La marcha del jefe de la
Policía, otra actuación oscura del PSOE
Desde el 31 de enero la Policía Local ya no tiene como jefe
a Manuel Romero Rubiales, que fue elegido a dedo por
el anterior alcalde, Manuel Jiménez Barrios, poco
antes de irse a su exilio dorado en la Junta (buena paga,
poco trabajo y escasa responsabilidad). Romero dice que se
va porque terminó su excedencia de dos años en la
Benemérita, pero hace muchos meses que estaba planeando
marcharse. Pensaba hacerlo en enero de 2005, pero un
artículo publicado en PUENTE CHICO anunciando su
deseo le hizo desistir. En diciembre pasado anunciábamos que
el PSOE quería quitarlo de en medio en breve plazo de
tiempo. Dos meses han tardado.
Como era de esperar, ninguna de las partes dice la verdad de
su salida, pero las declaraciones del Intendente Mayor Jefe
demuestran que en esta historia hay muchos puntos oscuros.
Decir que nadie le ha presionado desde la alcaldía es mentir
con el mayor de los descaros, como también lo es lo dicho
por el alcalde, José María Román:
"No cabe hablar de presiones de
ningún tipo y sí de una decisión personal que yo, como
alcalde, respeto desde el agradecimiento a un profesional
que desde que asumiera la responsabilidad de ser el
Intendente Jefe Mayor del Cuerpo ha puesto todo su esfuerzo
y dedicación en beneficio del conjunto de la ciudadanía".
Agradecido sí que tiene que estarle el regidor,
porque es difícil encontrar a alguien que se preste a
cometer una manifiesta ilegalidad sabiéndolo. En este asunto
todos han conocido desde antes de la elección que ésta era
ilegal, y no hicieron caso de las advertencias de los
sindicatos, partidos de la oposición y
la Asociación de Jefes y Directivos de Policías Locales de Andalucía
(AJDEPLA), que fue la que llevó a los tribunales el
nombramiento de Romero, lo que es un claro caso de
prevaricación.
La plantilla respira más tranquila tras la marcha
del jefe okupa como le llamaban. Debe ser muy duro
tener que obedecer las órdenes de una persona que está
puesta a dedo y de forma ilegal. Y más duro aún es ver cómo
cada día cometía irregularidades, premiaba a Cortabarra
o Lucena con decenas de miles de pesetas por horas
extras no realizadas, consentía a estas personas actuar a su
antojo…
RETIRADA DEL RECURSO JUDICIAL
Respecto a la intención del equipo de gobierno
socialista de retirar el recurso presentado ante el TSJA por
el fallo de
la Audiencia de Cádiz, que declaró ilegal el nombramiento de
Romero, resulta chocante que ahora, precisamente ahora,
cuando el elegido a dedo deja el puesto, Román, haciendo uso
de nuevo de su cinismo, manifestó que
“no
tiene sentido mantener el recurso cuando dejará su cargo a
final del presente mes (por enero)”. Deja claro que el
motivo de la huída de Romero no es otro que librarse de un
nuevo ridículo judicial y del escándalo consiguiente, que
con las elecciones tan cerca no sería positivo para sus
intereses, que es en realidad lo único que le importa.
Agregó que esa decisión no debía interpretarse “como una
señal de que compartimos la sentencia que en su día falló
contra la designación de Manuel Romero Rubiales como máximo
responsable del Cuerpo”, que respetaban la sentencia,
pero que “de ningún modo” él y su equipo de gobierno
“comparten la opinión de que dicho nombramiento no se
ajustó a derecho y que, en consecuencia, no respetó la
legalidad vigente”, afirmando que la designación se
realizó “respetando la legalidad”. ¿Cómo un alcalde
puede decir, sin que se le caiga la cara de vergüenza, que
se respetó la legalidad cuando un juzgado ha demostrado lo
contrario? Si es así, ¿por qué no sigue adelante con el
recurso? Si tuviera un mínimo de vergüenza política debería
presentar de inmediato su dimisión.

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