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El estado del
edificio es lamentable. |
Cuatro vecinos de la calle Huerta
Chica, 16, fueron obligados por el Ayuntamiento a abandonar sus
casas por el mal estado del edificio
Llevan siete meses fuera de
sus viviendas, pagando la renta y sin visos de que se hagan las
obras, perdiendo sus enseres y ropa
El Consistorio dio quince días a
los propietarios para que lo arreglasen o lo haría él, cobrándoles
los gastos, pero se ha inhibido, como casi siempre
Varios vecinos del número 16 de la calle Huerta Chica, han
denunciado a PUENTE CHICO la grave situación que están pasando, ya
que hace cinco meses que se fueron de sus viviendas, obligados por
el Ayuntamiento, ante el mal estado del edificio. Como sus
propietarias no han querido arreglarlas, la delegación de Urbanismo
les dio quince días de plazo para que hicieran las obras necesarias
y una vez pasado éste sin que las llevaran a cabo, el Consistorio
asumía la realización de los trabajos y según dicta la ley, le
pasaría la factura a las dueñas. Sin embargo, los vecinos
abandonaron sus casas hace ya medio año y las obras no se han
realizado todavía. Sus enseres se están echando a perder y las casas
también.
La
vivienda del número 16 de la calle Huerta Chica es vieja, de tres
plantas, propiedad según escrituras de los hermanos Juan,
Manuela, María del Pilar y María del Carmen Guerrero
Moreno. Dos vecinos de la finca colindante presentaron un
escrito en el Ayuntamiento en el que alertaban “del estado
ruinoso y peligro de derrumbe de dicha finca, pudiendo ocasionar
daños importantes, tanto materiales en la finca colindante como
humanos”. Esto se entregó el 27 de enero de 2005. El 17 de
febrero, Urbanismo visita la casa y el arquitecto Antonio de
la
Yglesia
emite un informe en el que dice que “en el edificio se
observan zonas deterioradas, tanto en las estructuras
verticales como en las horizontales, debidas al paso del tiempo y
al poco o nulo mantenimiento de las mismas, constatándose lesiones
en los forjados de madera y galerías (los pilares que las
soportan se encuentran totalmente pandeados)”.
EDIFICIO EN MAL
ESTADO
Confirma que la fachada principal se encuentra igualmente con falta
de conservación y adecentamiento, con dinteles de huecos figurados y
oxidación de las cerrajerías y partes bajas de apoyo de los
balcones. Añade que “igualmente se comprueba desde el patio
trasero que una de las esquinas de dicho edificio ha sufrido un
desplazamiento lateral, manifestándose grietas verticales en toda la
altura del mismo”. La vivienda de María Crespo es la que
está en esa esquina y según el arquitecto municipal, “es donde el
edificio sufre ese desplazamiento lateral, reflejándose en el mal
estado en que se encuentra, con humedades por entrada de agua de
lluvia proveniente de la cubierta, desplomes parciales de los
materiales que conforman los muros de carga en esa zona conflictiva
de encuentro y techos en mal estado”.
OBRAS DE CARÁCTER
URGENTE
De la
Yglesia sigue diciendo que de acuerdo con el deber de conservación
que tienen los propietarios y toda vez que “presenta riesgo
para las personas, se estima que las obras
imprescindibles, para el adecuado restablecimiento de las debidas
condiciones de seguridad, salubridad y ornato público, deben
consistir en, con carácter urgente, al apeo (sostener
provisionalmente con armazones o maderos el todo o parte de algún
edificio) de los muros que conforman la esquina trasera y lateral de la finca,
donde se observa desplazamiento de los mismos”.
Teniendo en cuenta el deterioro en que se encuentra la vivienda que
actualmente se habita en planta segunda, “así como el estado de
las galerías de patios y escalera de acceso a las mismas, ya que es
colindante con esta zona de peligro de la finca, es por lo que se
recomienda la clausura de la totalidad del inmueble hasta que no se
acometan las obras necesarias de afianzamiento de todo el edificio,
no se aporte certificado emitido por técnico competente acreditativo
de la adopción de las medidas tendentes a garantizar la estabilidad
del inmueble, y la reparación y acondicionamiento de la fachada
principal, teniendo como plazo para los trabajos quince días”.
El informe de Urbanismo no puede ser más claro.
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Los vecinos
llevan siete meses fuera de sus casas |
NI LOS DUEÑOS NI EL
AYTO. HACEN NADA
El
siguiente paso fue enviar una carta a los inquilinos para que se
fueran del edificio, precintándose éste. Ordena también Urbanismo a
sus propietarios para que ejecuten las obras pertinentes,
apercibiéndoles de que si transcurrido el plazo que les da no las
llevan a cabo, las hará el Ayuntamiento de oficio y a su costa. Fue
el 18 de marzo. Los vecinos se fueron, los dueños del inmueble no
hicieron las obras, el Ayuntamiento tampoco y las cuatro personas
que vivían allí llevan desde entonces (ocho meses hace ya que se
marcharon) sin poder entrar en sus casas, viviendo con sus
familiares y pagando la renta mensual.
Por si
esto fuera poco, sus enseres, ropas y plantas se han echado a
perder, como manifestó a PUENTE CHICO María Crespo: “Mi
ropa se ha estropeado y las ratas se la han comido, la polilla está
acabando con mis muebles y las flores se me han secado”.
Denuncia así mismo que le entregó las llaves a una de las dueñas
para que un albañil arreglase la pared de la cocina, que se había
caído en parte, y ya no se les devolvió, no habiéndose realizado las
obras tampoco.
EL AYUNTAMIENTO, DE
NUEVO, NO CUMPLE LA LEY
El
abogado de tres de los afectados, Antonio Meléndez, ante la
no realización de los trabajos, presentó en mayo en Urbanismo un
escrito diciendo que hay unas personas que están pagando las rentas
de sus casas y que están fuera de éstas, pidiendo al Consistorio que
ejecute la obra. Cuatro meses más tarde, volvió el letrado a
Urbanismo para saber por qué no hacían las obras y si sus clientes
podían entrar o no en la casa, recoger sus cosas. Un empleado, con
aspecto de no estar muy enterado del asunto, lo único que le dijo
fue que “las obras hay que hacerlas, pero que el arquitecto dice
que fecha no hay”.
Ante
esto, Meléndez le espetó que diría a sus clientes que se metieran de
nuevo, respondiéndole el funcionario que eso no se podía hacer, “pero
tampoco se les puede tener siete meses fuera de sus casas y pagando
un alquiler”. Los propietarios no dan solución alguna, están
dejando pasar el tiempo y los vecinos temen que pretendan que la
vivienda se declare en ruina. Parece ser, que un conocido promotor
chiclanero, Taito, tiene intención de comprarla, si no lo ha
hecho ya, quizá por eso el Ayuntamiento demore la ejecución de las
obras y los propietarios de la finca hayan hecho caso omiso al
Consistorio, que ha consentido que se cachondeen de él. Todos los
ciudadanos no son lo mismo para el PSOE.
Mientras tanto, cuatro personas viven fuera de sus casas, pagan sus
rentas sin morar en ellas y quienes deben arreglarlas se hacen los
suecos, aunque la culpa de ello es del equipo de gobierno
socialista, que una vez más no hace cumplir la ley, algo que,
desgraciadamente, es demasiado habitual. Cuatro personas dan pocos
votos.
RAMÓN F. MERAYO
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