Puente Chico


Los minusválidos tienen muchas barreras arquitectónicas

El Partido Popular pide la dimisión del concejal de Tráfico por la respuesta dada a un minusválido cuando éste le presentó sus quejas sobre barreras arquitectónicas 

Benítez Mota le dijo que los discapacitados que van en silla de ruedas con motor no pueden ir por las aceras y deben hacerlo por la calzada 

            El Partido Popular ha pedido la dimisión del concejal de Tráfico, Diego Benítez Mota, “por su incapacidad manifiesta y porque no es un digno representante de los ciudadanos, a los que no dispensa buen trato cuando acuden a él para presentar alguna queja”. Esto ha sido motivado por la respuesta dada a un minusválido cuando le comentó que no habían dejado una rampa hacia la acera de Jesús Nazareno  para personas con coche de inválidos o personas con carritos, respondiéndole el edil que debía ir por la calle y no por la acera. 

            Sabido es que el concejal de Tráfico, Diego Benítez Mota, suele dar respuestas salidas de tono con frecuencia (los de Protección Civil, entre otros, podrían contar unas cuantas), pero no es de recibo que un ciudadano se acerque a mostrar una queja y no le trate bien, dando respuestas que crean malestar en la persona que habla con él. Eso le sucedió a José Sánchez, minusválido que va en silla de ruedas, con motor: “Me dirigí al concejal para exponerle un problema puntual sobre la accesibilidad a una de las vías de mayor uso de Chiclana, acceso que personas como yo, discapacitados físicos que nos vemos obligados a desplazarnos en silla de ruedas, encontramos cuando menos restringido, por no decir vetado”. 

            Ese problema es la valla colocada en la calle Jesús Nazareno, donde han quitado el paso de peatones y han dejado el que hay frente al ambulatorio y otro cerca de la iglesia de las Agustinas Recoletas. Sánchez le mostró su preocupación por no existir rampa de minusválidos en la esquina de las calles Constitución y Jesús Nazareno, por lo que no pueden acceder los impedidos como él a la acera que les conduciría frente al centro sanitario y cruzar por ese lugar. Eso fue lo que le dijo al edil de Tráfico, pero la respuesta de éste “fuera de todo contexto lógico y coherente” fue que “personas como yo, sujetas a silla de ruedas con motor eléctrico, no tenemos derecho a usar el acerado, ya que, por lo visto, el llevar incorporado un vehículo a motor nos hace usuarios de la calzada”. 

UNA SILLA NO ES UN COCHE NI UNA MOTO 

            Resulta chocante que el concejal de Tráfico y SEGURIDAD CIUDADANA diga semejante aberración. No nos imaginamos a todas las personas que tienen sillas de ruedas con motor yendo como cualquier automovilista por las calles de la ciudad. A lo mejor en esto sí seríamos pioneros. Si estas sillas son motorizadas suponemos que tampoco podrán entrar en el ambulatorio, bancos, bares, tiendas y edificios públicos, ya que podrían ser multados por ello. Habría que coger a dichos minusválidos en brazos y transportarlos a estos lugares. Suponemos que el propio concejal se ofrecería a ello, fuerza tiene, y seguro que lo haría gustoso, conociendo su talante. 

            José Sánchez le recuerda al edil la Ley 1/1999 de 31 de marzo de Atención a las personas con discapacidad en Andalucía, “ya que resulta palpable que Mota desconoce los derechos de los discapacitados”. Así mismo le recomienda que lea el artículo 70 de dicha ley, “que establece como infracciones muy graves el incumplimiento de las normas técnicas sobre accesibilidad en la planificación, diseño y urbanización de las vías y demás espacios libres de uso público, y del cual usted es el principal responsable”.  

            Nicolás Aragón, presidente local del Partido Popular, ha pedido la dimisión del concejal “por su incapacidad manifiesta demostrada en numerosas ocasiones y porque no es un digno representante de los ciudadanos, a los que debe servir”, y el trato que les dispensa “dice muy poco a favor de su talante”.

 


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