Puente Chico


Cientos de personas en peligro más de dos horas.

Un error de Fiestas provoca el caos en el festival escolar, al no poder salir ni entrar del Moderno las personas que allí se apelotonaban 

Estuvieron así más de dos horas, con peleas, desmayos, apretujones y enfrentamientos con los empleados del teatro, que se vieron desbordados 

El pasado 21 de febrero, la desorganización de la delegación de Fiestas provocó graves incidentes en el Teatro Moderno durante la celebración del festival escolar, en el que tomaban parte cientos de estudiantes chiclaneros, que fueron a cantar sus coplas de carnaval. En el recinto se agolparon padres, niños y familiares, llenando la sala, la entrada y la calle hasta La Vega, no pudiendo entrar ni salir del edificio las seiscientas personas que en él se encontraban. Hubo nervios, peleas, desmayos, gritos y numerosas reclamaciones. Lo que debía ser una fiesta estuvo a punto de convertirse en una tragedia. 

            La intención era buena, pero la forma de llevar a cabo el festival de coplas escolares no. Ochocientos alumnos de diversos colegios se dieron cita en el Teatro Moderno para cantar. Iban acompañados de sus padres, familiares y amigos y como la entrada era gratuita se armó el belén en febrero. Nadie controló la entrada por lo que la gente se fue sentando y allí se quedó. No importaba que sus hijos no actuasen todavía o que ya lo hubiesen hecho, porque la mayoría no quiso abandonar la sala para dejar sitio a los que cantaban a continuación. 

            Esto provocó que el teatro se llenase y que incluso los pasillos estuviesen a rebosar. En la entrada del mismo se agolparon los que tenían que ver a sus hijos a continuación, pero como nadie salía y seguían accediendo desde la calle pronto se formó un embotellamiento que impedía entrar y salir del edificio (la foto es muy ilustrativa de cómo estaban las cosas). Entonces afloraron los nervios, gritos y los empleados del teatro se vieron impotentes para reconducir la situación. 

LA CONCEJALA DE FIESTAS NO DIO LA CARA 

            Llamaron a la edila de Fiestas, Mª Jesús Castañeda, que se escondió entre bambalinas y no salió a dar la cara y a apaciguar los ánimos, teniendo que hacerlo una persona del público, que no logró poner calma. Al día siguiente, la concejala se encontró con una madre y a preguntas de ésta sobre si iba a pedir perdón por lo ocurrido le respondió que no pensaba hacerlo y que la culpa era de los padres, “que fueron muy incívicos y que no podía controlar una masa humana como aquella ni la policía ni los vigilantes”. Por cierto, había dos agentes nada más y cruzados de brazos, y los de Protección Civil, en la calle, nadie dentro del recinto. Menos mal que no pasó nada. 

            Prepotente respuesta a una ciudadana que estuvo a punto de ser aplastada, como cientos de personas, niños y ancianos incluidos, en el ambigú del teatro: “También me dijo que a los chicos de la puerta se les fue un poco de las manos”. No, señora concejala. Los chicos de la puerta como usted les llama no pudieron hacer nada ante la avalancha de gente, motivada por un error suyo, máxima responsable de lo acontecido. Después pidió perdón en un medio de comunicación, suponemos que debido a las críticas. Una vez más se ha demostrado que este teatro es inseguro, sin salidas de emergencia y con numerosos problemas para que accedan hasta él las fuerzas de seguridad, ambulancias o bomberos. De nuevo la suerte nos ha acompañado. ¿Hasta cuándo?

 PACO LÓPEZ

 


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