Puente Chico


Llucià Domínguez y Paco Téllez en Se le acusa

TAETRO representó Vértices grises, cuatro piezas que retratan hechos ocurridos hace más de sesenta años en la Alemania de Hitler

Gari León fue distinguido como Taetrero del Año por su trabajo y dedicación a la entidad teatral durante varios años

   TAETRO escenificó en el Moderno las cuatro piezas que faltaban del séptimo certamen de teatro mínimo, englobadas en la obra Vértices grises, de la venezolana Briquette Rodríguez . Al día siguiente fue la Fiesta del Teatro con la lectura de un manifiesto, una merienda y el nombramiento de Gari León como Taetrero del Año.

  Los supervivientes de una guadaña humana

Milagros Rivas y Javier Pereiro en Liselotte von Böcklin

   Hubo quien rindió lealtad a un demonio cuyas ideas barbáricas levantaron un oleaje sangriento debido a su fijación por una sociedad, una raza perfecta, gracias a un ciego fanatismo y a costa de un miedo traidor por la supervivencia. Existieron este tipo de elementos porque, desgraciadamente, hay de todo, aunque esto no justifique lo ocurrido; pero en toda masacre humana, en cualquier guerra, si se escarba en ambos bandos, encontraremos diferentes focos de sufrimientos.

   Con brillantez transmitió las secuelas de esta crueldad, TAETRO, en la segunda parte del VII Certamen de Teatro Mínimo Rafael Guerrero. La obra de Briquette Rodríguez, Vértices Grises, se dividió en cuatro fragmentos y como cuatro jinetes apocalípticos cabalgaron entre el silencio del público.

   En Se le acusa, Llucià Domínguez, como interlocutor, lanzaba dardos con la dureza en las preguntas hacia Paco Téllez, un militar de invisible conciencia. En Liselotte von Böcklin, Javier Pereiro, desde la sutileza directa de un periodista, sonsacaba los recuerdos idólatras de Milagros Rivas hacia ese

Johnny y Paco López en Anclado en el estiércol.

Miguel Bom y Sergio Alcántara en Testimonio nulo.

monstruo, Hitler, en un papel señorial, orgullosa de la educación de aquel tiempo. Johnny, un judío fiel a sus principios, reflejaba la angustia con la búsqueda de respuestas por la conducta de Paco López (judío colaboracionista en un campo de concentración) refugiado en la locura en Anclado en el estiércol. Y Miguel Bom, arrinconaba con preguntas a la soberbia con las manos lavadas de Sergio Alcántara (ingeniero de las fábricas Krupp, explotadoras de presos, física y psíquicamente) en Testimonio nulo.

   Por si las declaraciones no rasgaron la tensión de los asistentes, sí lo hicieron al final con imágenes que sin pillarnos por sorpresa, hacen taparse a medias los ojos para hacernos más conscientes. La dirección de Javier García Teba, con una dura elaboración y un resultado impactante, abrió un ciclo en el que resulta evidente que pueden con lo que echen.

A.M. EUMENIA


Colaboradores

Gari León (montaje audiovisual y dirección técnica), Juani Sánchez (atrezzo), María Rodríguez (escenografía), Cristina Ainciburu y Regina Stork (traductoras), Todolamp, Gabarre S. I. I. y Francys Peluqueros (maquillaje y estilismo).

 

 

Gari León recibió el premio Taetrero del Año

Gari León, Taetrero del Año

   Al día siguiente se celebró la Fiesta del Teatro. Ante la puerta de la casa donde nació García Gutiérrez, la autora de Vértices grises, Briquette Rodríguez, que vino desde Venezuela para el estreno, leyó el manifiesto de TAETRO, escrito por Virginia Sánchez. En él se

Briquette Rodríguez leyó el manifiesto de TAETRO

tuvo un emocionado recuerdo para Dionisio Montero, socio honorífico de la entidad, “un quijote chiclanero, que luchó contra molinos de viento y se imaginó la vida como algo mágico y apasionante”. Después llegó la merienda y por la noche, en el Cerro del trigo, Gari León recibió la insignia con que TAETRO distingue a las personas que han colaborado con la entidad. Le fue impuesta por el anterior taetrero, Antonio Vela.

   Poco antes, Johnny y Paco López representaron la obra Atraco a papel armado, de Leandro Herrero, premiada hace dos años.

 

 


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