Comienzo de los fuegos artificales. el publico estaba a escasos metros

 Eran poco más de las 12,00 de la noche del domingo de Feria, cuando varios de los cohetes de la sesión de fuegos artificiales que se estaba celebrando, se desviaron de su trayectoria y fueron a impactar en la zona donde se encontraban cientos de personas asistiendo al acto. Por fortuna, los artefactos chocaron contra el agua del lago, un muro y el suelo, lo que evitó una desgracia mayor. Los restos de éstos impactaron en más de cincuenta personas, hiriendo a algunas de ellas de gravedad.

Los fuegos artificiales del final de la Feria de San Antonio pudieron provocar una catástrofe, hiriendo a más de cincuenta personas, algunas de ellas de gravedad

El alcalde y el concejal de Seguridad Ciudadana conocían dos informes del Jefe de la Policía, en los que alertaba de la inseguridad del recinto de Las Albinas

No hicieron ningún Plan de Prevención, Evacuación y Emergencia, como contempla la Ley, ni subsanaron las deficiencias denunciadas por Manuel Domínguez

 

   

      Lo peor de todo ello es que varios días antes del comienzo del festejo, el Jefe de la Policía entregó al edil de Seguridad Ciudadana dos informes denunciando la inseguridad del recinto ferial, haciendo caso omiso éste y el alcalde, poniendo en grave peligro la vida de las miles de personas que se dieron cita allí. Alrededor de treinta denuncias de afectados han sido presentadas en la Guardia Civil.

   La feria había transcurrido casi sin problemas y siendo la primera en el nuevo recinto, todo eran felicitaciones y alegría. Nadie podía imaginar que el último acto que se llevaría a cabo y que significaba el final de esta manifestación festiva, ocasionaría lo que poco después de comenzar, unos diez minutos, tuvo lugar. El sitio elegido para la instalación de los fuegos artificiales era al otro lado del lago que han hecho conjuntamente con el nuevo recinto ferial. La empresa contratada es la misma de años anteriores, Pirotécnica Al Andalus, sevillana.

    Las calles donde están instaladas las casetas rebosan de gente. A las 00,00 h. de la noche del domingo 16 al lunes 17 comenzaron a explosionar los primeros cohetes. Cientos de personas se colocaron en la calle situada entre las casetas y el lago, lugar reservado para emergencias. Nadie les prohibió colocarse allí, por lo que este lugar se llenó de espectadores que querían ver en primera línea los fuegos de artificio. Dos vallas cortaban el paso hacia fuera. A pocos metros comenzaron a salir los fuegos. Todo era alegría y bullicio hasta que uno de los cohetes cayó en el agua, saliendo a continuación hacia donde estaba el público.

Si el cohete hizo esto en el muro, lo que habría hecho con los espectadores..

    PUDO OCURRIR UNA CATÁSTROFE

    Algunos de los presentes, al ver el artefacto dirigirse hacia el sitio donde se encontraban, echaron a correr, arrastrando consigo a los que estaban a su lado. Otros artefactos impactaron contra el agua y espectadores seguidamente y otro cohete lo hizo contra el muro del último pantalán, cercano al lugar donde los feriantes tenían sus camiones, y los restos lo hicieron en medio centenar de espectadores. El pánico y el caos se apoderó de esa zona.

    Las personas heridas fueron atendidas por la Cruz Roja, aunque para poder llegar tuvieron los cuerpos de seguridad que abrir camino en la calle principal del ferial, que en ese momento estaba llena, ya que no había habilitada ninguna vía de emergencia en el recinto. Los heridos fueron trasladaron al Centro Periférico de la Longuera. De allí los llevaron al Clínico de Puerto Real y al Puerta del Mar de Cádiz.

    De los pacientes enviados al Clínico doce fueron intervenidos quirúrgicamente de heridas y quemaduras de diversa gravedad. El más grave tenía lesiones en el abdomen y varias perforaciones intestinales, y el resto destrucción de tejidos y contaminación de las heridas. Alrededor de veinte de los que presentaban trastornos leves fueron dados de alta esa misma noche, mientras que el resto, quince,  deberá permanecer varios días internados mientras comprueban cómo evolucionan.

Momentos después del accidente el ferial estaba así de gente y el susto se aprecia en las caras de algunos

RESPONSABILIDADES

    Cuando ocurren estos sucesos siempre se suele exigir responsabilidades. En este caso, el principal responsable es el alcalde, Manuel Jiménez, y su delegado de Seguridad (habrá que llamarle a partir de ahora de Inseguridad), Manuel Rodríguez, porque ambos conocían la inseguridad del ferial por unos informes entregados días antes al segundo de ellos por el Jefe de la Policía, Manuel Domínguez. Después habrá que determinar las responsabilidades de la empresa pirotécnica, pero ante las numerosas irregularidades cometidas por los socialistas chiclaneros, nos tememos que se puedan ir de rositas.

    A esto hay que unir que la ley prevé una distancia mínima entre la instalación y los espectadores, que dudamos se haya cumplido en este caso, debiendo también acotar la zona para impedir que se pueda poner allí la multitud. Si además ésta cubría la vía destinada a emergencias, la responsabilidad se amplía a quien lo permitió, pues perdieron unos minutos preciosos en llegar las ambulancias, que se encontraban a pocos metros de allí. La gran afluencia de público, el miedo y la confusión dificultaron las tareas de los servicios sanitarios, aunque por suerte pudieron actuar con rapidez a pesar de todo.

    El Ayuntamiento no abrió una investigación sobre lo acaecido nada más suceder y la empresa de los fuegos no había dicho nada diez días después del accidente, lo que ha creado cierto malestar entre los familiares de los afectados. De todas formas, en esta ciudad es habitual actuar cuando pasan las cosas, porque durante los dos primeros días de feria el paseo de caballos no estaba delimitado por cuerdas o cinta como en años anteriores, y sólo el atropello de un coche de caballos a una niña hizo que los ¿responsables? municipales colocaran las cuerdas para impedir que los viandantes accedieran al lugar destinado a los caballos.


Recomienda este
artículo a un amigo

volver