El
cumplimiento de la Ley según José María Román
Nuestro alcalde, José María Román, nos sorprende cada
día con algunas de sus frases o actos. Sus meteduras de pata
empiezan a ser comentadas en los mentideros chiclaneros, lo
mismo que sus inauguraciones. Eso de inventarse actos y
efemérides de cualquier tipo para salir en la foto no le va
servir para que le voten. Colocar una placa en el Puente
Chico (bueno, puente no es la mejor definición para una
pasarela que vibra con el paso de la gente) conmemorando los
cuarenta años de su desaparición por la riada, raya en la
estulticia. Lo que debería haber hecho es colocar un crespón
negro por las cuatro décadas que llevamos de retraso en la
construcción de un puente de verdad, digno, y no lo que
hay.
El mes pasado, durante la entrega de la insignia de oro al
que fuera Oficial Mayor, entre otros cargos, en el
Ayuntamiento, José María Prieto, con motivo de su
jubilación, en las alabanzas al empleado municipal “un
ejemplo de cómo trabajan nuestros funcionarios”, nos
dejó otra joyita: “En este Ayuntamiento, el único límite
que hay es
la Ley, y ahí nos paramos”. Sabía que no era verdad esa afirmación y se le notó demasiado que no
se lo creía, sobre todo teniendo en cuenta que unos pocos
días antes había tenido que dejar el puesto de jefe de
Policía Manuel Romero precisamente por haber
traspasado ese límite y haberlo declarado ilegal
la
Audiencia de Cádiz, que, por cierto, ya es firme la
sentencia desde finales de febrero porque el Ayuntamiento
desistió de presentar el recurso de apelación. Por tanto, el
nombramiento fue ilegal a todas luces y de manera firme y
definitiva.
INCUMPLIR LA LEY, LO NORMAL PARA EL PSOE
En este Ayuntamiento y en los equipos de gobierno socialistas
que llevamos padeciendo desde 1983 el incumplimiento de
la
Ley ha sido la norma y esto lo corroboran las numerosas
demandas judiciales que han perdido en estos años, aunque la
mayoría han tenido lugar en los diez últimos. Licencias
ilegales concedidas por Jiménez Barrios a las carpas,
abono de un millón de pesetas a un vecino de Costa Sancti-Petri
por las molestias que éstas le causaron; los numerosos
juicios perdidos con Manuel Domínguez por vulnerar
sus derechos y perseguirlo de forma despiadada durante más
de quince años, el citado nombramiento a dedo del Intendente
Mayor, son algunos ejemplos de que el PSOE ha pasado el
límite, que no se ha parado cuando debió hacerlo y que la
ley para él es papel mojado.
El cinismo de nuestro alcalde ha vuelto a aflorar en un acto
público, con los medios de comunicación presentes, que
captaron lo dicho por un regidor al que ya le llaman
Benedicto XVI, porque casi todos se acuerdan del otro.
El día que Román, su partido y su equipo de gobierno
respeten de verdad
la Ley,
esta ciudad deberá empezar a creer en los milagros, o los
habrán echado del poder los ciudadanos…

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