Las
Normas Subsidiarias están en vigor,
pese a quien pese
Sin lugar a dudas. El Texto Refundido lleva anulado desde
hace meses y meses. Exactamente desde el día en que devino
firme la primera sentencia anulatoria, en mayo de 2006, del
Acuerdo de Aprobación Definitiva del PGOU de 23.12.2003. El
Texto Refundido y todas las aprobaciones que, en base a él,
ha hecho el Ayuntamiento son nulos de pleno derecho. Las
presiones de grandes promotores inmobiliarios, que ven
peligrar sus intereses millonarios, han forzado al PSOE a
formular la propuesta trampa (inaudita, indescifrable e
ilegal) del Pleno de 23.3.2007.
De esta propuesta trampa se deduce que las Normas
Subsidiarias (NNSS) están en vigor y que el alcalde, el
concejal de Urbanismo y el secretario del Ayuntamiento lo
saben. Este torpe artificio jurídico-administrativo,
fruto del jubilado José María Prieto Morales, va a
prolongar la agonía del PGOU, la inseguridad jurídica y la
incertidumbre de los ciudadanos. Y si la propuesta llegase a
prosperar formalmente, acabará siendo tumbada
nuevamente por los tribunales. ¿Grave? Más grave fue lo
sucedido a mediados de los 90 cuando el propio PSOE para
salvar el pellejo de José Mª Prieto y el de José J. de
Mier Guerra, alegó que la normativa urbanística en vigor
no eran las NNSS sino el PGOU de 1964.
Y no pasó casi nada. Pero ¿por qué meter a Chiclana
en este lío? La denuncia pública hecha por La Chinita en
el Zapato de que el PSOE estaba negociando con algunos
terratenientes recurrentes del Texto Refundido para
que, a cambio de satisfacer sus intereses urbanísticos,
retirasen sus demandas los ha forzado a intentar esta vía
desesperada, esta propuesta trampa. A espaldas de los
intereses generales, tratan de salvar los intereses
privados de determinados empresarios inmobiliarios y los
intereses electorales del PSOE. Eso es todo.
¿Por qué han fallado los controles administrativos para
haber evitado todo esto? ¿Cómo ha sido posible? Gracias
a algunos altos funcionarios del Ayuntamiento. Mención
especial merece el secretario general, don Javier López
Fernández. Flaco favor nos está haciendo a los
chiclaneros antes de irse (las maletas las tiene ya hechas).
Él tiene la clave para ahorrarnos este suplicio
administrativo. Él tiene la obligación de destapar esta
sucia jugada y ahorrarnos ser, tras Marbella, el
hazmerreír urbanístico de España. Ha preferido no
enfrentarse al alcalde ni a los grandes especuladores. Ha
ninguneado los intereses generales de los chiclaneros. Nos
ha defraudado. ¡Con lo bien que le pagamos para que asesore
legalmente al Ayuntamiento!
Seamos positivos: No hay mal que por bien no venga,
ni peligro que cien años dure. Los
chiclaneros, al menos, podemos soñar que, tras las
elecciones de mayo, existe la posibilidad real de que al
PGOU se le quiten algunas cosas y se introduzcan
otras que, en cierta medida, hagan primar el interés
colectivo por encima del particular de unos cuantos. En todo
caso, el mayor responsable de este escándalo urbanístico es
José Mª Román. El que lo quiere controlar todo. El
que no admite la menor contrariedad. El que no quiere
ciudadanos sino súbditos. El que quiere, en definitiva, que
hinquemos la rodilla y agachemos la cabeza cuando él
habla.

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