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Manuel Romero el
día de su nombramiento ilegal. |
La marcha del Jefe de la Policía
Local ha desatado la polémica, pidiendo la oposición una
investigación que los socialistas denegaron
Manuel Romero asegura que se
va porque ha terminado la excedencia y que nadie la ha obligado,
pero el PSOE le ha forzado a irse
El fallo judicial que declaró
ilegal su nombramiento ha motivado su abandono del cargo antes de
tiempo
Manuel Romero Rubiales, Intendente Mayor Jefe de
la Policía
Local, nombrado ilegalmente por Manuel Jiménez Barrios hace dos años, ha
dejado el cargo el pasado 31 de enero alegando que se acabó la
excedencia pedida en
la Guardia Civil por dos
años, aunque la realidad es que el alcalde le ha obligado a irse
para así poder retirar el recurso presentado ante el Tribunal
Superior de Justicia de Andalucía sobre el fallo emitido por
la Audiencia de
Cádiz, en el que declaraba nula la elección a dedo por no ajustarse
a derecho. La plantilla policial (salvo un pequeño grupo afín al
ex-mandatario) ha mostrado su alegría por esta marcha, ya que desde
el principio han estado en contra del nombramiento y los
enfrentamientos han sido constantes.
El Código Penal en los artículos 404 al 406 castiga tanto a
la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su
injusticia, dictara una resolución arbitraria en un asunto
administrativo como al que, en el ejercicio de su competencia y a
sabiendas de su ilegalidad, propusiera, nombrara o diera posesión
para el ejercicio de un determinado cargo público a cualquier
persona sin que concurran los requisitos legalmente establecido para
ello, alcanzando a esta última si acepta la propuesta, nombramiento
o toma de posesión, sabiendo que carece de los requisitos legalmente
exigibles.
En meses anteriores hemos hablado extensamente sobre el
nombramiento ilegal del Manuel Romero Rubiales como Jefe de
la Policía
Local, efectuado por el anterior alcalde, Manuel Jiménez Barrios,
y aceptado por el elegido a dedo. El pasado 31 de enero el primero
hizo las maletas y se marchó a su casa alegando que había terminado
su excedencia de dos años, cuando los funcionarios pueden pedirla
por un máximo de diez, con lo que podría haber solicitado otra
excedencia por un tiempo similar o mayor, pero el fallo judicial le
obligó a irse antes de lo que hubiera preferido y por presiones del
alcalde, que así podrá librarse de un problema que le podría afectar
en su limpieza de imagen que está haciendo.
A raíz de su huída, de nuevo el Intendente, Manuel
Domínguez, queda como Intendente Jefe, pero ya está siendo
objeto de zancadillas para dificultarle e impedirle desarrollar su
trabajo.
DENUNCIA
El nuevo alcalde tendrá que apechugar con la denuncia de
la
Asociación de Jefes y Directivos de Policías Locales de Andalucía
(AJDEPLA) que le ha trasladado un rosario de actuaciones de
Romero que están enmarcadas como infracciones disciplinarias. Tiene
el carácter de denuncia y José María Román tiene que
responder de oficio. Difícil papeleta y feo final para quien, según
los representantes de los empleados públicos, vino a la Policía
insultando, siguió insultando y se fue de la misma manera.
Queda meridianamente claro que Jiménez Barrios ha utilizado
el dinero público para sus intereses personales y partidistas. De
igual manera, ya nadie puede ignorar que la persecución llevada a
cabo contra el Intendente Jefe, Manuel Domínguez, era animadversión
personal de aquél contra éste y que ha arrastrado a un numeroso
grupo, a quien pagaba
la Corporación con el dinero de todos los vecinos, que le respaldaba y servía en esa
línea. Pero nos encontramos, desgraciadamente, en una situación
continuista y la dignidad de las personas y de los funcionarios no
debe soportar conductas que atentan tan radical y perpetuamente
contra los derechos.
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Su paso por la
Policía Local no dejó buen sabor de boca |
ASESORAMIENTO
Pero, además, y eso es lo realmente grave, cada actuación,
cada recurso judicial perdido, ha ido generando gastos continuos
tanto para los abogados y procuradores empleados como para hacer
frente a las artimañas y maniobras que han urdido para no cumplir
con sus obligaciones o para no hacer frente a las mismas por
imprudencia, negligencia o soberbia. Lo peor es que se han gastado
cantidades de dinero para asesoramiento jurídico cuando les
interesaba como, por ejemplo, si querían quitar de en medio a un
funcionario.
Y no han movido un dedo, por ejemplo también, para asesorarse
en la designación del Jefe de Policía. Naturalmente huían de
cualquier técnico o profesional de los conocimientos jurídicos
porque sabían la realidad y así pretenderían escapar a cualquier
responsabilidad. Se trata de una ignorancia querida, absolutamente
inadmisible en quien gestiona la cosa pública. En el pleno de
enero, la concejala de Personal, Cándida Verdier, reconoció
que no habían pedido informe jurídico alguno “porque no era
necesario”.
COMISIÓN DE
INVESTIGACIÓN
Izquierda Unida y PSA solicitaron en el pasado pleno ordinario la
creación de una comisión de investigación sobre este caso (la
primera) y todo lo que está sucediendo en la delegación de Seguridad
Ciudadana (el segundo). La edil, muy crispada, con un tono alto de
voz, dijo que no se harían porque “no hay nada que investigar
porque la sentencia no dice que el nombramiento haya sido ilegal”,
añadiendo que lo único que especifica ésta es que “el aspirante
idóneo no tenía el título de licenciado en Derecho”. O no se la
ha leído o no tiene ni idea, y eso que es abogada, porque el fallo
está clarito.
Dijo la letrada también que en la sentencia no se comentaba
nada de que hubiese existido prevaricación, lo que, según ella, el
equipo de gobierno no había cometido ilegalidad alguna. La sentencia
no habla de prevaricación, pero deja claro que el nombramiento fue
ilegal: “Estimado el recurso contencioso-administrativo
interpuesto por AJDEPLA contra el decreto del alcalde de
Chiclana de
la Frontera, de fecha 17 de diciembre de 2003, que se describe en el primer
antecedente de hecho, debo anularlo y lo anulo, por no ser conforme
a derecho”.
Más claro no lo puede decir la magistrada María Salud Ostos.
Fue ilegal y, como ya hemos dicho anteriormente, sindicatos, Junta
de Personal y partidos políticos advirtieron a Jiménez Barrios y a
su partido de ello, haciendo caso omiso. ¿Cómo llamaría Verdier a
esto?
CONVALIDACIÓN
Donde la concejala, y abogada, rayó en el esperpento fue al
manifestar que aunque Romero Rubiales no tenía el título de abogado,
se le había convalidado por su larga experiencia en
la Guardia Civil,
provocando la hilaridad de la oposición y su sorpresa, porque dicha
respuesta confirma claramente la ilegalidad del nombramiento y que
se pasaron por la entrepierna lo que dicta la ley. ¿Cómo puede decir
Verdier que no hacía falta tener una carrera para ocupar el cargo?
Lo dice una persona que ha sacado su título universitario. ¿Qué
diría si cualquier ciudadano hiciese de letrado en el juzgado sin
titulación, sólo porque tiene mucha experiencia en este campo? ¿O si
una persona que no posee el título de medicina se metiera en un
quirófano a operar de corazón o cualquier otra enfermedad?
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Pocos policías
estaban a su lado, una decena a lo sumo |
INCOMPETENCIA
Oyendo estas cosas se entiende que tuviese que dejar la
concejalía de Seguridad Ciudadana. Tráfico y Policía cuando defendió
a delincuentes detenidos por sus propios agentes, contraviniendo la
ética profesional y cuya denuncia salió a la luz en PUENTE CHICO,
ocasionando una de las más duras sanciones sufridas por Manuel
Domínguez, que denunció el hecho al alcalde, como era su obligación,
y que siendo cierto como la propia edil reconoció, no sirvió para
que le exculpasen del mismo. Lo más grave es que en vez de cesar de
inmediato a la edila, Manuel Jiménez, el alcalde chiclanero que más
ilegalidades ha cometido ejerciendo su labor, demostradas por los
tribunales, la colocó en otra delegación, donde ha seguido
demostrando su manifiesta incompetencia.
TRATO
DISCRIMINATORIO
Otra perla de la delegada de Personal hace referencia
al nombramiento del Intendente Mayor Jefe. Afirmó que no fue a dedo
y que se había tratado por igual a todos los aspirantes al cargo. En
artículos anteriores ya explicamos cómo se realizó la selección,
cómo llegaron sólo cinco al final y ninguno de ellos fue aprobado
por el tribunal examinador, en el que no había nadie que entendiese
lo más mínimo de cuestiones policiales, suspendiéndolos a todos y
nombrando a dedo a Romero Rubiales. Que defendiera a éste se
entiende, pero su labor al frente de
la Policía Local ha sido lamentable.
La oposición fue dura con Verdier. José Pedro Butrón,
de IU, le enseñó la sentencia cuando ésta manifestó que mentían,
instándola a que dijera si el fallo que le mostraba era falso, lo
que, obviamente, no hizo. También pidió a los socialistas que no
retirasen el recurso ante el TSJA si estaban seguros de que era
legal el nombramiento. María Ángeles Polanco también se las
tuvo con la concejala del PSOE, asegurando que al Intendente lo
habían elegido a dedo, saltándose la ley. Manolo Guerrero,
por su parte, comentó que esas actuaciones eran habituales en el
PSOE y Rosario Mateos (PP) pidió que no vuelvan a cometer más
ilegalidades.
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Romero firmando
su cargo, declarado ilegal por el juzgado |
ALEGRÍA EN LA
PLANTILLA
Casi
toda la plantilla de la Policía Local está contenta con la marcha
del que fue su jefe. Sólo unos pocos, Cortabarra y Lucena
entre ellos, lo han sentido. Los dos citados suponemos que no
estarán nada contentos porque saben que a partir de ahora y hasta
que el PSOE encuentre otra disculpa para quitar de en medio a
Domínguez o nombren a otro Intendente, esos emolumentos que recibían
cada mes sin trabajarlos ni merecerlos (horas extras que no hacían,
el segundo porque estaba habitualmente de baja) dejarán de
percibirlos porque el jefe legal del Cuerpo no se lo va a consentir.
A no ser que el concejal de Seguridad Ciudadana, Diego Benítez
Mota, (que también se ha cubierto de gloria) firme esas horas no
realizadas como antes lo hacía el que pusieron a dedo.
Los
sindicatos han sido implacables con el que fuera su jefe,
aseverando UGT que durante los dos años que estuvo al mando “ha creado un ambiente de crispación, frustración y favoritismo, todo ello
sin olvidar los continuos insultos y su pésima gestión, siempre al
servicio de quienes le designaron",
pidiendo que el nuevo jefe no se designe de la misma forma y que sea
“un profesional independiente y capacitado que mire
por los intereses de los ciudadanos y de los policías”,
calificando la actuación de Romero de “nefasta”, y que la
plantilla “respira con su marcha y, por contra, ahora los
inquietos parecen ser sus beneficiados y protegidos”.
RAMÓN F. MERAYO
José Pedro Butrón (IU-CA): “El
PSOE no quiere dar la cara, actuando con prepotencia
y cinismo”
De verdadero escándalo podemos calificar el Caso
Intendente, y más viendo el cinismo y las
mentiras que empleó el equipo de gobierno del PSOE
en el Pleno ordinario de enero al debatir una
propuesta de Izquierda Unida para la creación de una
comisión de investigación de este nombramiento. El
PSOE no quiere asumir ningún tipo de responsabilidad
política sobre este asunto y, lo que es más grave,
ni siquiera debatirlo para que el ciudadano conozca
la verdad de este nombramiento no ajustado a
derecho, es decir, al margen de la legalidad.
Exigimos al PSOE que no perjudique más a los ciudadanos de
Chiclana actuando al margen de la legalidad y que
asuman responsabilidades en forma de ceses y
dimisiones. Se ha jugado con la imagen de la
institución municipal, nuestro Ayuntamiento, que es
de todos y no patrimonio únicamente de los
socialistas. Además, se ha malgastado el dinero de
todos para favorecer políticamente al PSOE y no se
ha actuado conforme a la ley, que debe imperar en la
gestión municipal. Una vez más, no se ha querido dar
la cara por parte del equipo de gobierno, en otro
episodio, uno más, de prepotencia y cinismo.
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Mª Ángeles Polanco
(PSA): “Jiménez Barrios y Román han utilizado a
Romero a su antojo”
Manuel Romero
se fue por interés personal y porque
la Justicia
declaró su nombramiento no conforme a derecho. La
excedencia es una disculpa y en este tiempo ha
ganado un buen dinero. El PSOE le ha forzado a irse
y tanto Manuel Jiménez como José María
Román lo han utilizado a su antojo y le han
impuesto las directrices de lo que debía hacer.
Jiménez Barrios y Román han hecho caso omiso a la
ley, por lo que pedimos que se depuren
responsabilidades.
Con la elección a dedo del Intendente Mayor Jefe han
intentado tener un mayor control y división de los
miembros de la policía local. Este nombramiento
afectó a la plantilla, que en más de una ocasión ha
pedido la dimisión del delegado de Seguridad
Ciudadana, Diego Benítez Mota. No existió
igualdad de oportunidades entre los aspirantes al
puesto para poner a un jefe de policía que pudiera
utilizar políticamente.
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Nicolás Aragón (PP): “El PSOE ha hecho el
ridículo con este asunto”
No dudamos de la capacidad profesional
de Manuel Romero, pero en este asunto el PSOE
ha hecho el ridículo. Le han obligado a marcharse y
así el equipo de gobierno podrá retirar el recurso
presentado, intentando acallar las críticas y el
escándalo. Hay que exigir responsabilidades
políticas serias y una investigación hasta el fondo,
ya que están jugando con los intereses e impuestos
de los ciudadanos. Esa investigación se debería
llevar hasta sus últimas consecuencias. No debemos
olvidar tampoco que cerca de aquí, en El Puerto de
Santa María, ha ocurrido algo similar y a su alcalde
le han inhabilitado por siete años.
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José
Luis Velázquez (DIPA): “Nadie se cree que Romero
haya abandonado el cargo voluntariamente”
La marcha de Manuel Romero antes de que se conozca la
resolución definitiva del caso crea dudas, aunque
estaba claro que el PSOE iba a tomar esta decisión.
Nadie se cree que el jefe de
la
Policía Local haya abandonado voluntariamente su
cargo. Se debe a una estrategia para salvar la cara
ante las elecciones municipales. Es el momento para
que Román dé la cara, mojándose de lleno y
apoyando plena y públicamente la decisión que tomó
en su día el anterior regidor, y que públicamente le
recrimine a Romero Rubiales que dimita después del
dinero que los chiclaneros nos estamos gastando para
demostrar que su nombramiento es legal.
El alcalde debe pedir disculpas al pueblo de Chiclana y
sobre todo a los profesionales que se ha perjudicado
con este asunto, y debe aprovechar esta dimisión
para que se produzcan otras en el equipo de
gobierno, como la del delegado de Policía, por
ejemplo.
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PACO LÓPEZ |