Puente Chico


Los vecinos ya están hartos de ratas.

Vecinos de Obispo Rancés indignados por el nulo caso que hace el PSOE a sus problemas

Una vivienda abandonada está llena de ratas y el calor provoca la aparición de pulgas en la zona

Llevan así dos años, sin que el Ayuntamiento atienda sus quejas y termine con ese foco infeccioso

   Vecinos de la calle Obispo Rancés están muy enfados por el pasotismo demostrado por el Ayuntamiento respecto a las quejas que le han hecho sobre la proliferación de ratas y pulgas en la zona, debido a la existencia de una casa abandonada, en ruinas, que hace que estos y notros roedores campen a sus anchas por el vecindario. Ante la falta de solución por parte municipal hicieron unas duras pintadas en las paredes de la vivienda, que fueron tapadas por funcionarios municipales una semana después. La vía pública se encuentra cerrada al tráfico por la amenaza de derribo del inmueble desde hace un mes.

   El centro de Chiclana presenta un aspecto lamentable desde hace muchos años, aunque en los dos o tres últimos años ha empeorado notablemente. Son muchas las viviendas abandonadas, algunas de las cuales han sido derribadas para hacer otras en su lugar o para servir de aparcamiento como ha sucedido en la Plaza Mayor. Al lado de ésta, en pleno centro, está la calle Obispo Rancés. Desde hace un mes, aproximadamente, se encuentra cerrada al tráfico por el peligro de derrumbamiento de una casa abandonada. Unas vallas colocadas por la Policía Local impiden el paso por ésta. En este tiempo no se ha hecho nada al respecto por parte municipal para solucionar el problema.

Las pintadas contra el alcalde fueron borradas por empleados municipales

   El inmueble lleva varios años abandonado por sus propietarios, pero es desde hace dos cuando ha empezado a provocar molestias y miedo a los vecinos: “Las ratas salen de la casa, especialmente por las noches, y se pasean por la calle tranquilamente”. Esto no ha gustado a los residentes de la zona, pues no es la primera vez que se han introducido en sus viviendas. Además, las enfermedades que trasmiten han creado miedo: “Son muy grandes y tenemos miedo de que puedan morder a alguien, sobre todo niños”. Estando a escasos metros de la Plaza Mayor no sería raro que algunas dieran una vuelta por ese hermoso descampado lleno de coches. Podrían servir como atracción turística.

PROLIFERACIÓN DE PULGAS

   Con la llegada del calor, las ratas no son los únicas habitantes de la desvencijada casa: “El verano pasado tuve que llamar al ayuntamiento para que viniera a desinfectar la vivienda porque con el calor había muchas pulgas”, comenta otro vecino. El Consistorio envió a unos empleados para que llevaran a cabo la desinfección, pero el buen tiempo amenaza con la llegada de nuevo de estos minúsculos e incómodos insectos, que pueden transmitir la peste o el tifus murino (que también lo pueden transmitir las ratas), además de otras enfermedades.

Pero éstas contra el PP siguen en su pared

PINTADAS

   Algún vecino, cansado de que Manuel Jiménez y sus numerosos compañeros de equipo municipal les tengan abandonados y no hagan caso de sus peticiones, pasó a la acción haciendo unas pintadas en las viejas paredes denunciando la situación. “¡Señor alcalde, sinvergüenza, escucha a los vecinos, no queremos ratas en el barrio, estamos hartos, escucha!, decía una de ellas, mientras que la otra acusaba al Ayuntamiento de no responsabilizarse de las denuncias de los vecinos, a la par que aseguraba que “¡Ratas, no, infecciones, tampoco!”. Estas llamativas frases fueron borradas pocos días después por funcionarios municipales, mientras que las que estaban al lado siguen allí.

   También continúan otras de distintas paredes de la localidad, como las que hay en el antiguo cuartel de la Guardia Civil en la calle Arroyuelo, pero claro, éstas llaman fascista al Partido Popular, por lo que seguirán allí para los restos... Es otra prueba más del distinto rasero con que se actúa desde el Ayuntamiento. Si las críticas son al PSOE o al alcalde, a borrarlas. Si son a la oposición, que las vean bien los chiclaneros.

PACO LÓPEZ


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