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Esta
antena provoca el miedo entre los vecinos |
Vecinos de la calle Troya y de otras
cercanas piden que desmonten la antena de telefonía móvil que hay
frente a sus casas
“Llevamos años diciendo que son
perjudiciales para nuestra salud, pero no nos hacen caso y algunos
hemos enfermado de cáncer”
Han recogido más de mil firmas para que
la quiten y piensan movilizarse si nadie pone remedio a sus males
Hace unos cuatro años PUENTE CHICO
publicó la denuncia que unos vecinos de la calle Troya hacían sobre
la instalación de una antena de telefonía móvil en una finca que hay
frente a sus casas, a escasos metros, propiedad de Miguel Guerra.
Hablaban entonces de dolores de cabeza, malestar general y que sus
televisiones no se veían bien desde que colocaron allí el aparato.
Pidieron que la quitaran, pero el Ayuntamiento se inhibió porque
según éste, no había ninguna legislación sobre esta cuestión y no
podían negarle el permiso. Ahora vuelven a la carga, pero con más
miedo si cabe, ya que un vecino falleció de cáncer y otros han
adquirido esta enfermedad.
El vacío legal existente en la
instalación de antenas de telefonía móvil ha permitido hasta ahora
que éstas proliferaran por todo el término municipal. Hace un par de
años el Consistorio decidió que ya no se colocaran más, y algunas
que fueron instaladas aprovechando la oscuridad de la noche fueron
desmontadas. También la que hay frente a las viviendas de la calle
Troya se hizo de noche, pero entonces el Ayuntamiento no tenía
ninguna normativa al respecto.
En estos cinco años que han transcurrido
desde que se puso las quejas vecinales han sido constantes. Entonces
hablaban de dolores de cabeza, nervios, de no poder dormir por la
noche, del ruido que la antena producía en horas nocturnas
impidiéndoles conciliar el sueño. Ahora siguen con las mismas
molestias, pero agravadas. Un vecino ha fallecido recientemente de
cáncer y otra residente ha contraído cáncer de mama: “No puedo
demostrar que lo mío sea a causa de la antena –manifiesta la
afectada-, pero desde que se colocó el aparato frente a mi casa
empecé a notar molestias y dolores de cabeza. Hasta ese momento
nunca me había pasado nada y ahora estoy así, lo mismo que otros
vecinos, que o han muerto o enfermado en estos años. El médico me
preguntó si cerca tenía una antena cuando fui a operarme”.
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Alguna de estas
personas ha contraído cáncer y lo achaca a la antena |
MIEDO
Según comentaron a PUENTE CHICO
estos vecinos, hay más que tienen cáncer, aunque no se atreven a
decirlo y los médicos tampoco pueden afirmar que la antena sea la
causante de las enfermedades y molestias que tienen, porque
científicamente no hay nada claro. Unos dicen que son perjudiciales
para la salud y otros lo contrario: “Mientras se aclaran,
nosotros vamos cayendo poco a poco, aquí y en otras zonas de
Chiclana o de España”. Están asustados: “No sabemos lo que
nos puede ocurrir de aquí a un tiempo no muy lejano y tenemos mucho
miedo. Hay también niños pequeños y eso nos asusta aún más”.
Han recogido más de mil firmas hace
algunos meses, pero han vuelto a la faena, consiguiendo alrededor de
trescientas más, que llevarán al Ayuntamiento y a Telefónica,
propietaria de la antena, que hasta el momento se ha desentendido
del problema y de las quejas recibidas. En las calles Capote y Álamo
se quejan sus vecinos de lo mismo, y tienen las mismas molestias y
enfermedades. No puede ser casual.
DIEZ MUERTOS EN MÓSTOLES POR CÁNCER
Se da la circunstancia de que en los
días que hablamos con estas personas sobre este asunto salieron en
los medios de comunicación dos noticias alarmantes. La primera hacía
referencia a la prohibición en Gran Bretaña de los móviles para
niños menores de ocho años porque las ondas son dañinas para los
pequeños, ya que hay peligro de radiaciones y podrían incubar
tumores cerebrales. Eso lo dijo el Consejo Nacional de Regulación
Radiológica del Reino Unido y un teléfono para niños que una marca
había fabricado con motivo de las fiestas navideñas fue retirado del
mercado. Decía también que a los adultos no les afectan esas ondas,
lo que no deja de ser curioso que a los niños menores de esa edad
les perjudique y a los mayores, con uno o dos años más, no, y a
dichos adultos tampoco.
La segunda estaba fechada en Móstoles
(Madrid). Allí se denunciada que había diez casos de personas
fallecidas por cáncer (páncreas y colon), y achacaban la culpa a
unas antenas de telefonía móvil instaladas en tres bloques de la
zona, donde se habían detectado veinticinco casos de cáncer entre
los residentes cercanos desde su colocación. Los vecinos también
están atemorizados y la Comunidad de Madrid ha iniciado una
investigación sobre los hechos acaecidos, recomendando a su vez que
se hagan mediciones periódicas de estos aparatos. Reseñar también
que en Valladolid se retiraron varias antenas cercanas a un colegio,
donde varios niños habían enfermado desde que las pusieron al lado
del centro escolar.
Un peligro larvado que tiene que aflorar algún día
El peligro que las
antenas de telefonía móvil tienen para los humanos
es algo de lo que se habla desde hace años, pero
hasta el momento los defensores de éstas están
ganando la partida a los que se oponen a ellas. Las
empresas de telefonía utilizan el argumento de que
científicamente no está demostrado que hagan daño
sus radiaciones, pero a ello se contraponen los
numerosos casos de personas que han muerto o
contraído cáncer desde que se instalaron cerca de
sus casas. Lo mismo dijeron las empresas tabaqueras
cuando se les acusó de provocar cáncer con sus
cigarrillos. El poder que tienen estos emporios es
tan grande que nadie se atreve a dar el primer paso.
Cuando se haga empezaremos a tener denuncias a
mansalva como ha pasado con el tabaco.
Las radiaciones
electromagnéticas pueden afectar gravemente a la
salud de cualquier ser vivo. Miles de personas en
todo el mundo así lo certifican, y estos estudios
deberían tenerse tan en cuenta como el de las
empresas telefónicas. Las antenas de telefonía móvil
sí son peligrosas, la cuestión es saber cuánto y
cuándo podremos decirlo abiertamente sin que nadie
te acuse de catastrofista o de ir contra el
progreso. Ésa es la cuestión principal, el progreso
y los millones de teléfonos que se venden cada día,
para los que hacen falta antenas. Así de simple.
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PACO LÓPEZ |