Puente Chico


Inspectores de la Policía Nacional y expertos en explosivos investigan lo acontecido con los fuegos artificiales en la Feria de San Antonio 2002

Estos fuegos artificiales provocaron la catástrofe

Se entrevistaron con el mando que estuvo de servicio esa noche, pero no con Domínguez, que presentó informes de la inseguridad que había en el recinto

  El luctuoso suceso de los fuegos artificiales de la Feria del año 2002 que finalizó con el resultado de numerosos heridos y con la intervención, según algunos, de la Providencia Divina para que no ocurrieran desgracias mayores, parece haber tomado una nueva dimensión si nos atenemos a la información que hemos recibido. Parece ser que el 25 de noviembre pasado y procedentes de los servicios centrales de la Policía Nacional de Madrid, inspectores de ese cuerpo y profesionales expertos en explosivos, se personaron en la Jefatura de la Policía Local.

    Tras entrevistarse con el actual jefe, capitán de la Guardia Civil en la época en que se produjeron los hechos, fueron remitidos para que se entrevistara con el mando de la Policía Local que estuvo de servicio aquella noche. Tras las gestiones se marcharon de las instalaciones policiales. Sorprendente resulta que tres personas que tuvieron protagonismo fundamental en la feria de hace dos años ahora ocupen puestos importantes. Manuel Rodríguez, entonces concejal de Seguridad Ciudadana y Policía, ahora es funcionario eventual, cargo de confianza, elegido a dedo por el anterior alcalde y confirmado por el actual como encargado del protocolo; Diego Benítez Mota, responsable de Protección Civil, ahora es Delegado de Policía y Tráfico; y Manuel Romero Rubiales, otrora encargado del cuartel de la Benemérita en Chiclana, lleva casi un año también nombrado, a dedo, como Jefe de la Policía Local. Por otro lado, el control y fiscalización de las cuestiones relacionadas con los explosivos y material pirotécnico es competencia de la Guardia Civil.

INFORMES OBVIADOS

   Como se recordará, el Intendente Jefe de la Policía Local, Manuel Domínguez, hizo varios informes sobre el peligro que suponía la disposición de las instalaciones de la Feria en caso de que ocurriese algún imprevisto, y desgraciadamente sucedió una desgracia. Estos informes constaban en varios dosiers que se trasladaron a los distintos mandos y servicios policiales y, por supuesto, con anterioridad al delegado de Policía, al que se advirtió varias veces de palabra y que ignoró.

    Lo que la mayoría de la ciudadanía desconoce también es que Manuel Rodríguez se personó días antes de comenzar la Feria en una reunión de carácter técnico únicamente, convocada por el Jefe del Cuerpo para sus cuadros directivos, e impuso estar para controlarla. Varios mandos le advirtieron nuevamente de la peligrosidad de las instalaciones y que se debían tomar medidas adecuadas para el castillo de fuegos artificiales así como que era preceptivo el previo informe y la intervención de la Guardia Civil.

NEGLIGENCIA MUNICIPAL

    Al mismo tiempo, el Intendente Jefe se ofreció para prestar servicio la noche del domingo en que se tirarían los cohetes para ponerse al frente del dispositivo. Esta posibilidad fue desechada por el político hasta dos veces. El Ayuntamiento a través de sus responsables tampoco exigió a la empresa el cumplimiento de los requisitos impuestos por la normativa ni se preocupó de nombrar a la persona que supervisase el desarrollo del espectáculo, por lo que su  negligencia fue el productor indirecto del resultado dañino. A ver en qué quedan estas indagaciones de las que les hablábamos al principio. Lo lógico es que se entrevistaran con Domínguez para que les diera información de primera mano. ¿Lo harán?

J. ARAGÓN


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