Puente Chico


Las casetas estaban pegadas a los chaléts

Los vecinos del Pinar de La Barrosa denuncian ruidos, basura y malos olores a causa de la instalación de los puestos de la feria de artesanía

Siempre nos toca a nosotros tener delante de nuestras casas carpas y puestos de feriantes, que nos causan numerosas molestias

Aseguran que los veraneantes quieren tranquilidad y que algunos se han  marchado antes de tiempo o anulado la reserva de la vivienda para agosto

   Las protestas vecinales en la zona de la playa ya es una constante cada verano, pero este año se han sumado otros que han sufrido todo tipo de molestias, la más significativa la referente a la instalación de la feria de artesanía que citábamos el mes pasado. Ruidos, basuras o malos olores por orinar la gente en la puerta de sus casas, son las quejas de los residente del Pinar de La Barrosa, en la primera pista.

   Hace unos años les colocaron delante de sus chaléts una enorme carpa promocional del vino de Chiclana, que les impedía ver el mar desde sus viviendas. Al año siguiente consiguieron que no se pusiese allí, pero este año las cosas han ido aún peor, ya que al lado de sus casas han instalado unos cuarenta puestos de venta ambulante, pertenecientes a la feria de artesanía de la que les hablábamos en el número pasado.

   Sin que nadie del Ayuntamiento les pidiese opinión, empezaron a montar los módulos. Algunos vecinos hablaron con los operarios y con el promotor de la feria, el que, según el alcalde y el concejal de Consumo, engañó a la corporación. Éste les enseñó la autorización y la aprobación en comisión de gobierno de la instalación de esta muestra artesanal. Los puestos iban en principio en una sola hilera, tapando las fachadas de todos los chaléts. Los residentes protestaron y lograron que la mitad de ellos se pusieran al otro lado, dejando algo de espacio vacío. Lo que más molesta a estos vecinos es que los módulos estaban pegados a sus casas.

BASURAS Y RUIDOS

   Acusan a los feriantes de provocar muchos ruidos a altas horas de la madrugada: “Cuando cerraban sus puestos, pasadas las 2,30 o 3,00 de la mañana, además del ruido causado por el cierre, se reunían todos en torno a diversos instrumentos o música grabada y estaban cantando y tocando durante bastante tiempo, impidiéndonos dormir”. No todos los residentes estaban de vacaciones: “Muchos de nosotros teníamos que trabajar en agosto y levantarnos temprano, por lo que casi ninguna noche podíamos dormir”.

   Muchas de las cajas y otros restos de basuras eran tiradas al lado de sus viviendas: “Los cartones no provocaban malos olores, pero las basuras sí, y algunos de ellos las arrojaban en nuestras puertas en vez de hacerlo en los contenedores que había cerca de allí”. Señalan que las ratas han aparecido con frecuencia este verano, llegando a entrar en sus chaléts. No se quejan sólo de los feriantes sino también de muchos jóvenes que aprovechaban la oscuridad y los residuos citados para hacer allí sus necesidades, orina y defecaciones: “Al amparo de las casetas viene otra gente a hacer ruido y orinar. Los malos olores nos han impedido muchas noches salir al jardín a tomar el fresco. Hemos estado casi todo el verano confinados en nuestras viviendas”.

Los vecinos están cansados de que siempre les toque a ellos.

ECHAR AL TURISMO DE CALIDAD

   Estos vecinos también denuncian los problemas causados a los turistas que han alquilado los chaléts durante el verano: “Hubo algunos que habían alquilado por dos meses las viviendas y sólo estuvieron en julio, marchándose en agosto a otro sitio y exigiendo la devolución del dinero. La segunda quincena de agosto se han quedado sin alquilar muchos chaléts, lo que hasta ahora no había sucedido”. Según manifiestan, “el turismo de calidad, del que vive Chiclana, se va a ir de seguir así, porque lo que quieren los veraneantes es tranquilidad y relax, no que no les dejen dormir por las noches o que les pongan pegados a sus casas unos puestos que además de malos olores les impide ver el mar, cuestión por la que han llegado a pagar mucho dinero”.

   Dicen, así mismo, que tanto estos módulos como los títeres podrían ponerlos en otras zonas del Paseo marítimo, “no siempre delante de nuestras casas, pues es muy grande y el propio Ayuntamiento tiene zonas al lado de la nuestra donde podría poner estas cosas sin molestar a nadie”. Afirman que La Barrosa “tiene mucho ruido y de seguir así terminarán cargándose la gallina de los huevos de oro y perdiendo la bandera azul”.

VERANO FRUSTRADO

   Los residentes de esta urbanización aseguran que están deseando que llegue el verano, “pero nos encontramos con esto, que nos lo amarga, cuando estábamos ansiosos de que llegaran estas fechas para poder disfrutar de nuestras viviendas”. Se preguntan también que “qué sentido tiene poner esta feria todo el verano, cuando se han cargado la de artesanía local y han provocado grandes pérdidas en los vendedores ambulantes que han pagado todos sus impuestos, mientras estos puestos no han aportado nada a Chiclana, salvo problemas”.

   Tampoco les agrada ver tendida la ropa y toallas en sus cercas: “Nuestros muros han servido para todo: para que orinen en ellos, para tirar basuras y para poner a secar la ropa. En algunos casos han llegado a tirarnos botes de cerveza o coca-cola en el jardín, aunque no acusamos a los feriantes de esto último, porque pudo hacerlo cualquiera”. Esperan que éste sea el último verano que padecen tantos inconvenientes. Mientras tanto, el Ayuntamiento nada ha hecho para evitar estas molestias. Suponemos que después del engaño que les han hecho para veranos venideros anden más avispados y no provoquen más molestias a estos ciudadanos, que no tienen la culpa de todo lo que les ha pasado.

RAMÓN F. MERAYO

 


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