Puente Chico


Festival Acta-Actúa


 

Un Don Juan modernizado
 

Acto imprevisto, una grata sorpresa

Acta-Actúa, teatro andaluz con grandes dosis de atrevimiento 

            Lo más destacado de esta semana teatral recayó en algunos montajes modernos de obras clásicas. Me gustó El casamiento de Chejov a cargo de Histrión Teatro. También me sorprendió, pero menos, Bocanegra con un Don Juan muy moderno, algo pretencioso en algunos momentos y enrevesados pasajes en otros. 

Me aburrió Ave Sosia, producida por unos Ulen en vertiginosa e imparable caída desde hace unos años. Santi Rodríguez, famoso por hacer de frutero en la serie 7 vidas, fue una tomadura de pelo, otra más de actor con nombre que se sube al carro de los monólogos, disfrazados con textos clásicos, burda maniobra para llevar espectadores amparándose en el nombre del artista. 

El Estable Teatro representó Acto imprevisto. Dos excelentes actrices (Natividad Sánchez y Concha Galán) nos emocionaron con sus desventuras en tono jocoso aunque no exento de drama. Cerró el festival Zenobia, a cargo de Imperdible en coproducción con el CAT. Una maravilla. De lo mejor que he visto últimamente. Con dinero se pueden hacer estos experimentos, aunque sin buenas ideas de poco sirve el parné. Lo peor, el poco público. Como siempre.  

PACO LÓPEZ

 

 


 

Santi Rodríguez, el gran fiasco

 
Zenobia, de Imperdible, lo mejor de la semana teatral

Una semana a nuestra disposición 

        Durante le semana del 11 al 16 de diciembre que duró el Festival Acta-Actúa, el Teatro Moderno contó con una variedad de espectáculos sugerentes, elaborados, divertidos o emotivos de la mano de actores andaluces.  

             Para los adolescentes, Laví E Bel con la obra Petit Cabaret nos demostró el arma de doble filo de la imaginación de los niños. Les da poder para crear en su cabeza y a su alrededor personajes maravillosos y contiene también esos temores que se esconden bajo la cama, en el armario o en la extensa oscuridad. La compañía de títeres La Gotera de Lazotea, en su línea de hacer magia con personajillos de tela y sus canciones, hicieron disfrutar a los espectadores más pequeños. 

              De igual modo, los mayores gozaron de su porción en el Festival. Entre esa degustación de buenas obras, La madriguera representó Arlequino, y no se pudieron evitar las carcajadas, con las personalidades pizpiretas de un Arlequín y Colombina con toques modernos. Tampoco perdieron la chispa cómica Los Ulen. En el monólogo Ave Sosia, con Santi Rodríguez, en el que la raíz de la historia es un clásico de pura tragedia, ellos la convirtieron en una propuesta digna de risas.       

ANA EUMENIA

 

 


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