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Ana Álvarez
y Juan Luis Galiardo |
El teatro y sus
protagonistas respondieron a las expectativas
creadas
Juan Luis Galiardo: “Conocer sus limitaciones es
la grandeza del actor”
El Teatro Moderno acogió en marzo la tercera
edición de Prima Humanidades, El teatro y
sus protagonistas, organizada por la delegación
de Cultura y destinada a alumnos de tercero y cuarto
de ESO y bachillerato de la localidad. Una mesa
redonda y dos conferencias, además de una
representación teatral y la enseñanza de los
entresijos del teatro a los estudiantes, completaron
estas jornadas.
Con el título Autor y director frente a frente, se celebró una
mesa redonda con Alfonso Zurro, autor,
director de teatro y de
la
Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla; Antonio Estrada, autor
de teatro, actor y director, y Javier García Teba,
autor de teatro, actor y director. A continuación.,
TAETRO escenificó Atraco a papel
armado, de Leandro Herrero, con José
Luis Sánchez, Johnny, y Paco López.
Al día siguiente, coordinado por Angelines
Domínguez Iceta y con la colaboración de los
empleados del teatro, realizaron los alumnos un
recorrido didáctico por el Teatro Moderno.
Después, la actriz jerezana Ana Álvarez,
habló sobre El actor frente al texto,
explicando cómo se enfrentaba al guión, y su forma
de preparar el personaje.
Por la tarde fue la conferencia de Juan Luis Galiardo,
El actor frente al público. En la rueda de
prensa celebrada horas antes conjuntamente con Ana
Álvarez, no dejó títere con cabeza. Ahondó, como en
la conferencia, en que la fama y la vanidad no
sirven para nada.
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Mesa
redonda de los autores. |
ANESTESIAR EL EGO
Galiardo fue claro con la forma en que el actor debe
comportarse: “Debe anestesiar el ego en el
escenario; desposeerse de él es un crecimiento
personal”. Manifestó que actualmente estaba
haciendo “un recorrido hacia la dignidad perdida”,
que un actor sin texto es un bulto sospechoso, que
hay que respetar al público “no hay que seducirlo
engañándolo, éste debe tener su dignidad y el actor
también, la relación con el público no debe ser
humillante, sino respetuosa”. Añadió que no se
trataba bien en España a las grandes personalidades:
“La tumba de Shakaspeare está siempre
llena de flores y la de Cervantes, de mojones”.
Encandiló Galiardo a todos. Estuvo irreverente, cariñoso,
divertido, comprometido, crítico, paciente,
reivindicativo, galán, galante, actor… Un señor.
PACO LÓPEZ