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Las obras de Las
Mogarizas parecen no acabar nunca |
Vecinos de
Las Mogarizas vuelven a denunciar numerosos problemas en la
infraestructuras y servicios básicos
“Las obras de Probisa nunca sabemos cuándo se van a terminar y no
podemos contratar el servicio eléctrico”
Las quejas de los vecinos de Las Mogarizas ya
empiezan a resultar normales por lo habituales que son. La tardanza de
las obras de urbanización de la zona, realizadas por Probisa,
la inhibición de Emsisa y el lavado de manos de
Sevillana-Endesa ha motivado que una vez más estos residentes
acudan a los medios de comunicación para denunciar sus problemas, ante
la pasividad demostrada por el Ayuntamiento en estos años.
En cualquier ciudad importante como es
Chiclana los problemas de toda índole suelen ser habituales,
especialmente, y penosamente, los relacionados con las prestaciones
que ofrecen sus ayuntamientos al ciudadano. Aquí parecen no tener fin
en algunos casos. Las obras de Las Mogarizas es un claro ejemplo de
ello. Nadie sabe cuándo van a terminar y ni el propio concejal de
Urbanismo es capaz de dar una fecha. Sus respuestas siempre hablan de
que se terminarán en breve plazo, pero la realidad es bien distinta:
“Emsisa no sabe nada y Probisa tampoco –manifiesta uno
de los vecinos-, y los residentes que hemos adquirido una casa en
este lugar, llevamos muchos meses esperando para contratar el servicio
eléctrico”.
Sevillana-Endesa tampoco les ayuda: “Nos
dice que no tienen permiso para hacer uso de las nuevas instalaciones
eléctricas y que, por lo tanto, no podemos contratar energía”,
señala. Sin embargo, “nuestro Ayuntamiento nos ha entregado la
Licencia de Primera Ocupación sin que podamos tener derecho a una
necesidad tan básica como es hoy la electricidad”, se lamenta este
ciudadano.
OSCURIDAD Y PELIGRO
Por otro lado, la carretera de la Barrosa y las
calles de la zona “siguen en la más absoluta oscuridad por las
noches, con el consiguiente peligro para sus vecinos, viandantes y
conductores en general”. Otros vecinos denuncian así mismo “el
mal acabado de las obras de la carretera de la Barrosa, ya que el
asfalto colindante con las aceras no existe y se forman numerosos
charcos, barro y suciedad que obstruyen los usillos que aquí
encontramos”.
Pero hay más quejas: “Otro problema que
estamos padeciendo los vecinos (sobretodo, los que tenemos fachada a
la carretera) es que las parcelas de las Zona Protegida de la Costa
que linda con Las Marismas y el Parque Natural, sufren un abandono
total, que con la suciedad acumulada, son un peligro constante de
incendios, plagas de mosquitos y otros insectos, roedores, etc.”.
Finalmente, hacen un llamamiento al nuevo alcalde: “Una zona tan
transitada por sus vecinos y visitantes de nuestras playas, debe de
estar más cuidada por nuestro ayuntamiento, ya que es la principal vía
de entrada de estas maravillosas e incomparables playas, La Barrosa y
Sancti Petri”.
RAMÓN F. MERAYO |