El glorioso capítulo socialista de la Plaza Mayor

   Desde que comenzó la batalla del PSOE por meternos sin vaselina un hotel de lujo en la Plaza Mayor esta revista se ha mostrado en contra porque los intereses, presuntamente públicos, aludidos por los socialistas chiclaneros, nunca nos convencieron, como tampoco lo hicieron con la ciudadanía y mucho menos con los propietarios de las viviendas expropiadas por co...jines. Engañaron a éstos aduciendo que la expropiación era por interés público y para hacer una gran plaza y los más reticentes fueron cediendo a las presiones poco a poco hasta llegar a vender sus propiedades. Nada más logrado su objetivo ya dejaron claro que los únicos intereses que les interesaban eran los del grupo hotelero AC, que quiere hacer allí un hotel.

   Hicieron una pantochada de concurso de ideas premiando el proyecto de unos amigos que, curiosamente no podían tomar parte porque las bases dejaban clarito que aquellos que tuviesen relación directa con el consistorio no podrían participar, y los ganadores estaban redactando entonces el PGOU. Les regalaron millón y medio de las antiguas pesetas para nada, porque nada de lo presentado ha servido para darle contenido a esta plaza. Las bases decían que el Ayuntamiento no tendría la obligación de ejecutar el proyecto original, entero o en parte, que ganara. O sea, que el concurso, para que nos entendamos, no servía para nada, como así ha quedado demostrado.

   De pronto aparece un grupo hostelero y presenta un proyecto, el mismo que ahora el PSOE acaba de aprobar en pleno. Siendo un espacio público y teniendo la convicción los socialistas de hacer un hotel en ese lugar, podrían haber disimulado algo y convocado un concurso público, como pensamos que tendrán que hacer, para que se presenten ofertas y luego elegir la mejor. Si ya se lo dan directamente a AC Hoteles se barruntan problemas legales y podemos volvernos a encontrar con otro engorro como el que hicieron en los terrenos del Novo y la clínica, teniendo que retirar las bases por ser ilegales.

   Los chiclaneros tendríamos que salir a la calle para evitar este crimen urbanístico en una zona emblemático que, si les dejamos, los socialistas la convertirán en un pegote más de los muchos que han hecho hasta ahora. Causan estupor las palabras del concejal de Urbanismo, Joaquín Muriano, que dice que “es nuestro proyecto y tenemos derecho a realizarlo y, si procede, a equivocarnos”. No, señor concejal, no tienen derecho a equivocarse, porque ese error ya no podrá ser subsanado, ¿o van a derribar el hotel si ven que han metido la pata como con la Alameda del Río, obra faraónica pepemierista que ahora están destruyendo?. Hay errores que salen caros y ya hemos tenido unos cuantos de su partido.

   Dice también que “estamos ante la aprobación de un trámite necesario para completar un glorioso capítulo que se pretende manchar”. Señor concejal, ese glorioso capítulo puede terminar siendo una gloriosa cagada urbanística y deben evitarla por todos los medios. Sean valientes, hagan un referéndum sobre qué piensan los ciudadanos, pero real, no con una urna en la puerta del Ayuntamiento y si ganan, háganlo, y si pierden, desistan. ¿No están proponiendo, otra vez, que los chiclaneros participemos en el concurso Ideas por Chiclana? Pues atrévanse y convenzan al ciudadano de la necesidad de ese hotel en la Plaza Mayor. No se cachondeen más de nosotros. ¿O les falta valor? Ahora es el momento para José María Román de demostrar que es un buen alcalde y que se preocupa por su pueblo de verdad, no de boquilla. 


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