
de Román, Verdier, en el pasillo, “me alcanza y me advierte de
que no vaya picoteando por ahí con lo que ha ocurrido",
añadiendo que, "esto no es una amenaza”, lo cual “me da
más aún que pensar puesto que, si yo no tengo intención de amenazar
a alguien, no se me ocurre siquiera hacer esa aclaración porque creo
que no ha lugar”.
PASOTISMO MUNICIPAL
El estado de salud y las
causas que lo han deteriorado no influyeron en el trato de estos
tres personajes hacia la denunciante: “Mi hematólogo, -dado que
fui tratada por un cáncer hace unos años-, al conocer mi situación y
estado de salud, me advierte de que aquello puede perjudicarme e
incluso provocar una recaída”. El burofax enviado no obtiene
respuesta positiva o negativa alguna “y se me sigue haciendo el
vacío”.
Continuó con la baja y el
tratamiento y, meses más tarde, “se me dice que habrá un intento
de acuerdo, aunque sólo se queda en palabras puesto que nadie
propone nada a pesar de que doy varias ideas y opciones, una de
ellas el despido, a lo que tampoco obtengo respuesta, aun existiendo
antecedentes de despidos pactados de la empresa con otros
trabajadores”.
ENTRA EN EL PA
En enero se anunció
públicamente que iba de nº 2 en la lista del Partido Andalucista a
las municipales “y esa fue la gota que colmó el vaso”. A los
tres días, el director “de otro medio panfletario que claramente
manipulan Román y los suyos, me llamó a su despacho y me dijo que no
podía continuar presentando el programa que venía conduciendo
gratuitamente durante dos años por, precisamente, ir en la lista del
PA”. Me dijo que “mi imagen vende, ante lo que le propongo
hacer el programa con un burka, para que nadie me reconozca”.
Posteriormente presentó
una demanda contra la empresa Emsisa-Radio Chiclana,
acudiendo al Centro de Arbitraje y Conciliación de Cádiz, donde el
abogado de la empresa municipal, sobre si quería dialogar en busca
de un acuerdo, respondió que “las órdenes que tiene de la empresa
son las de comunicarnos que no hay posibilidad de acuerdo”.
AMENAZA DE ABORTO
Esta nueva negativa hace
que su estado de salud empeore y, pocos días
después, sufrió una hemorragia y amenaza de aborto, “teniendo que
acudir a urgencias, donde me explican que ese tipo de situaciones
hacen peligrar mi embarazo”. La inclusión en la lista del
Partido Andalucista hace que se la ignore totalmente y “me han
llegado rumores de que el hecho de que esté en el PA me ha
perjudicado seriamente en esta cuestión”.
Según Estefanía Benítez “es
una muestra del talante del Sr. Román y de
sus secuaces y por eso lucharé para librar a Chiclana de la opresión
y del miedo y del residuo franquista que supone el PSOE de Román”.
Los trabajadores de la emisora municipal “hacen su labor en
precarias condiciones y, la mayoría de ellos, sin contrato; se ha
trabajado a destajo y pagando miserias por horas extras y donde
llevan casi dos décadas sin un convenio que regule la situación de
los trabajadores”.
RAMÓN F. MERAYO