Puente Chico


Las barreras arquitectónicas abundan en Chiclana

Un minusválido envía una queja sobre las barreras arquitectónicas de Chiclana al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales 

 

El PSOE concede licencias de apertura a muchos establecimientos que incumplen la ley en este sentido 

            José Sánchez Rodríguez, minusválido, ha enviado una queja al Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales sobre la vulneración del principio de accesibilidad de los espacios públicos en Chiclana, denunciando el aumento de las barreras arquitectónicas en las obras que ejecuta el Ayuntamiento, poniendo como ejemplo la supresión de una rampa que había en la confluencia de las calles Constitución y Jesús Nazareno, así como la falta de consideración de un funcionario, Diego Benítez Mota, con la respuesta que le dio cuando le hizo esa objeción: “Personas como yo, sujetas a silla de ruedas con motor eléctrico, no tenemos derecho a usar el acerado”. 

            El director general de Coordinación de políticas sectoriales sobre la discapacidad, Alfonso Berlanga, recibió el escrito enviado por José Sánchez en el que narra las cuestiones citadas. En su respuesta, el responsable del Ministerio en su valoración jurídica hace hincapié en la normativa estatal sobre accesibilidad, Ley 51/2003 de 2 de diciembre, de igualdad de oportunidades, no discriminación y accesibilidad universal de las personas con discapacidad.  

En el segundo punto hace referencia a las condiciones que deben cumplir los entornos en los que nos desenvolvemos y señala que la citada Ley “se aplicará en el ámbito de espacios públicos urbanizados, infraestructuras y edificación”, algo que incumplen nuestros dirigentes políticos municipales, pues son innumerables los negocios de todo tipo que se están abriendo sin cumplir estos requisitos de accesibilidad.  

Dice en el siguiente punto que en el plazo de dos años desde la entrada en vigor de la Ley el Gobierno aprobará unas condiciones básicas para garantizar la accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados y las edificaciones, “que serán obligatorias en el plazo de cinco a siete años para los nuevos”. O sea, que deben adaptarse los establecimientos o edificios públicos recientes. 

NO HAY EXCUSAS 

Reseña Berlanga también lo que deberá ser accesible para personas con movilidad reducida, “al menos”, áreas y dependencias de utilización colectiva, la comunicación entre el exterior y el interior del edificio, establecimiento e instalación, la comunicación entre los accesos del edificio y las otras estancias citadas anteriormente, recalcando que cuando no sea posible hacer obras de reforma “se podrá admitir la instalación de ayudas técnicas debidamente homologadas”. Vamos, que no hay excusas para no adaptar a las instalaciones a los minusválidos. 

El director general de esta área ministerial recuerda así mismo que el afectado puede interponer reclamación ante la Consejería de Igualdad y Bienestar Social y que en caso de que precise asesoramiento jurídico sobre su caso o acudir a la vía judicial, tiene asistencia jurídica gratuita siempre que su renta no supere el cuádruple del salario mínimo interprofesional en el lugar donde haga la demanda. Finaliza el escrito diciendo que este expediente será enviado al Pleno del Consejo Nacional de la Discapacidad y a la Comisión Permanente del mismo para que tenga conocimiento de lo denunciado.


 


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