Puente Chico


Inauguración de las jornadas

La Asociación juvenil Cánovas ‘02 celebró las primeras jornadas contra la intolerancia hacia los homosexuales

“Los homosexuales están capacitados para adoptar niños y para casarse entre ellos sólo habría que cambiar del Código Civil hombre y mujer por persona” 

   La Asociación juvenil Cánovas ’02 celebró el mes pasado en las Bodegas El Carretero las primeras jornadas de la entidad, que versaron sobre la intolerancia hacia los homosexuales. Contaron con la presencia de dos prestigiosos  abogados, Alfredo Hidalgo e Inmaculada Gilabert. Asistieron gran cantidad de jóvenes y personas relacionadas con diversas entidades asociativas como Colega, JJ.SS., NN.GG., , Arcadia, Asocum o Amigos del Pueblo Saharaui, así como la delegada de Juventud, Manuela Moreno.

   El tema elegido por Cánovas ’02 para sus primeras jornadas no era sencillo: la intolerancia hacia los homosexuales. Sergio Formoso, presidente de la entidad, abrió el acto dando las gracias a los asistentes, Africa Gómez leyó una declaración de intenciones de la asociación, en la que resaltó que “queremos poner nuestro grano de arena para que ninguna persona sea discriminada por su condición sexual, para que todos seamos tolerantes y vivamos en una sociedad más justa y solidaria”, y Margarita Castilla presentó a los ponentes, Alfredo Hidalgo e Inmaculada Gilabert.

ADOPCIÓN

   Una de las cuestiones que Hidalgo trató fue la de la adopción de niños por homosexuales: “Se dicen muchas cosas contra estas adopciones, pero ninguna aclara el por qué estas personas no pueden adoptar niños como las personas heterosexuales”. “La orientación sexual de los padres no orienta la de los hijos, por lo que esos prejuicios son infundados”, aseveró, hablando también de los problemas de los homosexuales en las distintas edades, cuando son niños, adolescentes y la tercera edad: “Los adolescentes, cuando dan el paso y dicen que son gays, se encuentran con el rechazo del entorno familiar y la familia se convierte en un campo de concentración, les baja la autoestima y tienen problemas en el colegio”. Las familias deben asumirlo “y hacer un esfuerzo para conocer a sus hijos, que son seres libres y no de su posesión”.

   Señaló así mismo que “la Administración no se preocupa de los homosexuales de la tercera edad, que necesitan lo mismo que los demás, pero que los síntomas de discriminación se multiplican”. Aseguró que “en España se ha asociado el sida a los homosexuales, cuando se ha demostrado que hay más infectados entre heterosexuales”.

CASAMIENTOS

   Inmaculada Gilabert, por su parte, se centró en la legislación para hablar de los casamientos entre personas del mismo sexo: “No hay ninguna ley estatal que regule las uniones libres y no es necesario modificar la Constitución para que exista esta posibilidad, sólo bastaría con modificar un artículo del Código Civil, donde pone hombre o mujer cambiarlo por persona”. “El matrimonio-manifestó-ha ido siempre unido a la familia y la procreación, pero en el año 92, el Tribunal Constitucional dictó una sentencia en la que decía que el matrimonio no debe estar unido al concepto de familia”. Habló de las parejas de hecho y abogó por la existencia de una ley estatal para este tipo de relaciones, que ahora son reguladas por las comunidades autónomas: “Hace falta voluntad política para arreglarlo, pero hay miedo debido a la educación recibida durante siglos”.

    Interesantes reflexiones sobre una cuestión que todavía levanta sarpullidos en la sociedad española y mucho más en localidades pequeñas. Hay que ser tolerantes con los homosexuales y acabar con la discriminación que sienten en la familia, en el trabajo y en su vida social.

PACO LÓPEZ


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