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Mercedes Erice, pintora: “La pintura me ha ayudado a conocerme más
interiormente”
Mercedes
Erice nació en Bilbao, pero lleva viviendo en Chiclana seis años. El mes
pasado hizo su primera exposición, Aqua, fue en la Casa de Cultura
y ha sorprendido a todo el que la ha visitado por su calidad y la valentía
de su obra. Le
encanta la pintura a Mercedes Erice, pero también le gustan otras
cosas: “He empezado tallas en mármol, que quiero terminarlas, pero no
me gusta limitarme sólo a una cosa aunque me dedicaré a la pintura. Lo que
me interesa del arte es la función comunicativa que tiene”. Siempre le
atrajo la pintura “pero por cuestiones personales nunca me había metido
de lleno, ya que hice mis estudios y otras cosas, he cambiado varias veces
de lugar de residencia y toqueteado en las Escuelas de Artes y Oficios de
Sevilla y Cádiz”.
Estas experiencias no fueron muy gratificantes: “Por mucho que aprobaba
no notaba una evolución ni interés por parte del profesorado a enseñarte,
porque estaba bastante quemado. Iba mucha gente mayor a pasar el tiempo
porque no tenían otra cosa que hacer por las tardes y gente joven que no
sabía muy bien en lo que se metía, pero lo peor era la falta de interés de
los profesores por descubrirte este mundo tan bonito”. Por esas fechas
conoció a Luis Quintero, pintor y escultor gaditano: “Su obra me
gusta muchísimo y me abrió los ojos a otra realidad, a otra capacidad de
percibir el mundo”.
Mercedes asegura que gracias a la pintura “he empezado a conocerme
mejor aunque puede parecer rara esta afirmación, pero a través de la
pintura me he empezado a plantear cuestiones muy personales, habiendo
cuadros que me han costado mucho hacerlos y sin embargo otros me han
producido un placer increíble, aunque también he tenido malos momentos y
me ha costado llevar a cabo algunas obras. Lo que más me gusta de esto es
el conocerse uno interiormente”.
Antes de su bautismo expositor se había presentado a dos concursos, el de
la Confederación de Empresarios de Cádiz y el de la Fundación VIPREN,
al primero con su primer óleo y al segundo con una obra de la que no
estaba muy satisfecha, pero quería probar eso de concursar. En ambas
fueron seleccionados sus cuadros para exponerlos con otros más y los
ganadores de los certámenes. EVOLUCIÓN DE SU OBRA
Al ser su primera exposición se planteó qué colgar de las paredes de la
Casa de Cultura: “Mi planteamiento fue la evolución sufrida en el
tiempo que llevo pintando y ver en conjunto cosas que había ido tocando y
su evolución en cuanto al oficio, aunque en los últimos cuadros ya he
querido meter mensaje, pero lo principal ha sido aprender a pintar, por lo
que he querido traer aquí los primeros trabajos que hice, porque eran
obras que ya no tenía y pretendía ver el recorrido llevado a cabo”.
Visto esto, Mercedes cree que “voy a tirar por otro camino, que ya se
nota en mis últimas obras, como el cambio de paleta, de temas y utilizar
los elementos como un signo, más que como un ejercicio de composición,
dibujo y pintura”. Le
gusta que las cosas estén bien hechas: “Hay que estar formada
personalmente para poder expresar algo y yo vivo con la duda constante,
nos echamos mucha tierra encima y la exposición ha sido el escaloncito
para empezar a creer más en mí, en mi trabajo, en que puedo hacerlo”.
Tiene preferencia por algunas tendencias artísticas, pero lo que más le
gusta es “la gente que me comunica algo, porque hay pintores que me
encantan, pero no toda su obra”. A pesar de que sus cuadros son muy
realistas no le gusta el hiperrealismo: “El hecho de conseguir la
mimesis, la copia de la realidad, y que ese sea el fin, no me interesa.
Que sea el medio para aprender a dibujar, bien, pero copiar la realidad
para eso está la fotografía”. En
la exposición han podido verse objetos muy comunes: “Las caracolas las
tenemos en casa y me fascinaron por su belleza. El título de la
exposición, Aqua, salió más adelante, cuando vi que casi todo el
conjunto eran caracolas, aunque había elementos de fuera como el
termómetro, o Majadería, con un mortero, que era un chiste con un
juego de palabras”.
RETOS Al
principio no sabía si tirar por las texturas o la figuración: “Lo
primero que tenía que hacer era aprender a dibujar bien y eliminé las
texturas, que eran más fáciles para mi. Luego cogí a los clásicos
con el cuadro A comer, porque hay que masticar la tradición. Va con
doble sentido, porque están un plato con pescado y una mano con un huevo,
y después a comer de la tradición”. Hay otros más académicos, más
reales, como Por la cola muere el pez: “Son pequeños retos que
me voy poniendo”.
La tendencia en las exposiciones es que el artista presente sus trabajos con la obra ya definida, coherente, parecida: “Eso debe depender del propio artista, porque debe haber una coherencia con lo que presenta y el título de la exposición. Cuantos más temas toques, más aprendes. No deben existir esos límites porque cada etapa es continuación de la anterior y el artista debe tener libertad absoluta para crear”. El color es para Mercedes muy importante: “Es una forma de alegrar la vida y no tiene por qué perder elegancia un cuadro por el color que contenga, al contrario. Yo lo utilizo en fondos, en marcos y me gusta experimentar con ellos, disfruto con el color, nuestra casa es de colorines porque me alegra más que una pared blanca”. De cara al futuro tiene una exposición para el año próximo, en la que se pondrá a trabajar dentro de poco: “Acabo de parir mi último trabajo y me he quedado como vacía, y en estos momentos no sé por dónde voy a tirar, no tengo ni idea. Sólo puedo decirte que voy a seguir en esto porque es mi vida”.
MARILO S. LEAL |
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