Puente Chico


Estado lamentable de la pista de patinaje del parque Santa Ana.

Pintadas reivindicadoras de una nueva pista de skate en el parque de Santa Ana

El lamentable estado que presenta lleva a los usuarios de la misma a utilizar las paredes como lugar de queja

   Unas enormes y escandalosas pintadas han aparecido en las últimas semanas en una de las entradas del parque de Santa Ana. Reivindican que les construyan una  nueva pista para practicar skate, ya que la que tienen, de hace bastantes años, está destrozada y ya no se puede hacer uso de ella, ya que conlleva mucho peligro.

Los destrozos son muy importantes.

   De siempre, las paredes han servido para manifestar pensamientos, opiniones o reivindicar algo. En los años del franquismo era libertad, para los presos políticos y resto de la ciudadanía, y ahora para solicitar que pongan fin a una situación lamentable y peligrosa de una casa en la calle Obispo Rancés o que les construyan una nueva pista de skate en el parque de Santa Ana, porque el que tienen se encuentra en un estado lamentable. Como las fotos hablan por sí solas, no es necesario que les digamos cuál es la situación. Los trescientos patinadores ya están hartos de pedir a quien corresponda que arreglen el estropicio, por lo que han tomado el camino del spray.

   Estando de acuerdo con el fin, no lo estamos con la forma, porque el aspecto que presentan esas paredes es tan malo como el de las pistas, y teniendo razón en las quejas, el modo, quizá, no sea el más adecuado. El concejal de Deportes y hombre de confianza del nuevo alcalde, debería tomar cartas en el asunto y oír a los jóvenes. Así tendrán un lugar donde patinar sin peligro para los viandantes, como sucede por las aceras de la calle Hormaza o la Alameda Lora. Por cierto, a finales del mes pasado, esas pintadas fueron quitadas. Como ya sucediera con las de Obispo Rancés, otras cercanas siguen en su pared. Meterse con el alcalde y el Ayuntamiento no lo pueden permitir los socialistas. Contra el PP o cualquier otra pintada, sí. Igualdad se llama eso.


Recomienda este
artículo a un amigo

volver