El cinismo de José María
Román
no tiene límite
Sancti-Petri
fue expropiado por el Ministerio de Defensa por
coincidir con la línea de tiro de la Marina. Al cabo de
los años esa línea de tiro desapareció y los antiguos
dueños, como contempla la ley, podían optar a que se les
devolviera si lo creían oportuno, eso sí, pagando una
cantidad por su recuperación. Como era lógico, pujaron
por él y el Ayuntamiento los llevó a los tribunales
alegando que ya no tenían derecho a la reversión.
Defendimos entonces que sí tenían derecho, como también
lo hicieron los tribunales de Justicia, dándole la razón
a Famabrosa. Dijimos también que lo mejor era que
Costas lo declarase dominio marítimo terrestre,
impidiendo que allí se especulase y que este emblemático
lugar se utilizase con fines sociales, cediéndoselo a
nuestro Ayuntamiento gratis por un número determinado de
años. El equipo de gobierno socialista, tiempo después,
postuló a favor de esta tesis.
Cuando
parecía que sería el Estado el que litigaría con dicha
empresa, apareció por medio Jesús Martínez, hizo
un cambalache con Jiménez Barrios y Román
y le recalificaron unos terrenos en Costa Sancti-Petri,
que le salieron, presumiblemente, gratis, aunque
oficialmente abonó al Consistorio 350 millones de
pesetas para que éste a su vez se los diese a los
antiguos dueños del poblado, con otros quinientos
millones más que aportaría casi todo la Junta.
Afirmábamos hace tres años que “el
Ayuntamiento no ha comprado el poblado, que sigue en
manos de Defensa, que Costas lo ha declarado dominio
marítimo terrestre y que aún pueden pasar varios años
hasta que se solucione todo, aunque sería bueno que esta
cuestión se arreglara lo más rápido posible, que los
antiguos dueños han dado un pelotazo que no esperaban y
Jesús Martínez otro aún mayor”.
El mes pasado, el alcalde dijo a un medio provincial que
no podían entregar aún a Costas el plan de usos del
poblado, que no iba a ser fruto de la improvisación, “si
es necesario esperar, esperaremos”, señalando que en
el juego de la política “siempre hay algunos
interesados, pero
este
proyecto debe tener el tiempo de reposo que necesita
todo buen plato".
Ahora no hay prisa, pero sí la tuvo para regalar 850
millones a sus antiguos dueños. Dijo también que el plan
citado lo presentarían en el primer semestre del pasado
año, ahora que en el primero trimestre de éste.
Era
muy optimista de cara al futuro
ya que "antes los terrenos eran de propiedad
privada y existía el riesgo de que pudiera venir alguien
y hacer lo que quisiera. Ahora, en cambio, están
implicados el Gobierno,
la
Junta de Andalucía y el Ayuntamiento y eso es una
garantía muy fuerte. No me preocupa no tener la
propiedad, porque no hay mejor garantía que tener el
dominio público. Si fuera sólo del Ayuntamiento, su
futuro estaría expuesto a cualquier cambio político".
Hay
que ser un gran cínico, como lo es nuestro alcalde, para
decir esto y no caérsele la cara de vergüenza. Ahora
resulta que es mejor que el poblado no sea de Chiclana y
sí del Estado, por temor a cambios políticos. ¿Entonces
por qué se pagó casi mil millones de ptas. por los
derechos de reversión si era mejor que fuese del Estado?
De cemento la tiene (la cara) Román. Una vez más los
socialistas terminan dándonos la razón. La pena es que
nos ha salido muy caro. Hay que mandarlos a la oposición
ya o nos arruinarán para los restos. Cada vez lo hacen
peor. Y con oscurantismos.