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Aquí quiere el PSOE hacer dos torres más. |
La construcción
de dos torres en la Iglesia Mayor, que pretende el
equipo de gobierno socialista, podría incumplir la
Ley de Patrimonio Histórico Artístico
“Un inmueble
declarado bien de interés cultural es inseparable de
su entorno”
No se podrá
proceder a su desplazamiento o remoción, salvo que
resulte imprescindible por causa de fuerza mayor o
de interés social, que no es el caso
En los últimos meses el equipo de gobierno
socialista no hace más que presentar ideas
innovadoras que de esto nada tienen, pero
provocan la controversia entre los ciudadanos, los
que las apoyan y los que no. La construcción de
otras dos torres en
la Iglesia
Mayor
es ahora el asunto a tratar. PUENTE CHICO publica un
artículo sobre esta cuestión. Esperamos que
clarifique las dudas que se tengan al respecto.
Durante el siglo XVIII el comercio con
las Indias se hacía desde Cádiz, por lo que Chiclana
también se vio beneficiada, y siendo uno de los
periodos de mayor esplendor que ha vivido la
localidad, dejándonos la mayoría del patrimonio
histórico artístico del que disfrutamos. Una de
estas joyas arquitectónicas es la iglesia de San
Juan Bautista. Está construida sobre una anterior
del siglo XVIII dedicada al patrón de la villa, San
Juan Bautista.
A finales del siglo XVIII se iniciaron las obras con
el fin de ampliar el anterior edificio y hacer una
nueva cripta, aprovechando el desarrollo de la
ciudad, fruto de su comercio con América. En un
principio, sin embargo, una vez comenzadas éstas, se
vio la imposibilidad de continuarlas, dada la
inexistencia de cimientos y la poca resistencia de
los arcos que sustentaban la cubierta.
Dadas las dificultades técnicas que se encontraron
para realizar una remodelación de la antigua iglesia
de San Juan Bautista, se decidió hacer una nueva. En
1776 se comenzaron las obras bajo la dirección de
Torcuato Cayón, que también era el
arquitecto-director de la catedral de Cádiz. Este se
encargará de realizar los planos de la obra y
estaría al frente de ésta hasta su muerte en
1783. Los planos realizados por Cayón contemplaban
una iglesia de planta basilical de tres naves y
arcos de medio punto sustentados por pilares
cruciformes separando las naves, así como dos
capillas en la cabecera flaqueando al altar mayor.
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Podría vulnerar la Ley del Patrimonio
Histórico |
DIFICULTADES
Bajo estas capillas se encuentra la cripta, de la
que sale un pasadizo muy deteriorado que, según
dicen, llegaría hasta el otro lado del río, y que
podría haberse utilizado durante la guerra de la
independencia. La iglesia estaría coronada por una
cúpula con linterna y unas torres-campanario a ambos
lados de la misma. En la fachada estaría rematada
por un frontón triangular con unos ángeles
sosteniendo un escudo heráldico en el que están los
escudos de armas de la parroquia, Chiclana y Cádiz.
El frontón estaría rodeado de un apretilado con unos
elementos de remate en las esquinas.
A la muerte de Torcuato Cayón continúa las obras su
discípulo Torcuato Benjumeda. Éste se
encuentra con numerosas dificultades para proseguir
con la construcción del edificio, ya que entre 1810
y 1812 la ciudad se encuentra ocupada por las tropas
napoleónicas. Además de la ruina económica en la que
se vio sumida la localidad por esta causa, hay que
añadir que la iglesia, aún en construcción, fue
destinada a cuartel y parque de artillería, por lo
que se vio muy deteriorada. Las dificultades
económicas retrasaban considerablemente la
conclusión de las obras y la falta de dinero de los
fieles imposibilitaba la compra de materiales
adecuados para la iglesia.
SIN TERMINAR
Cerca de allí se encontraban las ruinas del castillo
del Lirio, cuya función defensiva siempre había sido
más bien escasa. Lo único que lo hacía útil era su
ubicación. Las ruinas poseían sillares perfectamente
cortados y dada la inutilidad de esa construcción,
la proximidad a las obras de la iglesia y la falta
de recursos económicos que ya he mencionado,
cogieron esas piedras para algo que en ese momento
consideraron más útil. Es decir, los restos del
castillo del Lirio se encuentran en la iglesia de
San Juan Bautista.
Aún sin estar completamente acabada se celebró la
primera misa el 24 de junio de 1814, festividad de
San Juan Bautista. Benjumeda continuará con las
obras hasta su muerte en 1836, no pudiendo ser éstas
concluidas y quedando sin finalizar las torres, el
cubrimiento de la cúpula y su linterna, la
colocación del reloj de la fachada, además de una
serie de detalles interiores. A finales de la década
de los 80 del siglo XX se llevan a cabo unas obras
de restauración en las cuales se cubrió la cúpula
con azulejos vidriados.
Ésta era una solución que proponía Benjumeda, que no
Cayón, autor de los planos. En realidad las
propuestas de Benjumeda para la cubierta de la
cúpula eran tres: piedra (la tuvo en un principio),
azulejo vidriado (lo que tiene actualmente) y con
planchas de metal dorado (como la catedral de
Cádiz).
NUMEROSAS REFORMAS
Desde su construcción
la Iglesia Mayor no ha tenido campanario, ha
utilizado como tal la torre del reloj, lo que la
dota de gran peculiaridad y atractivo. La torre o
como se conoce popularmente el Arquillo del Reloj,
se construyó en la segunda mitad del siglo XVIII y
formó parte de las casas Cabildo de la villa. Éstas
sufrieron numerosas reformas, siendo la más
importante la construcción de esta torre en la
segunda mitad del XVIII. El origen de su
construcción se debe a que el reloj de las antiguas
casas del Cabildo se descompuso y se aprovecharía
para arreglar la torre.
La sala Capitular no podría soportar el peso de la
nueva edificación, por lo que se acuerda hacer una
torre nueva. En 1759 comienza la construcción de
ésta, iniciando un arco que comunicase la parte baja
con la parte alta de la ciudad. En 1787 se coloca en
esta torre el reloj de la iglesia de San Juan
Bautista, al estar ésta en construcción. Durante la
restauración de
la Iglesia
Mayor
también se cubrió su cúpula con azulejo vidriado, a
pesar de ser un proyecto totalmente independiente.
BIEN DE INTERÉS CULTURAL
Actualmente el equipo de gobierno del Partido
Socialista ha presentado una propuesta al Pleno en
la que se quería proceder a la construcción de las
torres que en su día no se terminaron. La iglesia de
San Juan Bautista es declarada Bien de Interés
Cultural, por lo que todas las acciones que se
pretendan hacer sobre ella deben pasar por una
comisión.
La Ley de Patrimonio no contempla añadidos ni
terminaciones de edificios declarados BIC, sólo
restauraciones.
Según la
Ley
16/1985, de 25 de junio del Patrimonio Histórico
Artístico,
en el artículo 18 dice que “Un inmueble
declarado bien de interés cultural es inseparable de
su entorno. No se podrá proceder a su desplazamiento
o remoción, salvo que resulte imprescindible por
causa de fuerza mayor o de interés social y, en todo
caso, conforme al procedimiento previsto en el
artículo 9, párrafo 2 de esta Ley”.
El artículo 19,1 contempla que “En los
monumentos declarados bienes de interés cultural no
podrá realizarse obra interior o exterior que afecte
directamente al inmueble o a cualquiera de sus
partes integrantes o pertenencias sin autorización
expresa de los organismos competentes para la
ejecución de esta Ley. Será preceptiva la misma
autorización para colocar en fachadas o en cubiertas
cualquier clase de rótulo, señal o símbolo, así como
para realizar obras en el entorno afectado por la
declaración”.
INCUMPLIMIENTO DE LA LEY
Finalmente, el artículo 49.2 también es
claro: “En el caso de bienes
inmuebles, las actuaciones a que se
refiere el párrafo anterior irán encaminadas a su
conservación, consolidación y rehabilitación y
evitarán los intentos de reconstrucción, salvo
cuando se utilicen partes originales de los mismos y
pueda probarse su autenticidad. Si se añadiesen
materiales o partes indispensables para su
estabilidad o mantenimiento las adiciones deberán
ser reconocibles y evitar las confusiones miméticas”.
Por todo esto creo que la construcción de las torres
de
la Iglesia Mayor no supone una puesta en valor del
patrimonio chiclanero, sino al contrario. Puesta en
valor es potenciar y conservar lo que tenemos no
modificarlo y a la larga quedarnos sin él. Además,
según
la Ley
de Patrimonio, si esto se hiciera se incumpliría
dicha ley.
Mª CARMEN SOTO RODRÍGUEZ-Licencia en
Geografía e Historia