Quitar de la alcaldía al
PSOE: ahora o nunca
El próximo 27 de mayo tenemos elecciones
municipales. Nunca las cosas han estado tan negras para el
partido que lleva 24 años gobernando en solitario: el PSOE.
La lista es endeble porque prácticamente nadie ha querido ir
con el actual candidato, José María Román, entre
otras razones porque no lo tragan ni en su propio partido.
Son muchos los socialistas que si pierde la alcaldía el
actual regidor se van a tirar a degüello contra él. El
propio partido sabe que las encuestas están en su contra y
tiene las carnes abiertas, de ahí la campaña barriobajera
emprendida contra Marín y Butrón.
Román es un mal gestor y no cumple lo que dice.
No ha tenido arrestos para salir en defensa de sus
concejales Muriano, Verdugo y Castañeda
cuando se les ha implicado en prácticas ilegales graves, con
denuncias en algún caso ante la Fiscalía, igual porque no
tienen defensa alguna. Los ediles no están muy contentos con
esta actitud de Román. Se han visto ninguneados
habitualmente y alguno se está comiendo los sapos que otros
han dejado, como es el caso del concejal de Urbanismo, que
pensaba irse hace unos meses y no solo siguió sino que va de
nuevo.
Tras el escándalo del hotel de Los Gallos se
entiende por qué no se fue: Román lo tiene cogido por sus
partes bajas. Lo mismo que a la edila de Fomento y al propio
Verdugo. Cada día aparecen más datos que confirman que el
PSOE, mande quien mande, es un partido acabado, que vive en
una constante ilegalidad, permitiendo la construcción de
viviendas ilegales sin poner freno, consintiendo la
especulación, ayudando a constructores recalificando
terrenos rústicos con los que dan pelotazos de miles de
millones de pesetas y engañando a los ciudadanos
constantemente, a los que promete cosas que sabe que no va a
cumplir.
Román es el peor candidato que han tenido los
socialistas en su historia, nadie lo quiere y a pesar de la
propaganda que se hace cada día su popularidad decrece
continuamente. Los fallos judiciales contra el PGOU son un
reflejo de su forma de actuar, lo mismo que su
empecinamiento en seguir adelante con éste cuando el TSJA lo
ha declarado ilegal. ¿Por qué no respeta los fallos
judiciales?
También ha engañado a los chiclaneros con Sancti-Petri,
pagando cerca de mil millones a unos señores a los que no
tenía que haber dado ni un euro, el poblado sigue sin ser
nuestro a pesar de ese despilfarro y ahora se empiezan a
descolgar las administraciones que iban a apoyar su
desarrollo. Es un mentiroso compulsivo que nos está saliendo
muy caro. Chiclana necesita un cambio profundo y éste pasa
por echar a los socialistas del gobierno municipal. Si esta
vez el PSOE no pierde la alcaldía nos tememos que lo
sufriremos para los restos.
Ahora o nunca.

Recomienda este
artículo a un amigo