Puente Chico


Socios que no pudieron entrar por impedirlo el presidente

Los vecinos del Marquesado vuelven a enfrentarse al presidente de la asociación por no cumplir los estatutos y usar la sede social a su antojo

El alcalde le ha dicho a Antonio Posada que si seguía actuando así le quitaría la llave del local y nos la daría a nosotros

 El dirigente vecinal y sus afines impidieron a la prensa estar en la asamblea a pesar de haber sido invitada por los vecinos 

            En abril del pasado año PUENTE CHICO publicaba un artículo sobre las quejas y denuncias que los vecinos del Marquesado hacían contra el presidente de la Asociación La Esperanza del Marquesado, Antonio Posada, al que acusaban de no tener las cuentas claras, de impedirles asociarse y de actuar con nepotismo. Ocho meses después nada ha cambiado, aunque tras la asamblea celebrada en diciembre pasado, muy agitada, y a la que se le prohibió la entrada a la prensa presente (Diario de Cádiz y nosotros), acordaron que podrían hacerse socios quienes lo desearan a partir de este mes de enero y nuevas elecciones en abril. También han hablado con el alcalde que, según parece, abroncó a Posada, amenazándole con quitarle la llave del local si seguía con esa actitud.

             Los vecinos del Marquesado han conseguido, por fin, que el presidente de la A.VV. La Esperanza del Marquesado, Antonio Posada, se atenga a razones y celebre nuevas elecciones en abril, tras la última asamblea celebrada el pasado 10 de diciembre. El dirigente vecinal tuvo que aguantar las críticas de los numerosos socios que están en contra de su forma de llevar la entidad y del trato que les da. Lo publicado por esta revista en abril de 2005 podría repetirse de nuevo porque nada ha cambiado en estos ocho meses que han pasado, ya que el mandatario vecinal se ha negado sistemáticamente a admitir nuevos socios y a los que les dejaba serlo les cobraba un año atrasado, aunque algunos han tenido que abonar tres, dinero que algunas veces devolvía como hizo con Salvador Girón, que fue presidente en su día de la entidad.

            La asamblea última sirvió al menos para que Posada cediera ante las presiones vecinales y del propio Ayuntamiento, alcalde en concreto, que le ha llamado al orden tras las denuncias de los afectados. De momento, a partir de enero ya podrán hacerse socios quienes lo deseen y sin  tener que abonar cantidad atrasada alguna, partirán de cero y pagarán la cuota del año en curso. Así mismo, en abril habrá nuevas elecciones, a las que se podrán presentar las personas que así lo crean conveniente. 

La prensa tampoco pudo acceder al local ni a la asamblea

SOCIOS EN LA CALLE 

            De todos modos, la citada asamblea no fue sólo caliente dentro del local sino que también lo fue fuera de éste. Posada impidió el acceso a socios que, según él, no estaban al corriente de pago. Se da la circunstancia de que muchos de ellos quisieron entregar la cantidad adeudada y no les dejó, negándose a coger el dinero. A otros les dijo que ya era tarde para apuntarse a la asociación porque estaban en periodo electoral, cuando dentro hubo algunos que lo habían hecho pocos días antes, eso sí, partidarios del presidente según denuncian los vecinos. 

DERECHOS DE LOS VECINOS 

            Tampoco pudieron acceder al local residentes que no eran socios, cuando la Ley  de procedimiento administrativo común, que a lo largo de su articulado recoge las obligaciones de la administración y organismos públicos, así como los derechos del ciudadano, que se especifican claramente en el artículo 35 y otros, refleja el derecho de todo ciudadano a manifestarse y participar en todo aquello que sea de su interés legítimo, estando estos organismos (asociaciones, federaciones de vecinos y entes sociales en general) obligados a facilitar su participación en cualquier acto que allí se celebre, independientemente de que sean o no socios de dicha entidad. Estos presidentes deberían leer la Ley de Asociaciones de 2002, donde se especifican las obligaciones que derivan del cargo que ocupan.

 Por otra parte, la Constitución, título primero, también contempla los derechos que tenemos todos, incluidos los medios de comunicación, a los que se nos hurtó el derecho a la información, máxime cuando habíamos sido invitados por una gran parte de los vecinos presentes en la reunión, teniendo que salir del local sin hacer fotos ni asistir a la asamblea. Pues bien, a pesar de estas leyes, más de treinta socios se quedaron en la calle sin poder participar en la asamblea. Tanto ellos como cualquier vecino, no socio, tienen derecho a estar presentes y Posada se lo impidió. Lo único que no habrían podido hacer es votar. Aseguran que el local “nunca ha funcionado como sede social, sino como despacho del presidente para sus actos”.

 NUEVA ASOCIACIÓN 

            Viendo que Posada no entraba en razón y continuaba haciendo lo que la daba la gana, los vecinos del Marquesado estaban dispuestos a crear una nueva asociación: “Hay más de setenta personas dispuestas a ello –afirman-, pero de momento vamos a esperar a ver qué pasa”. Estos residentes mostraron su malestar al alcalde, a principios de año y hace poco, antes de la asamblea del 10 de diciembre, sin que el regidor chiclanero hiciera nada hasta entonces: “Le explicamos los problemas que teníamos con este hombre, que estábamos dispuestos a cortar la carretera y a manifestarnos con una cacerolada ante el Ayuntamiento, así como a crear otra asociación, lo que le hizo tomar cartas en el asunto”. 

            José María Román les dijo que “nos apoyaría si formábamos otra entidad vecinal como lo hacen con las demás, asegurándonos que hablaría con Posada y que haría todo lo posible por reconducir las cosas por parte del presidente”. Otro vecino, José María, habló con el regidor chiclanero: “Román me dijo que todos estaban en contra de Posada y que si continuaba actuando de esta manera, sin dejar hacernos socios, le quitaba la llave del local, que éste es para todos los vecinos del Marquesado, no para Antonio Posada”. El alcalde fue aún más lejos: “Llamó al presidente delante de mí –agregó - y le dijo lo de quitarle la llave si seguía con esa actitud. Le echó una buena bronca”.

 

Había tantos socios fuera como dentro de la sede

QUE SE ARREGLE ESTO LO ANTES POSIBLE

             Éste es el deseo de todos los vecinos afectados por el nepotismo y proceder dictatorial del presidente vecinal según denunciaron éstos en abril. Si no hay problemas con los que se quieran asociar a partir de ahora, y las elecciones se celebran sin pegas por parte de Posada, es posible que la calma retorne al Marquesado, en pie de guerra contra el mandatario citado, que aprovecha cualquier momento para echar más leña al fuego. Una vecina asegura que fue a pedirle el local y Posada la empujó (hay testigos): “Me dijo que lo que tenía que hacer era irme de allí, que era chusma, que no pisara su terreno, y su mujer me mandó al cara…”. 

DENUNCIA  

            Según han manifestado a PUENTE CHICO, Posada ha denunciado en la OMIC a una de las vecinas “por utilizar su nombre y el de la asociación para pedir al Ayuntamiento unos caramelos para que los Reyes Magos se los echen a los niños de la barriada”. La afectada, Mercedes Muñoz, enseñó a este medio el escrito que presentó en el Consistorio, dirigida al alcalde: “Este hombre miente, porque yo lo pedí en mi nombre y no utilicé el suyo para nada”. La carta dice que “siendo vecina, hay una asociación, La Esperanza del Marquesado, que el presidente se niega a hacer socios nuevos. Muchos vecinos y yo nos reunimos y estamos pensando hacer una asociación nueva para poder realizar actividades que este señor nos niega, como el reparto de caramelos a todos los niños”.

 DEVOLUCIÓN DE LOS CARAMELOS 

En dicho escrito solicitan que les den caramelos “para los hijos de estos vecinos que no podemos hacernos socios para la víspera de Reyes, ya que nos han cedido la ropa para éstos”. Como se puede ver, nada dicen de Posada ni de la entidad que preside para pedir estos dulces. Aun así, desde el Ayuntamiento (no saben quién, sólo que era una mujer y el número del teléfono) llamaron a Mercedes para que se los devolviera: “Me llamó varias veces, diciéndome que los tenía que entregar, porque, legalmente, no teníamos derecho a ello porque no pertenecemos a ninguna asociación, que se habían equivocado y que otros niños se iban a quedar sin caramelos”.

 Hablamos de veinticinco kilos, una cifra irrisoria: “Cuestan en la calle unos cincuenta euros. De haber sabido lo que se iba a formar, los habríamos comprado nosotros”. Patético. Por cierto, ¿qué pinta la OMIC en esta historia? No forma parte de sus competencias. Si han usurpado el nombre de Posada y de la asociación donde éste debe denunciarlo es en el juzgado. La persona que exigía la devolución les dio una hora, pero esta vecina le dijo que no se los entregaría porque ya los tenían empaquetados. De todas formas, fueron al Consistorio y se entrevistaron con Manuel Rodríguez, cargo de confianza de Román, al que le explicaron la situación: “Habló con la OMIC y nos dijo que ya estaba solucionado”.

 No obstante, hay algo que no está claro, lo de la ilegalidad por no pertenecer a entidad vecinal alguna, ya que son ciudadanos, contribuyentes, que lo piden para los niños de una barriada, que, además, en todas partes no existen ese tipo de entidades y que todos tenemos los mismos derechos, seamos o no de una asociación. El tren turístico que usaron el 22 de diciembre lo pagaron entre todos los vecinos y los comercios de la zona (240 euros).

 

Antonio Posada, excesos
consentidos por el PSOE

             Lo de Antonio Posada no es normal. Los vecinos dijeron hace meses que éste se jactaba de ser del PSOE, de contar con la confianza del partido, que le consultaba todo lo que tenía que hacer y que actuaba como éste quería. Todo esto se ha visto claro. Por eso no se entiende el paripé del alcalde ante los vecinos cuando han ido a hablar con él, porque conocía por éstos lo que estaba haciendo desde hace años, y siguió todo igual. Desde que Posada es presidente se han acabado las manifestaciones en esa zona, y mira que tienen cuestiones de las que quejarse.

             Por otra parte, tampoco se entiende la inhibición de la Federación de AA. VV. Ciudad de Chiclana, que sigue autista a todo problema vecinal y más cuando puede significar críticas a los socialistas. No es de recibo la prohibición a la prensa a hacer fotos de la asamblea. Que no quisieran que estuviéramos presentes era previsible, porque hay mucho oscurantismo y allí iba a salir a relucir. Tampoco se comprende que la mujer que se presentó como abogada de Posada, tras pedir que no hiciésemos fotos, dijo, amenazante: “Además, nos vamos a querellar con el periódico”, sin especificar cuál. Si lo decía por PUENTE CHICO, en el juzgado nos veremos.

 A Posada ya se lo dijimos en su día, cuando nos amenazó con ello, como también le ofrecimos la oportunidad de contestar a las acusaciones que hacían contra él, no haciendo uso de ella. Ahora no le vamos a dar esa oportunidad, porque ya que él no nos dejó hacer nuestro trabajo, no vamos a ir de quijotes. Si quiere responder a las denuncias de sus vecinos en este medio tendrá que ser por orden de un juez. Tampoco iremos a ningún acto que él celebre mientras sea presidente, salvo que nos pida excusas públicamente y por escrito.

             Si no había nada que ocultar ¿por qué ese miedo a la prensa? Habríamos servido de notarios, pero ni Posada ni su gente estaban por la labor. El esperpento llegó a tal extremo que uno de los afines a Posada llegó a decir que el local no era público y que nos podían echar de allí. De vergüenza.

 

 PACO LÓPEZ

 



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