A pesar de que el PSOE regaló 850 millones, Sancti-Petri no será de Chiclana

   Era previsible y se ha confirmado: La Demarcación de Costas seguirá siendo propietaria de la península de Sancti-Petri por los siglos de los siglos. El PSOE nos vendió en época electoral que por fin este lugar era de Chiclana tras pagar 850 millones de las antiguas pesetas a sus anteriores propietarios, con los que estuvo litigando durante años por los derechos de reversión. A esa cantidad hay que unir los muchos millones gastados en abogados en los procesos emprendidos contra Famabrosa por los citados derechos, los viajes a Madrid y esas llamadas telefónicas que nos contaba el eufórico concejal de Hacienda entonces y actual alcalde, José María Román.

   Desde hace más de diez años llevamos diciendo que lo mejor para todos era que Costas se quedara con el poblado y que se lo cediera, gratis, a nuestro ayuntamiento por un número determinado de años. Cuando este organismo lo declaró como zona marítimo terrestre el mismo Consistorio se alegró de ello. Sin embargo, siguieron con los enfrentamientos con sus anteriores dueños hasta terminar en la componenda que ya denunciamos hace dos años: Recalificar unos terrenos en Costa Sancti-Petri a Jesús Martínez a cambio de 350 millones (ganará miles), y que con otros 500 formaban esa desproporcionada cantidad que regalaron por la cara a Famabrosa. Tenemos los derechos de reversión, pero no el poblado como nuestro y tendremos que conformarnos con disponer de él de prestado, que viendo cómo actúan los socialistas, es lo mejor que podía pasar y que es lo que siempre ha defendido PUENTE CHICO.

   Esos millones, en caso de haberse tenido que dar a la empresa que fue expropiada por Defensa, tendrían que haber salido de las arcas del Estado y no de las nuestras y de la Junta. Esta operación ha sido claramente especulativa, premiando a un promotor, que lleva muchos haciendo lo mismo, por participar de intermediario, y a unos propietarios que tenían unos derechos reconocidos, pero a los que Chiclana no debía haberles dado ni un euro. Sólo los tejemanejes del anterior alcalde, Manuel Jiménez, al que los tribunales le siguen dejando con el trasero al aire con sus actuaciones ilegales, propiciaron semejante desatino.

   ¿Qué pasará con los 850 millones? ¿Se los pedirán a Costas? ¿A los anteriores dueños? ¿Los devolverán Jiménez Barrios, Román y su partido en Chiclana? ¿Lo hará Jesús Martínez? Hemos regalado casi mil millones por nada, porque desde hace años se sabía que Costas le cedería Sancti-Petri a nuestra ciudad y gratis, porque así lo acordaron en el 98. En esta ocasión se debería investigar por qué se hizo esa operación y qué intereses había para llegar a ese acuerdo, claramente perjudicial para nuestros intereses, depurando a los responsables. La pancarta que puso el PSOE en la Casa del Pueblo felicitándose a sí mismo y a los chiclaneros pueden metérsela, como diría Rodríguez Ibarra, por donde la espalda pierde su nombre.


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