Puente Chico


Joaquín Muriano no supo responder a las preguntas de la oposición

El pleno extraordinario solicitado por los partidos de la oposición sobre el retraso de las obras de La Barrosa, una tomadura de pelo 

José María Román impidió el debate, cortó a su concejal de Urbanismo y no dio explicaciones convincentes sobre el problema 

PP, PSA e IU sacaron a relucir las numerosas irregularidades cometidas por el PSOE en este asunto, que ni Muriano ni el alcalde pudieron rebatir 

            El mes pasado se llevó a cabo el pleno extraordinario solicitado por los tres partidos de la oposición en el Consistorio, PP, PSA e IU, monográfico, para pedir explicaciones al PSOE sobre el retraso de dos años que llevan las obras de urbanización de la zona de La Barrosa, conocida como UE 2. El pleno no sirvió para nada, porque el alcalde, José María Román, volvió a burlarse de la democracia y de los ciudadanos, cercenando el debate y acabando con el pleno cuando a él le dio la gana, sin haber aclarado su equipo de gobierno ninguno de los puntos planteados por la oposición. El nuevo plazo dado a la empresa para que finalice las obras es el 25 de noviembre, fecha improbable teniendo en cuenta lo que falta y lo chapucero de los trabajos.

 

            La sensación de los presentes tras finalizar el pleno fue que habían perdido el tiempo. Dos horas en las que la oposición puso contra las cuerdas al concejal de Urbanismo, Joaquín Muriano, que no fue capaz de rebatir ni una sola de las cuestiones planteadas, limitándose a decir medias verdades (como le acusó José Pedro Butrón, de IU) y a intentar minimizar el problema, hablando de peluseos en el retraso (¡de dos años!) en la terminación de la urbanización de la zona. Las acusaciones de Izquierda Unida, del Partido Socialista de Andalucía y del Partido Popular estaban basadas en datos fidedignos, en los puntos del contrato firmado entre Probisa y EMSISA, del plazo dado para acabar los trabajos, de la rescisión del contrato si no cumplía lo acordado, de la multa de 25.000 ptas. diarias de multa, de la dudosa reputación de la empresa adjudicataria, de las chapuzas realizadas por ésta allí y en Las Mogarizas o carretera de Fuente Amarga…

Gonzalo Milleras, al fondo del salón, escondido, durante el pleno

            Muriano, una vez más, demostró que no tiene respuesta a casi ninguna pregunta que se le hace. Tras escuchar las graves acusaciones de los tres partidos de la oposición se limitó, de forma cansina e indolente, en voz baja (menos mal que había micrófonos) y como si no pasase nada, a meter cizaña.: “No han dicho ustedes que la adjudicación se hizo por unanimidad del pleno, no sólo con los votos del PSOE”, recibiendo una pronta respuesta de los tres concejales: “Nosotros no estábamos entonces en el Ayuntamiento, ni usted tampoco, señor Muriano” le espetaron IU y PSA, mientras que el PP le recordó que “una cosa es aprobar una concesión y otra que seamos culpables de ello, porque entonces no sabíamos cómo iba a responder la empresa”. La media verdad del edil de Urbanismo quedó desmontada con facilidad. Lo mismo sucedió con las demás.

INCUMPLIMIENTO DE TODOS LOS PLAZOS

            El retraso de Probisa no tiene justificación alguna, diga lo que diga el Partido Socialista. Éste, cuando incumplió el plazo acordado, le concedió de forma unilateral, sin consultar con los vecinos, una prórroga, después llegó la segunda, la tercera y la cuarta, y la última que le ha dado dice que debe terminar los trabajos el 25 de noviembre de este año, dentro de unos días, y que no ser así, “se rescindirá el contrato de forma unilateral e inmediata, procediéndose entonces por parte de la empresa municipal a efectuar las mediciones oportunas de unidades de obra que resten por realizar a fin de determinar la liquidación final de los trabajos ejecutados”. El documento establece que, salvo causa de fuerza mayor ajena a la empresa adjudicataria, “las obras de urbanización en la zona de La Barrosa deberán estar terminadas el 25 de noviembre”, fijándose un plazo posterior de un mes para el cambio de contadores y desmantelamientos que deberán ejecutar tanto Sevillana Endesa como Telefónica.
MÁS CARAS LAS OBRAS

            Además del enorme retraso, los vecinos tendrán que pagar, según afirma el Ayuntamiento, un 30% más, ya que hay obras que no estaban metidas en el proyecto y el precio de los materiales ha subido en este tiempo, a lo que se niegan los afectados, ya que no culpa suya. Como bien dijo Rosario Mateos en el pleno, “nunca se habló del incremento económico, EMSISA no fue diligente en supervisar los trabajos”. Fue hilarante la razón por la que el PSOE concedió una de las prórrogas: Motivos meteorológicos y técnicos, “que no tiene pies ni cabeza –dijo Butrón- porque ha llovido cinco días en un año”, y el retraso es de más de dos.

Mateos desmontó otro de los argumentos del equipo de gobierno: “Se le dio la concesión a la única empresa que hizo una oferta a la baja, Probisa, como ustedes pedían, mientras que las otras dos ni fueron al concurso y sólo se habló de ésta, por lo que al ser la única, dimos nuestra aprobación”, asegurando que “las otras cobraban un 30% más, que es lo mismo que ahora se les pide a los afectados aparte de lo ya pagado hace varios años”.

Miembros de la asociación de la UE 2

COMISIÓN DE INVESTIGACIÓN

            Los tres partidos de la oposición pidieron una comisión de investigación que, obviamente, el PSOE rechazó, porque saben que saldrían a relucir todas las irregularidades cometidas, que son muchísimas. Manolo Guerrero fue claro: “Si no hay nada que ocultar, ¿por qué no quieren la comisión? Hay que ser valientes y una comisión de investigación es buena para la democracia”. Muriano, Román y el PSOE no están por la labor de investigar este asunto, porque quedarían con el trasero al aire. Es más, el edil de Urbanismo les dijo, con cinismo, que esa comisión era tan sencillo “como ver todos los documentos y analizarlos”, a lo que IU respondió que “la documentación no se nos ha remitido, sistemáticamente niegan la información que pedimos o nos la entregan incompleta”.

SIN BASE LEGAL PARA RESCINDIR EL CONTRATO

            Butrón señaló que el Ayuntamiento no tenía base legal para rescindirle el contrato a Probisaporque ustedes han ampliado el plazo varias veces, habilitándola legalmente con la ampliación de éstos. La empresa no cumple porque ustedes les han prorrogado continuamente las obras, por eso nos reafirmamos en que los partidos de la oposición deben estar en el consejo de administración de EMSISA”. Guerrero también fue tajante en esta cuestión, que lleva pidiendo desde que entró su partido en la Corporación, sin olvidar Chiclana Natural: “Así se evitarían estas cosas”. El PSOE aseguró que entrar en litigios judiciales habría retrasado los trabajos y lo puso como disculpa a la no rescisión de contrato.

            Los vecinos presentes en el pleno salieron desilusionados y con la certeza de haber perdido el tiempo, y sin creerse que los trabajos finalizarán por parte de Probisa en la fecha anunciada. Los más pesimistas dudan que acaben antes del verano próximo.


Román, como siempre

            El alcalde, una vez más, mostró la verdadera cara de cómo es en realidad, en contraposición de esa campaña de mejora de imagen, siempre sonriente y afable. Como presidente de la sala debe mostrarse imparcial, pero ha tenido maestros como Mier y Jiménez Barrios que, en vez de moderar, salían a debatir cuando los suyos eran incapaces de enfrentarse a sus contrarios políticos. Román hizo lo mismo, dejando con la palabra en la boca a Muriano cuando éste iba a responder por segunda vez. ¿Se imaginan a Manuel Marín en el Congreso saliendo en defensa de Zapatero o de sus ministros? La cara del concejal reflejó el corte que le dio su jefe, que dijo lo mismo que el edil y encima se chuleó con los miembros de la oposición, entrando en ataques personales a Butrón. De vergüenza, pero comprensible en un hombre al que la palabra democracia le suena poco, y mal.
 


 


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