 |
|
Este
punto kilométrico se ha convertido en un punto negro |
|
|
 |
|
Este
porche es un reflejo de los accidentes del lugar. |
Denuncian el peligro de la
carretera Cádiz-Algeciras a su paso por Vejer, donde se han
producido numeroso accidentes, algunos de ellos muy graves
Un chiclanero derrapó
con su moto por culpa del aceite existente en el asfalto, sufriendo
graves lesiones
El kilómetro 38, donde se ubica
la Venta Manolo, es el punto negro de esta vía, sin que las
quejas y accidentes haya llevado a Tráfico buscar una solución
urgente
Circular por el kilómetro 38 de Cádiz a Algeciras, a la altura de
Vejer, es una odisea en muchas ocasiones para automovilistas y
moteros. En ese punto kilométrico se han producido innumerables
accidentes, algunos muy graves, sin que Tráfico haya hecho nada para
evitarlos a pesar de saberlo y de las numerosas denuncias formuladas
por los accidentados y la propia Guardia Civil. Entre los últimos
hay un chiclanero, que derrapó con su moto a causa del aceite,
aunque esto no es el motivo principal. La casa del arrendatario de
la Venta Manolo ha sufrido cerca de cuarenta impactos de
vehículos en los últimos cinco años.
Tanto en dirección Algeciras como hacia Cádiz, el kilómetro 38 se ha
convertido desde hace años en el punto más peligroso de esa vía por
los innumerables accidentes que se han producido. La Venta Manolo,
situado en ese lugar, ha sufrido las embestidas de muchos de ellos,
aunque quien más lo ha sentido es la casa cercana, donde vive el que
regenta el establecimiento, contra la que se han empotrado cerca de
cuarenta vehículos en cinco años, más otros muchos que han pasado
rozando o que han impactado en la propia Venta.
El 7 de abril, un chiclanero circulaba con su motocicleta dirección
Cádiz cuando una franja de medio metro de ancho de aceite o gasoil
provocó un derrapaje del vehículo, ocasionándole graves heridas.
Pocos minutos después, otro automóvil sufrió otro accidente en el
mismo lugar. Días mas tarde había otra zona con aceite en el margen
contrario de la carretera. El porche de la citada Venta ha sido
visitado en varias ocasiones por coches que han estado a punto de
derribarlo.
 |
|
Casi cuarenta
vehículos han impactado contra esta casa |
ANTIDESLIZANTE
Una
de las posibles soluciones que aportan los vecinos del lugar es
echar antideslizante en la zona para evitar tantos accidentes: “Camino
de Tarifa había unos metros peligrosos en los que muchos vehículos
sufrieron derrapes y accidentes, pero desde que pusieron
antideslizante se acabaron los problemas”, señalan, afirmando
que “podían hacer lo mismo en este punto kilométrico, pero a
pesar de las denuncias de la Guardia Civil y nuestras, Tráfico no ha
hecho nada para solucionarlo”.
El
regente de la Venta Manolo manifestó que “parezco la Cruz
Roja porque estoy todo el día, y también de noche, de guardia”.
Su vivienda ha sido la diana de los derrapajes, algunos por exceso
de velocidad (no hay que echarle toda la culpa al asfalto), por lo
que hace unos meses han colocado unas vallas entre la vía y la casa
para evitar los choques contra ésta, pero ha servido de poco porque
ya ha sido derribada varias veces.
 |
|
Los residentes
de la zona quieren de nuevo línea discontinua para poder
salir |
RECOGIDA DE FIRMAS
El
invierno pasado ha estado movidito: “Ha sido un invierno duro
–afirma el propietario del establecimiento hostelero-, porque
hemos tenido días de cuatro y cinco accidentes, con lo que no
dábamos abasto”. Ya no saben qué hacer para acabar con ellos.
Además, les han
colocado una línea continua, con lo que no pueden acceder a la
carretera para dirigirse a Vejer, debiendo dar una vuelta de tres
kilómetros, circular hacia Tarifa, llegar a una zona donde hay dos
restaurantes, meterse hacia éstos y salir hacia la nacional en
dirección Cádiz en un lugar con menos visibilidad que donde les
prohíben girar, y más peligroso.
“Estamos recogiendo firmas para que
quiten la línea discontinua –agregan estos vecinos-, y si no
nos hacen caso estamos dispuestos a cortar el tráfico en el
kilómetro 38 en ambas direcciones. Antes era continua y no pasaba
nada, pero con este cambio obligan a tractores y carros con vacas a
subir una empinada cuesta y andar tres kilómetros para volver al
mismo sitio”. “O nos dan salida por el sitio de siempre o nos
manifestamos”, amenazan.
Pues a ver si tienen suerte y la
Dirección General de Tráfico pone remedio a sus quejas y acaba con
los accidentes en ese kilómetro. Que no esperen, como siempre hacen,
a que haya muertes.
PACO LÓPEZ |