Puente Chico


04-El Ayuntamiento es el lugar con más barreras arquitectónicas

Los minusválidos chiclaneros siguen padeciendo el calvario de las barreras arquitectónicas

El Ayuntamiento sigue sin responder al Defensor del Pueblo por una denuncia formulada contra el equipo de gobierno socialista

No hay accesos en toda la playa para los discapacitados, ni en los organismos públicos, nuevas barriadas, centros comerciales o comercios

   Las barreras arquitectónicas siguen siendo una de las cuestiones a solucionar por nuestro Ayuntamiento. Cada día son más las quejas que recibimos de minusválidos que no pueden acceder a edificios públicos, sobre todo municipales, bancos, centros comerciales, autobuses, viviendas nuevas, etc. Las denuncias al Defensor del Pueblo no son oídas por el PSOE cuando le insta a que le informe sobre esta cuestión y la playa de La Barrosa, la de la bandera azul, no dispone de accesos para discapacitados en casi ningún sitio de los siete kilómetros de costa, con lo que no se entiende esa distinción de cada año cuando incumple la normativa citada.

   En varias ocasiones hemos publicado los problemas que los minusválidos tienen para poder circular por nuestra localidad. La mayoría de las calles no tienen rampas para ellos si van en silla de ruedas, los edificios públicos son los principales obstáculos para éstas, y ya es normal ver en la puerta del Ayuntamiento a una de estas personas esperando que alguien le eche una mano o que un familiar haga la gestión.

    La concejala del Partido Popular, Teresa Ruiz Sillero, denunciaba el mes pasado que el Ayuntamiento (habría que decir el equipo de gobierno socialista) ninguneaba al Defensor del Pueblo al no responderle sobre una denuncia presentada hace varios meses. Ya lo dijimos en su día y ahora la edil confirma que siguen con la misma actitud. Los aparcamientos destinados a minusválidos incumplen también la normativa, las viviendas que acaban de hacer en El Carmen tampoco poseen rampas para acceder a los locales comerciales ni a los edificios, las nuevas urbanizaciones no respetan los metros necesarios en las aceras y colocan las farolas en medio de éstas impidiendo el paso de la silla, etc.

Coche ocupando el lugar de los minusválidos

LA BARROSA, SIN ACCESOS PARA IMPEDIDOS

   José Sánchez, minusválido que ha llevado este asunto al Defensor del Pueblo, también ha acudido a la empresa que concede las banderas azules, la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC), para interesarse sobre esta cuestión. En una carta remitida por la citada entidad el pasado 27 de febrero, le notifican que “uno de los criterios imperativos que ha de cumplir cualquier playa galardonada con Bandera Azul es el de accesos fáciles y seguros”, reseñando que en 2002, La Barrosa recibió la Distinción Temática “sobre ruptura de barreras arquitectónicas y atención a personas con discapacidades”, que otorga esta entidad.

   Dicen en el escrito remitido que ante su denuncia habían contactado con el responsable de la campaña Bandera Azul del Ayuntamiento de Chiclana y habían visto el informe de la inspección realizada en septiembre de 2002, “encontrándonos en ambos casos con un satisfactorio cumplimiento de las exigencias obligatorias”. Choca que miren la inspección de 2002 cuando la denuncia es de dos años después, y también el caso que hacen al Consistorio. Éste no va a decir que incumplen la normativa sobre barreras arquitectónicas.

NUEVAS INSPECCIONES

   Si esta entidad se da una vuelta por la playa verá que en la mayoría de los accesos a ésta los minusválidos no pueden pasar con sillas de ruedas. Que en la segunda pista, donde está la Cruz Roja sí se pueda, no quiere decir que en el esto sea igual. Cuando Sánchez contactó poco después de recibir la carta con ADEAC, uno de sus responsables le comunicó que habían hablado de nuevo con el Ayuntamiento tras la nueva denuncia y éste se había comprometido a facilitar accesos para este verano, lo que no ha hecho. Eso sí, el año próximo tendremos una nueva bandera azul y los minusválidos se tendrán que quedar en casa en vez de irse a la playa, a no ser que se pongan donde la Cruz Roja.

CENTROS COMERCIALES

   En los centros comerciales también padecen el problema: “Me casé con un minusválido y cada vez que salgo a dar una vuelta lo paso muy mal pues casi no se ven zonas de minusválidos en lugares de movida y sobre todo en  los centros comerciales de La Barrosa y el Novo”, afirma la esposa de un discapacitado, que se queja de la insolidaridad de los automovilistas, que aparcan sus vehículos en los lugares reservados a los minusválidos: “Nos ha ocurrido en Hipersol y en otras partes de Chiclana, teniendo que irnos a otro lugar, muy alejado de donde íbamos. Si la grúa se llevara los coches mal aparcados, igual empezaban a cambiar las cosas”.

    El sitio reservado a minusválidos del Ayuntamiento es uno de los lugares que no respeta esto, y la foto lo prueba una vez más, aunque en este caso fue el policía el que permitió a la dueña del automóvil ponerlo allí. Iba a ver a un pez gordo del equipo de gobierno. “Estas zonas son para respetarlas por todos, para facilitar la vida a estas personas, que bastante mal lo pasan ya”, comenta la esposa de dicho minusválido.

ODISEA EN TAXIS Y AUTOBUSES

    El marido de la denunciante tiene polio en las piernas por una fractura de cadera. Va en silla de ruedas y como en su coche no puede entrar, decidió llevarlo al centro y a la playa “ya que sabía de la existencia de taxis y autobuses adaptados”. Llamó al servicio de taxis, le dijo que quería ir al centro “y que luego nos tendrían que recoger, pero la chica me dice que el taxi estaba ocupado en Cádiz y el otro en Jerez”. Llamó por la tarde y le dieron la misma excusa, insistiendo al día siguiente y con un recorrido más largo “pues como se acercaba nuestro aniversario de boda y mi esposo se ha llevado seis meses en cama, decidí llevarlo a la playa”.

    El taxi volvía a estar de servicio, uno largo (para gente del Novo): “Quedé con la chica para que me lo mandara por la tarde, sobre las cuatro, diciéndome que a esa hora lo tendría en mi puerta. Una hora antes me llama y dice que les había surgido otro servicio. Así estuve una semana y al final no salimos a ningún sitio”. “Los del Novo –señala amargamente- tienen preferencia sobre los minusválidos”.

SERVICIOS VERGONZOSOS

    Al mismo tiempo que llamaba a los taxis, lo hizo a Belizón y Rodríguez, “pues me dijeron que los autobuses estaban adaptados”. Otro chasco. “Llegó el bus a mi puerta, el conductor le daba al botón para bajar la rampa y no funcionaba”. Llamó a la empresa, dio el aviso, pero de nada sirvió: “Tenemos servicios para minusválidos sólo de palabra, no se tiene conciencia con éstos”.

    Esto es lo que hay en Chiclana, la ciudad más pujante del universo. Servicios vergonzosos para minusválidos, barreras arquitectónicas por doquier y un equipo de gobierno que no se implica en esta cuestión. Con darles unas subvenciones, una tele para que hablen bien del alcalde y sus concejales y algún regalito más, ya está todo solucionado. Estamos esperando ese estilo chiclanero de gobernar que prometió Román el día de su investidura. Por ahora, no se ve por ningún lado.

PACO LÓPEZ


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