Alcaldes prevaricadores
condenados y los nuestros, de rositas
En los últimos meses y sobre todo en las últimas
semanas es raro el día que no detienen a algún alcalde por
prevaricar. Son de casi todo el país y de varios partidos,
del PP, del PSOE y de otros partidos. Lo curioso es que unos
son condenados por haber dado licencias a empresas que
provocaban ruidos como el alcalde de Villarreal y tras las
quejas vecinales, y otros por ilegalidades en urbanismo.
Leyendo los motivos no podemos dejar de sorprendernos,
porque estos asuntos nos suenan. Manuel Jiménez
Barrios dio permiso ilegal para la instalación de unas
carpas en Sancti-Petri, en terrenos que no eran municipales,
según falló el juzgado tras las denuncias de los vecinos
cercanos.
¿Qué diferencia hay entre lo de Villarreal y
Chiclana? Un vecino le ganó en el TSJA el juicio y le
tuvieron que dar cerca de un millón de pesetas por esos
ruidos, pero el alcalde y sus concejales se fueron de
rositas. Ellos también prevaricaron, porque sabían de la
ilegalidad que cometían, pero la jueza que les tocó se lavó
las manos. Y en urbanismo, mejor no hablar. ¿Es que aquí no
hay jueces que se atrevan a condenar a nuestros políticos
cuando cometen delitos? Hay seis fallos judiciales contra la
aprobación del PGOU, han tenido que quitar de en medio a un
jefe de policía nombrado ilegalmente, han tenido que retirar
la concesión de la piscina municipal por otra ilegalidad y
no pasa nada. ¿Por qué, si los tribunales demuestran sus
ilegalidades?
Socialistas solidarios…con
ellos mismos
El mes pasado saltó la noticia: El presidente de
la Diputación, los portavoces de los grupos políticos y los
altos cargos de esta institución tendrían un aumento
salarial de ¡1200 euros!, 200.000 de las antiguas pesetas.
No es que fuesen a ganar eso al mes, no, es que se subían
esa cantidad, más de lo que ganan al mes muchos de sus
funcionarios. Una filtración a la prensa descubrió la
intención que tenía González Cabaña y sus huestes
socialistas de aumentarse el sueldo, y se lió. Esa subida
que decían era necesaria porque ganaban menos que en otras
Diputaciones, se convirtió tras destaparse la noticia en un
“incremento salarial escandaloso” en palabras
del propio presidente de la Diputación.
Pero hubo más. Tras pedir perdón a trabajadores
y sindicatos por ese error cometido manifestó que quería
descubrir al que filtró la noticia a la prensa, asegurando
que terminaría enterándose de quién fue, “pero eso no
significa una persecución”. Primero dice que es
escandaloso y pide perdón, pero segundos después amenaza al
que lo filtró. ¿Pero no estaba arrepentido? ¿Qué más da
quién lo soltó a la prensa? Lo importante es que querían
subirse el sueldo por la cara 200.000 ptas. más al mes y que
han tenido que recular. Los ramalazos autoritarios de
tiempos pasados aparecen en estos demócratas de medio pelo
más de lo debido. ¡Qué bochorno papi!

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