Un vehículo de Chiclana
Natural que estaba mal aparcado fue retirado por la grúa, aunque
se entregó posteriormente sin abonar la sanción estipulada
Un alto mando policial fue el
que dio la orden, incumpliendo la ordenanza municipal
Este trato de favor debería ser
investigado a fondo, depurando las responsabilidades pertinentes
A
través de vecinos del centro hemos tenido conocimiento de un suceso
que resulta difícil de asimilar por lo que supone de tratamiento
preferente para el Ayuntamiento y sus empleados, en consonancia con
el resto de personas que viven en dicha zona, que se ven obligados a
tener un garaje y pagar por él o abonar una cantidad de dinero para
mantener los vehículos cerca de sus viviendas y para transitar por
sus calles, porque deben proveerse de una tarjeta para estacionar en
la zona azul. Un vehículo municipal fue retirado por la grúa al
estar mal aparcado y entregado posteriormente sin abonar la sanción
estipulada por orden de un alto mando policial.
Además de los impuestos que pagan tienen que destinar otra
parte de sus presupuestos a procurar que sus vehículos no sean
sancionados. Si no lo hacen y estacionan mal, los policías, en el
cumplimiento de su deber, les sancionan y pueden ordenar la
inmovilización y retirada de los coches. La consecuencia inmediata
es que les cuesta el dinero de su bolsillo por la multa
correspondiente, a la que habría que añadir el importe de la grúa si
se lo retiraran por ocupar un espacio reservado a otros vehículos,
por entorpecer la circulación o por encontrarse en cualquiera de los
supuestos en los que así está dispuesto en las normas de tráfico.
TRATO
DISCRIMINATORIO
Hasta ahí, y si la ley es igual para todos, es entendible
aunque fastidie. Lo que no es digerible y revuelve las tripas es que
un vehículo del Ayuntamiento, conducido por un empleado público, que
no respeta las normas de tráfico y aparca en una zona prohibida o
reservada a otros usuarios, tenga patente de corso y se escape a la
aplicación general de las normas. Eso ha ocurrido a finales de julio
en la calle Nuestra Señora de los Remedios. En la mañana de ese día,
varios guardias comenzaron a multar los vehículos que ocupaban
ilegalmente la zona de carga y descarga que existe frente a
la Iglesia
de San Telmo.
Uno de esos autos infractores era un Peugeot Part Combiesp,
matrícula 3479-BSL, perteneciente a Chiclana Natural. Se
trataba de un coche normal, sin distintivos salvo los rótulos de esa
empresa, sin posibilidad de dedicarse a la carga y descarga porque
es un turismo y no entra dentro de las posibilidades que las normas,
leyes y reglamentos hacen que pueda tener esa concepción ni
tratamiento, que tiene cinco asientos, nadie le había visto ejercer
esa actividad y tampoco puede llevarla a cabo de ninguna de las
maneras. No tenía, según dicen, cartel de averiado ni nada que se le
pareciera y fue denunciado para posteriormente ser retirado por la
grúa municipal, quedando una pegatina de advertencia en el suelo.
Fue trasladado al depósito que tiene la empresa Beltruck en
el polígono El Torno. Allí quedó depositado y fue devuelto sin pagar
la tasa estipulada por la actuación de la grúa.
PAGAR Y RECURRIR
Todo vehículo que es retirado por la grúa tiene que abonar
una tasa por ello y por el hecho de que se deje en dicho depósito.
Esa cantidad es de unos 68 euros. Sin embargo, ese coche fue
exonerado del pago, sin justificación alguna, en un trato muy
diferente al del resto de los ciudadanos. Si ha existido una
infracción hay que hacer frente a la misma y el pago de la grúa no
admite excepciones, según la ordenanza fiscal que la regula.
Es más, si un vehículo es sancionado y retirado por la grúa
dispone su conductor de todos los mecanismos legales para
defenderse, pero debe tener el mismo tratamiento que el resto de
ciudadanos: seguir el procedimiento, alegar, presentar escritos,
recurrir, hacer reclamaciones y esperar a la resolución, aunque
tarde. Es decir, ha de abonar la grúa y luego reclamar si existe
motivo para ello. En este caso la infracción era clara y la
actuación de los policías correcta y elogiable.
HAY QUE ACLARAR
ESTE ASUNTO
Lo peor del caso es que Chiclana Natural es una
empresa municipal y su presidente es el alcalde. ¿Qué puede haber
ocurrido? Dudamos que un simple agente, sin más, haga entrega de un
coche sin pagar. Son cumplidores, pero no olvidemos que al Jefe de
Policía lo nombró a dedo el anterior alcalde y que una reciente
sentencia dice que su nombramiento ha sido ilegal porque no reunía
los requisitos. Para que pueda estar más tiempo en el cargo, de
manera vergonzante, el actual alcalde ha ordenado recurrir la
sentencia al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. ¿Está
garantizada la imparcialidad y la independencia de quien puede ser
cesado libremente por el que lo nombró o apoyó ese nombramiento? No
lo creemos.
Muchas incógnitas quedan en el aire, pero lo que está claro
es que si desde la dirección del Cuerpo, sea quien fuere (alcalde,
delegado, Jefe, mando intermedio, etc.), se ha ordenado que se
entregue el vehículo sin pagar la sanción de la grúa, estamos ante
un caso similar al que
la Asociación Unificada de Guardias Civiles denunció ante los tribunales hace
un par de años y que motivó la apertura de un sumario judicial, en
trámite. Ante la ausencia del conductor en el lugar donde se
personan los agentes, quien responde ante la multa y ante la tasa es
el titular del vehículo. ¿Y quién es? Chiclana Natural, ente
jurídico colectivo, cuya máxima cabeza visible es el alcalde. Este
asunto tiene que aclararse, así como otros que ignoramos y que
requerirían una investigación a fondo.
Con todo, si alguien ha actuado de la forma que se dice,
tendrán que depurar responsabilidades, porque lo que está pasando en
Chiclana no es normal. Esperemos que los policías sigan actuando así
en el futuro y haciéndose dignos de uno de sus principios
fundamentales como es oponerse abiertamente a cualquier forma de
corrupción. El precio de la grúa es lo de menos porque la corrupción
no admite graduaciones.
J. ARAGÓN