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La
vuelta del anterior jefe de la Policía Local, Manuel Domínguez, más
cerca
Los últimos
acontecimientos judiciales hacen factible que en breve retorne a su
puesto, como lo han dejado entrever el alcalde, edil de Personal y
Jefe del Cuerpo
Las aguas siguen revueltas en la policía
local. El Intendente Mayor Jefe dice que ya no se irá y la vuelta de
Manuel Domínguez está bastante cerca según hemos podido saber tras los
últimos acontecimientos. El alcalde, el delegado de Personal y su
superior actual, Romero Rubiales, así lo han dejado entrever.
Contábamos el mes pasado cómo el Jefe de
Policía, nombrado a dedo por el anterior alcalde y sostenido por el
actual, barajaba la posibilidad de marcharse antes de que sea cesado o
pierda la confianza de la Alcaldía. El hecho de que sea removido de la
Jefatura de la Policía Local no implica que deje de ser funcionario
municipal, pues el Ayuntamiento estaría obligado a dejarlo en otro
puesto en las mismas condiciones en que lo metió. Con ello se consagra
un genuino modo de enchufe para entrar en el Ayuntamiento por
el mero hecho de ser un nombramiento digital.
Pero lo noticiable es otro aspecto relacionado con lo anterior: el
regreso de Manuel Domínguez, según extendidos y repetidos
rumores, estaría muy próximo.
Tenían interés en quitar de en medio
al anterior Jefe, porque sus conocimientos, nivel de preparación y
presencia superaban al actual, y para ello se han utilizado modos de
proceder absolutamente deleznables. Su vuelta no será por un gesto de
buena voluntad del equipo de gobierno y del anterior alcalde, que han
procurado aniquilarle desde hace años, ni ante la sinrazón actuación
de Manuel Jiménez Barrios y sus colaboradores, que querrán
basar su resolución en que han actuado de la única manera posible y
que todo se debe a un señor que les metió en una acusación falsa.
RESPONSABILIDADES POLÍTICAS
Sin embargo, es el
resultado del lógico procedimiento de la vía judicial que vincularía
en cuanto a la instrucción del expediente disciplinario y separación
del servicio al propio alcalde, quien –junto a su equipo de gobierno–
deberá hacer frente a las responsabilidades políticas e
indemnizatorias correspondientes, una vez más con el dinero que
pertenecen a todos los ciudadanos. Supondría la consagración secular
del reconocimiento de una situación de ataque a la dignidad de una
persona y de un funcionario, evaluable en términos de perjuicio moral,
profesional y, sobre todo, económico.
Las formaciones
políticas deben exigir al más alto nivel responsabilidades con una
comisión de investigación sobre la actuación de Jiménez Barrios y sus
ediles en la organización, funcionamiento de la Policía y en el
comportamiento habido respecto al que fuera su Jefe. No olvidemos que
quien acusa al empleado es el propio alcalde, que de manera personal,
decidió personarse como acusación particular contra el funcionario, en
claro agravio comparativo con otras situaciones similares respecto a
empleados que se encontraron en posición similar o incluso más grave.
LA VUELTA DE DOMÍNGUEZ, MÁS CERCA
Los sindicatos, Junta de Personal y asociaciones
relacionadas con el acoso moral en el trabajo, podrían posicionarse
también en contra de este tipo de actitudes. A este policía lo han
crucificado en los medios de comunicación, causándole un daño moral
difícil de evaluar, que deberá ser reparado. Por eso ahora, el
concejal de Personal afirma que Domínguez volverá antes o después. El
alcalde aludió a lo mismo en su comida con los mandos. El propio
Manuel Romero, que colocó una carta ofensiva contra Manuel Domínguez
que aún permanece en la Jefatura de Policía Local, pese a habérsele
pedido a Román que fuera retirada, afirma que el anterior jefe
policial tiene las puertas abiertas para volver a la que es su casa.
Mayor cinismo no puede haber.
J. ARAGÓN |