Puente Chico


Salvador Escarcena con las firmas de apoyo

El propietario de un kiosco de helados y golosinas se mete dentro para impedir que se lo lleve el Ayuntamiento

Dice que tiene autorización verbal del edil de Consumo para seguir allí, pero éste lo niega y afirma que está de forma ilegal, sin licencia y que será desahuciado

   Salvador Escarcena, propietario del kiosco de golosinas y helados que hay en la urbanización Aldea del Coto, ha denunciado que el Ayuntamiento le quiere quitar el puesto que regenta desde junio de 2003. Asegura que el delegado de Consumo le había dicho, verbalmente, que podía continuar sin licencia, mientras el edil lo niega y asegura que está ilegalmente, que le han pedido un proyecto, que no ha presentado.

   El pasado 21 de septiembre, un camión municipal quería llevarse el kiosco existente en la urbanización Aldea del Coto, propiedad de Salvador Escarcena, pero éste lo impidió al meterse dentro de él y decirles que no se quitaría de allí y que si se lo llevaban sería con él dentro. Ante esto, tanto la policía como la funcionaria de Consumo presentes optaron por no llevarlo a efecto al ser propiedad del quiosquero. “Soy pensionista, tengo el 48% de minusvalía y sin sueldo alguno, teniendo que pagar la casa y comer cinco personas todos los días”, manifiesta Salvador.

     Está en ese lugar desde hace año y medio: “Puse uno de plástico y al terminar la temporada me comentaron que tenía que quitarlo porque era de una marca comercial, a lo que accedí, pero me tenían que dejar poner otro”. En octubre del año pasado “me dijo José Velázquez, concejal de Consumo, que sí podía quedarme, aunque fue de palabra, por lo que adquirí uno de madera, que pagaré en cinco años”. En abril de 2004 “me dijo el Ayuntamiento que tenían quejas de los vecinos, que no querían el kiosco aquí, que había firmas de ellos, pero es falso. Yo he recogido setecientas de éstos a favor de continuar, porque no tienen donde comprar cerca y soluciona el problema de los niños”.

   Señala que presentó un proyecto para colocarlo al lado, pero que no ha recibido respuesta municipal: “De aquí no me voy a quitar, porque tengo que comer todos los días. Me marcharé de este lugar para irme a otro sitio”.

“ESTÁ DE FORMA ILEGAL Y NO PUEDE SEGUIR ALLÍ”

   Por su parte, el concejal de Consumo, José Velázquez, se mostró contundente: “Este hombre va con la mentira”. Le autorizaron hace dos años la instalación del kiosco para la temporada de verano y que luego había pedido seguir: “Le dije que por mi parte, si no había informes negativos, no iba a objetar nada, pero los hay, tanto de la policía como de Urbanismo, por lo que no autoricé el puesto, comentándole que presentara un proyecto en condiciones, lo que no ha hecho, ya que lo enviado no sirve”.

   En agosto de 2004 había un decreto firmado para quitarlo de allí “pero alegó que había presentado un recurso en Cádiz, por lo que no lo llevamos a efecto”. No había presentado ninguno, asegurando Velázquez que lo que habían hecho el mes pasado era “hacer real el decreto, quitarle el kiosco de ese lugar y que después lleve a cabo las gestiones que crea conveniente, como una ubicación nueva, pero con un proyecto en condiciones”. Al no quererse quitar del puesto de helados y ser éste suyo, “necesitamos una orden de desahucio y es lo que haremos, quitárselo una vez que se autorice. Está de forma ilegal allí”.

   La comunidad de propietarios le autorizó a colocarse en ese sitio mientras no cometiera ilegalidad alguna, “pero según la policía ha vendido alcohol (cerveza) y refrescos, que no puede por ser un puesto de golosinas y la propia comunidad le ha quitado esa autorización”, afirma el edil.

PACO LÓPEZ


Recomienda este
artículo a un amigo

volver