La marcha de Juan Jesús Jiménez, otra espantada poco clara

   El mes pasado presentó su renuncia como concejal Juan Jesús Jiménez. Poco más de un año ha estado al frente de Urbanismo y Medio Ambiente. Dijo que se iba por cuestiones familiares principalmente –su padre, octogenario, no se adapta a Chiclana ya que no conoce a nadie-, pero este motivo no se lo cree casi nadie, sin querer decir con ello que no sea cierto lo manifestado por el ex-edil. Las causas parecen ser otras. En los meses que ha estado al frente de Urbanismo ha tenido que pararle los pies a varios empresarios, sobre todo de la construcción, que querían seguir teniendo ciertas ventajas. Llegaron incluso a puentearlo para hablar con el nuevo alcalde, ya que Jiménez no tragaba.

   Parece ser que llegó a tener palabras serias con Román por esta causa. Las relaciones con el regidor no parece que fuesen tan buenas como hicieron ver el día de la despedida. También sorprende que vuelva al anterior puesto, y que se lo hayan concedido tan pronto, sobre todo cuando salió escopetado de él por unas irregularidades contables de su departamento, con varios miles de millones de las antiguas pesetas sin justificar y con facturas falsas según el Tribunal de Cuentas. Los cambios habidos tras su marcha confirman que el PSOE tiene una plantilla escasa y floja, en la que tres o cuatro cuentan con la confianza del nuevo caudillo socialista, que puede quedarse solo en el partido si se marchan los descontentos, que son muchos. Alcalde y secretario local es mucho poder para un hombre solo. Los cuchillos empiezan a afilarse en el PSOE. Por cierto, ¿será Juan Luis Belizón el tapado para las próximas elecciones?

El PSOE, en nombre de Chiclana, homenajea al ex-alcalde

   Ya empieza a ser costumbre los homenajes a políticos socialistas por parte del propio partido, pero utilizando como disculpa al pueblo de Chiclana. Al ciudadano no creemos que le haga gracia que lo utilicen para cuestiones políticas. Homenajear a los suyos es muy loable, pero el PSOE debería hacerlo a cara descubierta, no enmascarando el acto utilizando al pueblo cuando éste nada ha pintado en dicha farsa política. Los instigadores del mismo son sobradamente conocidos en la Casa del Pueblo, sede socialista, muchos de ellos son militantes o simpatizantes, por lo que es una falta de respeto al ciudadano decir que es el ciudadano de a pie el que rinde tributo a Manuel Jiménez.

    Por cierto, en las últimas semanas lo han nombrado socio honorario del Ateneo, le han dado la insignia de oro los Empresarios y le han hecho este homenaje. Muchos honores para una persona que ha sido acusada por el TSJA de conceder licencias ilegales a las carpas, que ha anulado las bases de dos plazas de subinspector por ser contrarias a derecho y que puede terminar como prevaricador si se confirma la ilegalidad del nombramiento a dedo del actual jefe de la Policía, además de otros frentes abiertos con el anterior mandatario policial, Manuel Domínguez, al que ha acosado sin desmayo desde que llegó a alcalde. A este personaje es al que le rinden pleitesía. Un político que ha estado casi siempre al filo de la ley y que en varias ocasiones la ha infringido. Bonito ejemplo.

 


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