José María Román, pregonero del carnaval y Semana Santa de 2007

 

            Nuestra concejala de Fiestas buscando pregoneros para nuestro carnaval, fiables, solventes y que sean graciosos, y resulta que lo tenía al lado: José María Román Guerrero. Sí. Han leído bien. Se trata de nuestro insigne alcalde y no es coña. Quienes hayan estado en los actos carnavalescos habrán podido encontrarse con nuestro regidor continuamente, y haciendo de todo. Hasta llegar a la alcaldía nunca se le había visto en sitio alguno, ni en presentaciones de libros, ni exposiciones, ni en ningún acto cultural celebrado en nuestra ciudad.  

            Su mala imagen le ha obligado a realizar una campaña de publicidad fuera de lo normal, apareciendo en cualquier lugar, hora y sin importar el motivo. Cuando no tiene actividad que le proporcione la foto y salida en la televisión (que es lo que más le gusta, igual que a sus edilas, que alguna llega a maquillarse para salir guapa) se la inventa (placa en el Puente Chico por una chuminada, por ejemplo).  

Este carnaval ha sido agotador para él. En la Langostiná, tras subir al escenario al nombrarlo el presentador, se adueñó del acto y el que tenía que dirigirlo quedó al margen. Presentó, entregó el langostino y hasta cantó con El Parri el estribillo de sus cuplés. Cuando coge un micrófono no lo suelta ni con agua caliente. Impagable. Los espectadores no salían de su asombro. Al lado, en segundo término, la concejala de Fiestas, que es la que otras veces entregó el galardón, y que desde hace año y medio, como el resto de sus compañeros del equipo de gobierno, se ha visto ninguneada. 

            Para el año próximo, y teniendo en cuenta que tres meses después son las elecciones, debería María Jesús Castañeda nombrarlo pregonero. Y autor del cartel también. Sería un puntazo. Y también las cofradías deberían nombrarlo pregonero de Semana Santa. Con lo que oyó el año pasado y lo que escuchará éste, más los asesores que tiene, uno de ellos muy relacionado con esta manifestación religiosa, podría pergeñar un pregón. Y también hacer el cartel. Cosas peores hemos visto en estos años. Para que después digan que esta revista sólo critica. También aportamos ideas, que además son gratis y realizables. 

            Por cierto, cuando llegó Román a la alcaldía, además de prometer que gobernaría al estilo chiclanero, que no ha hecho porque lo suyo dista mucho de reflejar cómo son nuestros conciudadanos, también se comprometió a visitarlos en sus casas para conocer las reivindicaciones y problemas de éstos. No ha ido a ninguna. Podría aprender de su compañero de partido en Cornellá (Barcelona), Antonio Balmón, que cena cada semana en casa de alguno de sus vecinos, que le exponen sus quejas. Dudamos que se atreva, porque podría salir con las orejas calientes.

 


Recomienda este
artículo a un amigo

volver