Puente Chico



 Gatitos en la barriga 

 

Estimado alcalde: 

            Algunas de tus declaraciones, la pasada Feria, durante las huelgas de los trabajadores de la Limpieza Viaria y de la Jardinería, me han causado indignación, estupor y rabia. Has intentado echarme a la gente encima acusándome, junto a Paco, de “ser el culpable de la situación”, de “manipular y engañar a los trabajadores”, de que pretendo hacer claudicar a Chiclana ante mí,... Y, a renglón seguido, entre Joaquín Muriano y Sebastián Verdugo me han tildado de “extremista”, de “sinvergüenza, con todas las letras”,... Tus razones habrás tenido. Digo yo. 

Tú sabías que yo no tenía nada que ver con la huelga, ni con lo ocurrido en el Ferial,... Y, sin embargo, me acusaste de ser el “manipulador, mentiroso,... y culpable” de lo sucedido en la Feria. 

Román tuvo que ver y oír a los de la limpieza

CUATRO AÑOS APARTADO 

Sabes que, por males familiares, hace más de 4 años que dejé mi actividad sindical en la Limpieza Viaria. Sabes que en esos 4 años no he asistido a ni una sola asamblea de trabajadores, que es donde se hacen las propuestas y se toman las decisiones. Sabes que en esos 4 años no he participado en ni una sola reunión del Comité de Empresa ni de la Sección Sindical. Sabes que mi relación con el tema ha sido puramente anecdótica el viernes de Feria: imprevistamente me requirieron para presentar un recurso al Comité de Seguridad, escuchar la propuesta que trajo ese día la empresa y hacer un solo comentario; junto a ello, tres reuniones de puro paripé en la mesa negociadora de Jardinería.  

En definitiva, sabes que no he hecho ni una sola propuesta en ninguna parte y que, indudablemente, no he participado en la toma de ni una sola decisión. ¡En 4 años! Y lo sabes porque hay gente del PSOE en la Asamblea de Trabajadores y entre los asesores sindicales de la UGT. 

DESVIAR LA ATENCIÓN 

El mismo día que me imputaste falsamente esas conductas y atributos, el director del Diario de Cádiz-Chiclana me reconoció que cuando estaba escribiendo la noticia pensó que me habías confundido con el asesor sindical de la UGT José Porras. No le constaba que yo tuviera que ver con la reivindicación laboral. Te telefoneó de nuevo y tú, sorprendentemente y faltando a la verdad, confirmaste mi nombre. Quizá hayas querido desviar la atención hacia mí para que no se escucharan los dardos envenenados que José Porras te ha lanzado con claridad: la inconveniencia e incongruencia de que tú seas el candidato a la alcaldía.  

ROMÁN, CULPABLE DE LA HUELGA 

Tienes medios a tu disposición para ocultar o impedir que reluzcan verdades como puños, como por ejemplo, que el principal responsable o culpable, como gustes, de la huelga has sido tú. Si hubieras cumplido la promesa que hiciste a los trabajadores en el 2004 (equiparación salarial “con la Bahía” para el 2006), no habría pasado nada.   Absolutamente nada. Todos habríamos disfrutado de una Feria sin incidentes laborales aunque con Levante.  

Aún no has dicho por qué no quieres o no puedes cumplir tu promesa. Aún no has pedido disculpas por haber engañado a los trabajadores. Ni tan siquiera has tenido el valor de reconocer el mérito y esfuerzo de los trabajadores, que te rebajaron tu promesa en unos 3.000 euros anuales por cabeza  para terminar la huelga.  Y ellos, José María, no tienen los salarios que tenemos nosotros. La verdad es que no sé por qué razón te has obcecado y te has comportado tan inflexiblemente intransigente con los trabajadores.   

El paseo por el ferial fue un espectáculo para el alcalde

FALTA DE AGALLAS 

Para terminar, dos apuntes más. ¡Qué injusto has sido con Paco Mena! ¡Qué desproporcionada tu ira! Los improperios que le has lanzado a él, seguramente te hubiese gustado lanzárselos a José Porras (UGT): el de los dardos envenenados. Pero te han faltado agallas. 

            Muchos, ya, a estas alturas se estarán preguntando que por qué, tú, José María,  me has involucrado en este entierro. Ësta ha sido la señal de que tras muchos otros, ahora te toca intentar mi linchamiento. Vienes a por mí. No por asuntos laborales sino por mi pertenencia a la Plataforma en Defensa del Pinar de Hierro. Por mi actividad, secundaria pero relevante, por intentar evitar que te cargues “El Pulmón Verde de Chiclana”. Al parecer, te debo estar siendo algo incómodo. Quieres que me calle, que no opine razonadamente. Pero una cosa te voy a asegurar: mientras tenga fuerzas y alegría y las circunstancias lo permitan, ahí me tendrás procurando evitar que se cometan tanto el atropello avaro e irracional de destruir el Pinar del Hierro como otros que se avecinan. 

       Atentamente  

SANTIAGO POZAS

 

 


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