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Manuel Jiménez Barrios, ex-alcalde, rey de la ilegalidad |
Veinte policías están
ejerciendo ilegalmente sus funciones al no haber realizado el curso
de la Escuela de Seguridad Pública de la Junta, como manda la ley
Los agentes no pueden ascender
de categoría y un oficial, nombrado de forma ilegal por Jiménez
Barrios, tampoco podrá acceder al puesto de subinspector
AJDEPLA
pedirá al alcalde el cese
inmediato del Jefe de Policía, Manuel Romero, por las numerosas
irregularidades cometidas desde que fue nombrado a dedo
Veinte agentes
llevan ejerciendo sus funciones de manera ilegal desde hace muchos
años al no haber realizado el curso obligatorio en la Escuela
de Seguridad Pública, perteneciente a
la Junta
de Andalucía, antes de ser nombrados por el alcalde como policías.
Si alguien presentase un recurso podrían irse a la calle, están
imposibilitados para ascender de puesto y un oficial, nombrado
ilegalmente por Manuel Jiménez Barrios, no puede presentarse a
subinspector por dicha causa. Además, AJDEPLA pedirá al
alcalde que el cese inmediato de Manuel Romero por las numerosas
irregularidades cometidas desde que ocupa el cargo de Jefe de
Policía, ilegal, además, según sentencia judicial.
El año nuevo
comienza con un sonado escándalo protagonizado por los sucesivos
equipos de gobierno años atrás y tiene consecuencias en la
actualidad en lo que respecta a la gestión de
la Policía
Local. Es
natural que pretendieran deshacerse del anterior Jefe del Cuerpo,
que ha venido demostrando sus desvelos y celo profesionales para que
la actuación del poder se ciñese a la legalidad, y que representaba
el único elemento aglutinador de la reclamación de un quehacer
honesto, serio, responsable y ajustado a
la Ley.
Quienes no han
seguido ese camino han sido los dos alcaldes anteriores, José
Mier y Manuel Jiménez, y muy especialmente el delegado
del Gobierno de
la Junta en
Cádiz, José Antonio Gómez Periñán, que han propiciado una
situación esperpéntica para veinte funcionarios de la Policía Local,
que tienen en peligro sus puestos de trabajo y el futuro de sus
respectivas familias después de más de quince años de prestación de
servicio. Y todo ello por el capricho de unos representantes
elegidos por el pueblo que, por llevar la contraria al Intendente
Jefe, Manuel Domínguez, nombraron como policías y oficiales a
quienes no reunían los requisitos para ello.
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José A. Gómez
Periñán, otro que le copia |
NOMBRADOS
ILEGALMENTE
Para
ingresar en la Policía Local
es menester reunir, entre otros, una serie de requisitos como son
la edad, una determinada estatura y, además, aprobar la oposición y
superar obligatoriamente un curso en
la Escuela de
Seguridad Pública de la Junta de Andalucía. Si no se cumplen todos
ellos es imposible que ninguna persona pueda ser nombrada por ningún
alcalde como agente de este Cuerpo. Durante el periodo que estuvo al
frente de la delegación de Policía José Antonio Gómez Periñán, no
fueron a la Escuela citada veinte policías de varias promociones.
Fueron nombrados
funcionarios a pesar de los informes previos y posteriores de
Domínguez, que advertían y exigían el cumplimiento de
la Ley. Incluso
se recogía en las bases de la convocatoria la superación del curso.
Aunque haya pasado el tiempo, cualquier interesado (y pueden ser
muchos), si presentase un recurso, motivaría que esos policías se
vieran en la calle. Esto debería ser suficiente para poner de
patitas en la calle a los políticos de turno. Algunos entendidos
apuntan a que si los agentes fueran a realizar el curso ahora, más
de una década después, les valdría, y no se verían desposeídos de
sus empleos. Pero ¿cómo se desprende Chiclana de veinte miembros
policiales durante un año por la desidia, la soberbia y el afán de
menospreciar unos políticos a un Jefe de Policía?
MANUEL
JIMÉNEZ, ERRE QUE ERRE
La
peor actuación es la de Jiménez Barrios, que nombró oficiales a dos
de esos policías que no reunían los requisitos antes apuntados. El
arreglo ahora se muestra imposible porque, además, imposibilita el
ascenso de uno de ellos que lleva años estudiando en la Universidad
para poder promocionar. ¿Cómo va a ser oficial quien no es policía y
cómo, de ellos, puede ascender a subinspector quien no debió ser
oficial porque ascendió sin tener nombramiento legal como agente? ¿Y
de los veinte números que no debieran serlo, qué decir de donde
quedan sus posibilidades de promocionar a empleo superior con la
publicación reciente de las bases para oficiales?
CESE
DEL JEFE ILEGAL DE LA POLICÍA
Por
otra parte, se ha sabido que la Asociación
de Jefes y Directivos de Policías Locales de Andalucía
trasladará al alcalde la relación de posibles irregularidades e
infracciones al reglamento disciplinario en que hubiere incurrido el
Intendente Mayor y Jefe de la Policía Local,
Manuel Romero Rubiales. Le concederán un periodo de entre
siete y diez días para que proceda a cesarlo, que sería la única
opción antes que abrirle expedientes disciplinarios y, al mismo
tiempo, serviría para eludir otras responsabilidades de tipo penal y
dar cumplimiento a la sentencia que invalidó el nombramiento
efectuado por Jiménez Barrios y mantenido por José María Román.
NUMEROSAS
IRREGULARIDADES
La lista de las
actuaciones llevadas a cabo por Romero son muchas, desde su
inactividad hasta su proceder frente a la denuncia falsa efectuada
contra el anterior Jefe por el cabo Cortabarra, al que
protege y beneficia habitualmente, pasando por el tratamiento
discriminatorio con algunos funcionarios de policía o la entrega de
un vehículo de titularidad municipal retirado por la grúa sin abonar
la tasa y que podría implicar la presunta comisión de delito o
delitos. Sonada fue también su orden, en un estado aconfesional como
propugna nuestra Constitución, obligando a los agentes a asistir a
misa de uniforme el día del patrón de la misma y en sus horarios de
servicio, o las reiteradas maniobras para dificultar o entorpecer la
labor sindical de miembros del cuerpo.
También los
insultos y faltas de respeto reiterados a éstos. El desprecio a los
subordinados, a los que llegó a tildar de mercaderes y peseteros. El
uso de insignias prohibidas en el uniforme. La propia utilización
del mismo, sin corresponderle porque no es miembro de
la Policía Local
y el de distintivos y emblemas, que podría llevar aparejada la
comisión de un presunto ilícito penal. La presentación a la
categoría de Intendente, sabiendo que no reunía los requisitos ni la
titulación superior para acceder al mismo, ni tampoco cumplía con la
equivalencia requerida a la categoría que se recogía en las Bases,
como se desprende del fallo judicial mencionado.
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Romero y
Cortabarra, dos ejemplos de actuaciones ilegales del PSOE |
FAVORITISMOS
Incumple la ley
cuando habla con el móvil conduciendo, omite la disposición escrita
de la concejala de Personal, que le indicaba claramente que debía
ajustar su conducta al establecimiento de las condiciones de trabajo
aprobadas por Pleno para el personal del Cuerpo. La misma delegada
cuestionó que no efectuara adecuadamente los relevos en el mando y
el uso del tablón oficial para su uso personal.
Toleró la
embriaguez de un mando, amigo personal, durante el servicio. Se
permitió emitir informes para que se concediese dinero a
funcionarios sin haber realizado trabajos extraordinarios por los
mismos. E igualmente, benefició al cabo Cortabarra concediéndole,
sin que hiciese falta, servicios extraordinarios durante la primera
quincena de uno de sus tres meses de permiso, que le reportó casi
300.000 de las antiguas pesetas como ingresos añadidos al sueldo, y
después le dio otros quince días más de permiso como
agradecimiento.
PERSECUCIÓN A
DOMÍNGUEZ
Persiguió a
Domínguez e incluso le insultó por carta escrita expuesta en el
tablón de
la Jefatura. De
los trece mandos existentes, le asignó a Cortabarra, que le había
denunciado falsamente. Hay policías que se han quejado de ser
intimidados si denunciaban hechos o anomalías, desacreditó el
trabajo de los agentes, obligó a varios miembros policiales a
entregar a otros su clave personal y secreta para el uso de los
ordenadores oficiales. Así mismo, ordenó la detención de un conocido
empresario marmolista sin causa suficiente. Y todo ello siendo
ilegal su nombramiento. A pesar de todo lo expuesto, ahí sigue, con
el consentimiento y beneplácito del alcalde, y sin abrirle ni un
solo expediente, cuando a Domínguez se los han incoado por cumplir,
y exigir, que se cumpla la ley. Es una muestra más de cómo actúa
este alcalde y sus concejales de confianza.
J. ARAGÓN |