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MILES DE CHICLANEROS DESAFIARON A LA LLUVIA Y SE MANIFESTARON CONTRA
EL TERRORISMO
REPULSA CIUDADANA A LOS ATENTADOS TERRORISTAS DE
MADRID, EN LOS QUE FALLECIERON DOSCIENTAS PERSONAS Y MIL QUINIENTAS
RESULTARON HERIDAS
Miles de chiclaneros tomaron las calles del centro de la localidad
para mostrar su apoyo a los madrileños y su repulsa contra los
carniceros que han acabado con la vida de doscientas personas y herido
a mil quinientas en cuatro atentados llevados a cabo en sendos trenes
de cercanías que unían Guadalajara con la capital de España. Atocha,
El Pozo del Tío Raimundo y Santa Eugenia fueron los lugares donde
explosionaron las bombas colocadas por los terroristas a primeras
horas de la mañana del pasado 11 de marzo, momento en que estos
transportes públicos estaban repletos de personas que acudían a Madrid
a trabajar o estudiar. La concentración ante la puerta del
Ayuntamiento duró apenas cinco minutos, pero los concentrados, cuando
los políticos ya se habían resguardado de la lluvia, siguieron por
espacio de una hora recorriendo diversas calles del centro, bajo una
cantidad importante de agua sin importarles lo más mínimo.
La concentración estaba prevista para las 7 de la tarde del día 12 de
marzo, pero desde mucho antes, cientos de chiclaneros se fueron
acercando hasta el Ayuntamiento, procedentes de todos los barrios de
la localidad. La copiosa lluvia que estaba cayendo sobre nuestra
ciudad desde una hora antes de la cita no impidió que las calles se
llenaran de gente dispuesta a mostrar su repulsa contra los autores de
la masacre llevada a cabo en Madrid el miércoles, 11, en la que
murieron doscientas personas y varias decenas están en estado muy
grave, por lo que la cifra irá aumentando en los próximos días
desgraciadamente. Más de mil quinientos heridos y millones de personas
que salieron a la calle en todo el país en solidaridad con ellos y los
fallecidos.
Pancartas con el NO
A LA GUERRA, NO AL TERRORISMO, BASTA YA o PAZ eran portadas por
cientos de ciudadanos que quisieron expresar una vez más su apoyo a
las víctimas y su oposición a estos actos terroristas, demasiado
frecuentes en nuestro país. A las 7 de la tarde se leyó un manifiesto
de todos los partidos políticos en la puerta de la Casa Consistorial.
Debido a la lluvia, la media hora prevista para la concentración se
quedó en cinco minutos de silencio. Una vez que los políticos se
retiraron, los congregados, muchos de ellos molestos por esta forma de
actuar, decidieron recorrer las calles céntricas en silencio,
mostrando sus pancartas. La lluvia no fue obstáculo para la protesta,
para el apoyo y la solidaridad de unos chiclaneros que no estaban
dispuestos a volver a sus casas por muy mal que estuviera el tiempo.
SILENCIO
La cabeza de la
manifestación fue hacia la calle La Vega, siguió por La Fuente, llegó
hasta la plaza de España y se desvió por la Alameda del Río. Cuando
llegaron a la altura de La Vega todavía decenas de personas estaban
saliendo de las puertas del Ayuntamiento. El silencio era absoluto.
Las calles citadas presentaban un aspecto tétrico, ya que al silencio
se le unieron los cientos de paraguas, la mayoría negros, que
acentuaban aún más el dolor de la tragedia. Muchas casas lucían
crespones negros, las banderas del Consistorio estaban a media asta,
el gesto de las caras de los manifestantes era serio y los pasos de
éstos cansinos. Comentarios de incredulidad en algunos corrillos por
lo sucedido y un sentimiento común: NO AL TERRORISMO.
Los más adelantados
se concentraron de nuevo bajo el porche del Ayuntamiento, desplegaron
las pancartas y cientos de personas se fueron acercando y congregando
otra vez en torno a éstas. Los paraguas desplegados minimizaban algo
la inclemencia del tiempo. Nadie se quería ir, todos aguantaban bajo
agua impertérritos, unos con protección (los más) y otros sin ella,
calándose hasta los huesos. Pero ninguno se movía de allí. Mientras
tanto, los políticos brillaban por su ausencia, quizás atemorizados
por la que estaba cayendo. El domingo tenemos elecciones y podían
constiparse los pobrecitos. Qué sería de nosotros si se ponen malos...
De nuevo, los ciudadanos han demostrado más entereza que los
políticos, han sabido estar a la altura de las circunstancias y que a
ellos sí les importa y preocupa lo que pasa en su entorno y no como a
los elegidos por el pueblo que, sálvese el que pueda, su única
preocupación son ellos mismos. Vergonzoso.
Destacar que entre
los manifestantes había muchas personas mayores (que llegaron y
regresaron andando bajo la lluvia) de zonas como Fuente Amarga o
Panzacola. De ellas deberían aprender nuestros políticos locales.
FALTA DE
SOLIDARIDAD...Y DE VISTA
Un ciudadano llamó a
PUENTE CHICO para denunciar la falta de solidaridad demostrada
por una importante empresa de automóviles, Opel, que celebra
una convención en el Novo. Están en el Meliá y este hotel
decidió poner las banderas que lucen a la entrada a media asta en
señal de duelo. Pues bien, al parecer, esta empresa alemana se negó a
que las suyas fuesen colocadas como el resto. En el Andalucía Playa,
al lado del primero, tampoco se pusieron a media asta las banderas de
esta firma automovilística ni la de las dos tour-operadoras más
importantes del país teutón, Thomas Cook y Nekerman, que
son las que traen casi todos los turistas hasta estos
establecimientos. Penoso.
Con lo fácil que es
quedar bien, teniendo en cuenta que deben dar una buena imagen, esta
falta de solidaridad hacia las víctimas de Madrid dice muy poco en su
favor. En el resto de hoteles sí mostraban su dolor, excepto el
Costa Golf que no colocó a media asta ninguna. No queremos pensar
mal. Una vez más tenemos que sentirnos molestos por actitudes tan poco
solidarias con el país o la ciudad que les acoge de unas empresas que
hasta ahora sólo se han servido de los chiclaneros.
Por otra parte, muchos chiclaneros se desplazaron a la vecina
localidad de Cádiz, donde la manifestación alcanzó más de 300.000
participantes. La plaza de San Juan de Dios, final de la
concentración, sólo pudo albergar una pequeña porción de una
manifestación de proporciones jamás vista en la capital gaditana. |