
El
que fuera presidente de
la Asociación
Gaditana de Emigrantes Retornados (AGADER), Mariano Chaves, ha denunciado a esta revista la
persecución que los actuales dirigentes de la entidad están llevando
a cabo desde hace tiempo, acusándole de calumniarles e injuriarles
cuando imparte charlas informativas a los emigrantes.
Mariano Chaves fue presidente de los emigrantes retornados
durante varios años. En ese tiempo se dedicó a luchar por los
intereses de sus asociados y así lo reflejamos en su día cuando
denunció en PUENTE CHICO que las viudas de los que se fueron
al extranjero en busca de unas pesetas con las que vivir
decentemente no podían cobrar lo que les correspondía por problemas
burocráticos de nuestra administración central. Años después fue
expulsado de la entidad, injustamente según él, “sin que se
tratara en la asamblea y sin poder defenderme”.
Chaves
asegura que son falsas las acusaciones que le formulan: “Lo único
que hago es informar a los pensionistas emigrantes de sus derechos,
de la legislación y de lo que deben hacer para cobrar lo que les
pertenece, nada más, y tengo muchos testigos de ello”. Sin
embargo, AGADER distribuyó un escrito en que manifiestan que
Chaves lo que hace es aprovechar estas reuniones “para
beneficiarse individualmente, intentando desprestigiar la labor que
desde el año 2002 venimos realizando, llegando al insulto personal,
la calumnia y la injuria tanto al presidente, junta directiva,
personal técnico y asesor jurídico”. También aseguraban que
tomarían las medidas disciplinarias y judiciales para los que
destrocen la imagen del colectivo.
IRREGULARIDADES
El
anterior dirigente manifiesta que “se están llevando a cabo
diversas irregularidades, haciendo fijo al personal si pedir permiso
a la asamblea general según mandan los estatutos”, aportando
cartas de socios que hacen denuncias en este y otros sentidos. Una
de ellas, firmada por Miguel Ortega, afirma que “a los
socios se les ignora por completo”, haciendo mención a lo dicho
anteriormente sobre el personal. “No les interesa que en
la Junta haya personas que sepan cómo dirigirla
–agrega el escrito-, a mí me lo propusieron dos veces y al
decirles que sabía leer y escribir muy poco me contestó la
trabajadora que no era necesario, que lo que importaba era el nombre
para figurar porque los de la actual Junta son analfabetos y
desconocen cómo dirigir la entidad”.
Refleja
así mismo que hay socios que están perdiendo el derecho a recibir
pensión o aumentar el importe de la misma, “a mí me han reducido
la pensión en doscientos euros mensuales, y ni
la Junta ni el
personal, contratado fijo, han sabido resolver mi problema”.
BUFETE
Este
socio asevera que la entidad ha dejado de ser una asociación sin
ánimo de lucro, “está manipulada y dirigida por personal
contratado, que no son socios ni emigrantes, son los únicos que
tienen llaves de la oficina y uno de ellos tiene montado un bufete
auxiliar, haciendo uso del personal y materiales de la asociación
para su trabajo particular, aprovechándose vergonzosamente de las
subvenciones del programa de emigrantes”.
RAMÓN F. MERAYO