Puente Chico


Antonio Cortabarra sigue disfrutando del mismo estatus que de sargento

La degradación a cabo de Antonio Cortabarra no ha traído consecuencias negativas para éste

Sigue con el mismo estatus y no le han abierto expediente disciplinario por denunciar falsamente a su anterior jefe

En la academia que tenía arremetía a menudo, de manera insultante y ofensiva, contra Manuel Domínguez

   En el pleno del pasado mes de octubre fue presentada una moción al alcalde y gobierno local que pedía la creación de una comisión de investigación sobre el funcionamiento de la policía y en concreto sobre el trato sufrido por el anterior Intendente Jefe, Manuel Domínguez, y en relación con el ascenso ilegal del subinspector, Antonio Cortabarra. Ante la multitud de acontecimientos surgidos en torno a ese cuerpo, tanto los conocidos como los que, desgraciadamente, permanecen en el silencio por miedo a represalias, bien parecería lógico, natural y esencial en un estado democrático, haber accedido a esa solicitud si no hubiese nada que ocultar y para la búsqueda de las mejoras en el servicio a Chiclana y al ciudadano. ( número anterior de PUENTE CHICO)

   Se trataba, cuando menos, de coincidir en el comportamiento con el líder del PSOE en Madrid y con el presidente del mismo partido en Andalucía, Manuel Chaves. El primero se mostraba partidario de las comisiones de investigación y pedía claridad a los políticos, en especial a los de su formación. El segundo, con motivo del discurso que pronunció el pasado 16 de diciembre durante la entrega de los Premios Andalucía, fue igualmente explícito. Dijo que la actividad política debe estar presidida por la transparencia y que siempre debe existir luz y taquígrafos, debiendo luchar por erradicar la opacidad y para instalar leyes y mecanismos que vayan en ese sentido, para que no tengan marcha atrás.

EL PSOE TIENE MIEDO A LA VERDAD

   Sin embargo, el temor de la alcaldía y su equipo de gobierno a que se conozca algo de la verdad, ha impedido esa posibilidad a la que el pueblo tenía derecho, aunque será difícil que pueda saberse porque en tantos años al frente del Ayuntamiento, han tenido tiempo para crear una estructura lo suficientemente fuerte y tupida como para ocultar y disfrazar estas actuaciones. La ciudadanía accede a la información que traslada el equipo de gobierno a través de los medios de comunicación o la da por otros sistemas como el boca a boca, pero no está recibiendo la versión de otras partes ni de los implicados, entre otras cosas porque el propio gobierno local trata de silenciarla.

A pesar de la denuncia sin pruebas contra su jefe, el PSOE le protege

MUCHO QUE OCULTAR

    Más todavía, si en la citada comisión pudiese comparecer Manuel Domínguez,  estuviese en el uso de la palabra y sometido a preguntas, cuyas respuestas no pudiesen ser acalladas. Teniendo en cuenta que no se distingue por el pavor que otros funcionarios pudiesen padecer a contradecir o exponer cuestiones y comportamientos que dejasen a políticos y gobernantes en situación ridícula o indecorosa, algo de luz se vislumbraría porque suele apoyarse en documentos y se fundamenta en indicios y pruebas veraces que pueden ser objeto de contradicción, a diferencia del PSOE municipal, que practica únicamente la palabrería sin base alguna.

    Además hay un detalle importante a considerar. Aquí no afecta a ninguna actuación judicial y, por tanto, no está sujeto al secreto sumarial ni a otro tipo de exigencias procesales. La comisión de investigación debió haberse creado pero se opusieron todos los concejales del PSOE. Si nada hubiese que ocultar no habría inconveniente alguno en mostrar de forma diáfana el comportamiento de los alcaldes, delegados de Policía y concejales socialistas durante todos estos años.

OLOR A PODRIDO

   En el famoso Caso Cortabarra, funcionario ascendido ilegalmente por Manuel Jiménez Barrios y denunciante y acusador de Manuel Domínguez, algo olía a podrido. Durante los últimos escarceos de la política de acoso y derribo del anterior jefe de la Policía Local, desplazado por otro señor que no forma parte de este cuerpo en Chiclana y cuya categoría de Intendente Mayor no debería ostentar, ya que el artículo 21 de la Ley Reguladora exige que para ser componente de la policía de esta ciudad había que ser previamente funcionario del propio municipio y él era y es guardia civil.

    Distintos sindicatos se apresuraron a señalar coincidencia de fechas desde que, supuestamente, se produce el hecho objeto de la denuncia y el desenlace final. También habían comentado que existían distintos raseros para medir en la policía y que se había orquestado una trama, señalando también coincidencia de fechas a lo largo del tiempo en sucesos que tienen que ver con el tema. Ante el silencio de los responsables y ahora que algunos policías van superando el miedo inicial a contar cosas podemos decir que con los datos de que se disponen desde hace años y los que van llegando se puede afirmar rotundamente que todo ello es cierto.

CORTABARRA SIGUE IGUAL QUE ANTES

   A pesar de haber sido degradado a cabo Antonio Cortabarra, permanece en el mismo destino que tenía antes y con el mismo estatus, va de la mano del Intendente Mayor a diario y tiene las mismas ventajas laborales de las que disfrutaba, acudiendo a actos oficiales como funcionario representativo de la policía cuando muchos le anteceden en la jerarquía. Nada le ha ocurrido a nivel disciplinario cuando denunció falsamente a su superior y el Ayuntamiento le ha permitido dar clases en una academia de preparación de policías (que por cierto acaba de cerrar), habiendo declarado en falso en un procedimiento que le fue instruido con ese motivo después de numerosas denuncias.

    Hay numerosas personas que en dicha academia han oído a Cortabarra arremeter a menudo y de manera insultante y ofensiva contra su jefe, Domínguez. Todo esto y todos los beneficios de los que ha gozado nos llevan a pensar fundadamente que el Ayuntamiento le ha hecho, y hace, objeto de protección y que es un peldaño más en la política de acoso laboral y desprestigio del anterior jefe del Cuerpo. Ante el silencio cobarde de los políticos, justo es que quien conoce detalles que puedan desenmascarar a los que engañan al ciudadano los saque a la luz. Comenzamos una serie dedicada a sacar a la calle las mentiras escondidas de una alcaldía y un grupo de concejales, arropados por algún que otro funcionario, que han entendido el noble juego de la política de forma inadmisible.

J. ARAGÓN

 


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